Boletín N° 167 - 17 de julio de 2006
  Dos informes de la II Brigada Internacional de Construcción del Camino a Nepal
En bicicleta a la zona liberada

La lucha contra la monarquía y por una república democrática alcanzó un punto álgido durante abril, y coincidió con la llegada de la II Brigada Internacional de Construcción del Camino. Mientras que el viejo mundo feudal opresivo y explotador estaba bajo ataque y se venía abajo en las aldeas y ciudades, el reto de construir la nueva república popular continuaba en las zonas liberadas del Partido Comunista de Nepal (Maoísta). Una parte importante de este proceso ha sido la construcción de 91 km de lo que se llama el Camino de los Mártires. Bajo el Gobierno Republicano Popular Autónomo Magar en la principal base de apoyo, las organizaciones populares están comprometidas en la construcción de un camino para vehículos motorizados, y el apoyo moral y material de las masas contribuye a crear la estructura de base de la nueva sociedad. La II Brigada Internacional de Construcción del Camino, de Afganistán, Irán, Inglaterra e Irlanda, se formó para ir a Rolpa durante abril y trabajar en este camino.

Cuando el grupo se reunió en una ciudad del occidente del país, las protestas contra la monarquía y un bandh (huelga general) paralizaron toda la actividad comercial y el transporte. Aunque la situación nos complicaba la vida, estuvimos en un lugar ideal para atestiguar las protestas. Las masas apuntaron su furia, en especial, a un monumento dedicado al rey. Pese a la protección paramilitar policial las 24 horas, el monumento era blanco de los manifestantes. En nuestro segundo día en la ciudad, vimos nubes de humo sobre el monumento. Un hombre pasó a nuestro lado e hizo señas de que tomáramos fotos; otro gritó: "Hola, namaste , ¡queremos democracia ya!" Cuando nos acercamos al monumento, se habían reunido 100 personas y más policías habían llegado. Ardían cuatro pilas de neumáticos alrededor del monumento, lo que rodeaba de humo el monumento entero. Nos sorprendió la audacia de la acción, dada la vigilancia paramilitar, sobre todo porque el Movimiento de Abril llevaba sólo unos días en marcha. ¡De verdad, le esperaba mucho más al monumento!

Aparte de los neumáticos en llamas, había numerosas protestas por todas partes a diario. Con grandes cantidades de mujeres, en las protestas participaron muchas personas de las comunidades hindú, musulmana y cristiana. Marcharon obreros, campesinos y estudiantes, y empleados del gobierno, médicos, abogados, maestros y empleados bancarios. En la mayoría de los cruces, había neumáticos en llamas. Los manifestantes corearon consignas poco conciliatorias. Cuando una marcha se acercó a la estatua del muy odiado abuelo del rey, Tribhuvan, un hombre con altavoz dijo: "¿Qué quiere Arayghat?", la multitud respondió: "Arayghat quiere a Gyanendra". Arayghat es el cementerio real, donde parecía que ¡muchos manifestantes querían que el rey acabara más pronto que tarde! Se oía también la consigna popular "Colgar a Paras de un árbol". Mucha gente odia al hijo del rey, el príncipe Paras, porque ha cometido violaciones y asesinatos pero ha quedado inmune de castigos jurídicos. Las protestas menores, cuyo antagonismo iba en ascenso, crecían en cantidad y combatividad a medida que avanzaba la campaña y decenas de miles fueron del campo a las ciudades. En los días iniciales, todavía no contaba con suficiente fuerza para rebasar a la policía armada, y presenciamos un empate cuando los manifestantes querían destruir el monumento pero no tenían suficiente fuerza como para romper el cerco.

El movimiento popular era muy antimonárquico, con una posición general contra el Partido del Congreso Nepalés, debido a la percepción de que este partido estaba muy cerca a la monarquía y conocido por su corrupción y su ineficacia en gobiernos previos. Parecía que la gran mayoría de los manifestantes estaba a favor de una república, como una forma más moderna de gobierno en contraste la actual autocracia feudal. Mucha gente con que hablamos favorecía una monarquía constitucional al estilo británico, aunque contaban con una popularidad infinitamente mayor el establecimiento de una asamblea constituyente y una república. Discutimos con unos nepaleses acerca de la naturaleza de la sociedad británica, que ellos describían como "la madre de la democracia", para explicar el papel de Inglaterra en el sistema capitalista mundial de explotación y ¡la falta de "democracia" y "libertad" en nuestro país!

"Si la ASP no da pasos hacia una asamblea constituyente, las masas protestarán de nuevo".

A algunos manifestantes les inquietaba que la dirección de la ASP hiciera compromisos con la monarquía, lo que dejaría varada la demanda popular de una república democrática. Un hombre nos dijo: "Si la ASP no da pasos hacia una asamblea constituyente, las masas protestarán de nuevo". Entre los manifestantes, se reconoció que los maoístas eran definitivamente una parte de la lucha popular y por eso parte de la agenda democrática. Presenciamos la afluencia constante de personas de las bases de apoyo controladas por los maoístas, y los tractores y camiones que esperaban fuera de la ciudad para llevarlos a casa, lo que fortaleció el movimiento en las ciudades. Por eso, con el avance de la campaña, las protestas en los pueblos y ciudades crecían con el ingreso de decenas de miles de personas.

El movimiento creció rápidamente. Se informa que la principal protesta en la ciudad donde nuestro equipo se reunió contó con 60 a 100 mil personas, ( en una ciudad con una población de 60 mil! Las masas de nuevo apuntaron su furia contra el monumento al rey. La policía disparó gas lacrimógeno y balas. Un trabajador de derechos humanos nos dijo que habían matado a un niño y que una mujer murió después de una golpiza y que se reventara un casco de gas lacrimógeno a su lado. La brutalidad obviamente provocó una respuesta más radical. Con mucha gente del campo, los manifestantes contaban con suficiente fuerza para rebasar a la policía. Destruyeron la estatua del rey Tribhuvan antes de volver al monumento al actual rey. Lo hicieron papilla con ladrillos y martillos y levantaron un letrero conmemorativo a los mártires del movimiento y enarbolaron la bandera roja.

Conmovidos por el bandh, el histórico movimiento popular en las ciudades por la democracia y una república para echar al rey del país, nos dedicamos a ver cómo salir de la ciudad hacia la base de apoyo, el objeto original de nuestro viaje. Por el bandh sólo se desplazaban por los caminos los jíps de la ONU y derechos humanos y camiones policíacos. Después de indagar un poco, nos enteramos que sería imposible viajar por transporte motorizado, y por lo tanto, ¡optamos por ir en bicicleta aunque calculamos que sería un viaje redondo de 400 km! Aunque arriesgado y de último recurso, decidimos que tendríamos que apoyarnos en nuestros propios esfuerzos si quisiéramos ver más del país.

No era fácil obtener bicicletas, pero lo logramos. Al ir en bicicleta por la carretera Mahendra, nos motivaba el nuevo capítulo de nuestro viaje, pero pronto tuvimos que preocuparnos de asuntos prácticos tales como dónde pasar la noche y obtener agua y comida. La temperatura alcanzaba 35 grados C. Nuestra primera escala era una aldea a 55 km desde el punto de partida. Es una plaza fuerte del Partido Comunista de Nepal (Unido Marxista-Leninista), que a pesar de su nombre es un partido parlamentario y miembro de la ASP. Los moradores se preparaban a caminar a la ciudad al día siguiente para unirse a las protestas. Afortunadamente encontramos posada y comida en la casa de un campesino. Al caer la noche, los niños, sentados en un círculo, cantaron canciones, pero de repente decidieron jugar a un juego diferente, el de manifestantes. Bajo la influencia de los sucesos a su alrededor, un nudo de niños marchó alrededor de las casas coreando: "El rey Gyanendra es un ladrón, ¡que se largue del país!" Nos animó estar en un ambiente en que parecía que todo mundo se inspiraba en la política.

"Los policías solían venir del pueblo para oprimirnos, ¡ahora vamos al pueblo a cercarlos!"

Después de dos días y 150 km, alcanzamos el último pueblo importante antes de Rolpa con una guarnición del ERN. Nos topamos con más protestas grandes. De nuevo llegaban aldeanos de las bases de apoyo maoístas para sumarse a las protestas, lo que tuvo un papel decisivo en el avance del movimiento popular. Un aldeano nos explicó: "Los policías solían venir del pueblo para oprimirnos, ¡ahora vamos al pueblo a cercarlos!". De ahí, era imposible continuar en bicicleta debido a los caminos empinados del monte y tuvimos que caminar. Por el camino, nos topamos con grupos de personas que iban al pueblo que habíamos dejado. Algunos descansaban a la orilla del camino para que las mujeres pudieran amamantar a sus bebés. La gente del rumbo nos dio la bienvenida y algunos caminaron con nosotros. Mientras descansábamos en pequeñas aldeas, alguien siempre salía a ofrecernos agua. De inmediato, parecía un mundo diferente.

La caminata era de 60 km, y caminábamos con la expectativa de alcanzar el último retén policíaco antes de la base de apoyo. Llegamos a una aldea decorada con banderas rojas y consignas en las paredes. ( No hubo ningún retén policíaco final! La influencia del gobierno real no se extendió ni un km fuera de la aldea, un antiguo retén policíaco. Como se había decidido que era muy peligroso vigilarlo de noche, la policía sólo ocupaba el retén de día. El EPL cambió su táctica común de atacar de noche y atacó por la mañana, destruyó el retén y mató a todos los policías que no huyeron. Vimos los restos, ahora un montón de escombros, en las afueras de la aldea. Ahora adornaban las paredes de la aldea consignas, carteles y banderas rojas debido a la presencia territorial del PCN (M).

¡Por fin alcanzamos el bazar Tilla, nueve días tarde, y después una caminata de 60 km por las laderas de los montes Himalaya! El secretario del distrito de Rolpa, el camarada Kamal, al enterarse de nuestra llegada, caminó dos horas por los caminos escarpados (calzado de sandalias) para reunirse con nosotros. Nos hizo sentir a gusto, y tuvimos la oportunidad de pasar un tiempo con él. Kamal era un hombre caluroso y generoso. Platicaba con todo mundo en las aldeas por las cuales pasamos, y ( era imposible distinguirlo de los aldeanos con sandalias similares! Nos presentó al camarada Surya, el coordinador de la construcción del camino. En el Camino de los Mártires, en la ceremonia de bienvenida, nos pusieron en la frente de cada miembro de nuestro grupo una marca, o tika , que representaba la sangre de los mártires.

Cuando el PCN (M) arrebató el control del distrito de Rolpa al régimen monárquico, expulsó a los tiranos y llevó a cabo una amplia reforma agraria. Últimamente, se han establecido cooperativas y comunas experimentales y nuevos bancos cooperativos han reemplazado a los usureros. Nos presentaron al camarada Birat, jefe del Banco Cooperativo Popular en la zona de Rapti, quien nos mostró con orgullo los documentos del banco y habló de la opresión antes de la liberación, cómo el banco del régimen feudal y los usureros encadenaban a las masas con préstamos, cuyo interés era imposible de pagar y que obligaba a vivir en virtual esclavitud. Cuando los aldeanos no podían pagar los préstamos, pasaron hambre. Algunos tuvieron que vender a sus hijos, sobre todo las niñas, muchas de las cuales acabaron trabajando de prostitutas. La opresión más obvia que vimos era la de las mujeres. Un joven con que caminamos nos dijo que se había casado cuando tenía 17 años, con una muchacha de 15, en un matrimonio arreglado. Dijo que eso es la norma donde vive. Su esposa era analfabeta y se dedicaba exclusivamente a la crianza de los hijos. Otro hombre nos dijo que se casó con dos mujeres, que eran hermanas. Las mujeres en Nepal viven una opresión triple: la del feudalismo, la del imperialismo y la del chovinismo masculino. Sabíamos que las mujeres en las zonas liberadas tenían sus primeras oportunidades de colaborar en la administración de las bases de apoyo, en la jerarquía del partido y en el ejército, y que muchas ocupaban posiciones altas. La escena de las mujeres que trabajaban en el camino al lado de los hombres ilustró poderosamente cómo las mujeres necesitan tomar en mano los instrumentos de la producción para romper las cadenas de la opresión y trabajar hacia la liberación.

En las zonas como Rolpa, no se miden las distancias por kilómetros sino por la cantidad de horas de caminata a pie. El Camino de los Mártires enlazará el pueblo de Nuwagaon a Thawang y Chunwang, y muchas aldeas del interior de Rolpa con la principal capital del distrito de Dang, Gorahi. Una vez terminado, el camino facilitará muchísimo el desplazamiento en el distrito, con lo cual los jóvenes podrán acceder a una educación superior y habrá mayor acceso a servicios médicos. Nos impactó el entusiasmo general de la mayoría de los trabajadores del camino. Dos voluntarios que habían venido de una lejana aldea que no beneficiará directamente del camino, dijeron que querían trabajar "por el desarrollo de la región y el país". El camarada Surya nos señaló con entusiasmo que ¡el camino también contribuye al desarrollo del mundo y da un ejemplo único de desarrollo a todos los pueblos del mundo!

Mucha gente, incluso los no maoístas, reconoce que el camino es un paso importante en este desarrollo. Construido totalmente por las masas sin ayuda de fuera, con picos, palas y dinamita, el proyecto evita la mayoría de los principales problemas de desarrollo, tales como técnicas intensivas en capital, y la noción de que sin tecnología moderna no es posible construir la obra. Como país con una gran cantidad de "ayuda" extranjera, los nepaleses reconocen bien los problemas inherentes a tales soluciones. Como en esos esquemas, por lo común se paga a una fuerza de trabajo para construir el camino, tales proyectos suelen tener problemas de extensa corrupción que asegura la evaporación del financiamiento. Pero no cabe la corrupción en el proyecto maoísta, porque las masas ven los frutos inmediatos de su trabajo. Son mentira las frecuentes imputaciones de los medios de comunicación occidentales de que el proyecto depende de mano de obra forzada, pues ningún obrero trabaja más de 15-20 días, una vez al año. Trabajan durante la temporada agrícola baja 8 horas al día, un hecho que confirmaron las personas con que hablamos durante las propias jornadas en el camino. Los líderes y cuadros del partido, e integrantes del EPL trabajan de voluntarios en el camino en el curso del año, al lado de las masas. Tomamos descansos frecuentes; los días se dividieron en actividades culturales de canto y danza de nepaleses y las minorías. Es interesante ver el papel de la cultura en una zona liberada. En tal zona pobre, la cultura solía ser del dominio del terrateniente o del capitalista, quien tenía tiempo de ocio mientras que otras personas le producían sus ganancias. En el Camino de los Mártires, las sonrisas de los bailarines jóvenes, muchachos y muchachas, ni hablar del público, nos mostraron a quiénes sirve esta nueva sociedad.

"Nuestro desarrollo, nuestro esfuerzo"

El PCN (M) desarrolla el país sin depender del imperialismo porque esas fuerzas internacionales tienen su propia agenda que no coincide con los intereses de los nepaleses, que son desarrollar el país para todos. La agenda imperialista mantiene a los países en lo que llama el "desarrollo" del subdesarrollo y dependientes de la ayuda, préstamos, tecnología y especialización de otros países. Con sus propias fuerzas y el desarrollo de sus propios métodos y con algunas cosas de la China de Mao, el PCN (M) ha usado el proyecto del camino para elevar la conciencia de las masas. Con la consigna "Nuestro desarrollo, nuestro esfuerzo", este proceso ilustra lo que se puede lograr trabajando colectivamente, apoyándose más en las masas y desarrollando sus propias técnicas para resolver los problemas que surjan.

En el camino de regreso al pueblo fuera de la zona liberada, nos topamos con muchos nudos de personas, que nos dieron el lal salaam (saludo rojo) en su camino a casa después de pasar los días previos en las protestas en la ciudad. Saludaron de una manera calurosa y entusiasta a Kamal y Surya, quienes viajaron con nosotros el primer trecho del viaje, e intercambiaron noticias. En estos grupos, algunos escuchaban las noticias por medio de radios de transistores. Esa noche, el rey anunció la reinstauración del parlamento con efecto inmediato, y la dirección de la ASP aceptó en seguida la concesión. Vimos claramente el decisivo papel que las masas del campo habían jugado en el movimiento. No obstante, será interesante ver en qué medida la ASP represente los deseos de las masas en los meses siguientes, y si la reinstauración del parlamento será un paso fundamental en la transición de Nepal hacia una república democrática.

Tuvimos sentimientos mixtos acerca de nuestro viaje a Nepal. Aunque nos dio gusto conocer el movimiento popular en las ciudades, y eso era una valiosa experiencia, nos habríamos gustado pasar más tiempo en la base de apoyo. Sin embargo, nos representó una gran escuela. Al profundizar nuestro conocimiento del proceso revolucionario en Nepal, tenemos más elementos para contribuir al movimiento de solidaridad en nuestros países y oponernos a la injerencia extranjera y a las mentiras de los medios de comunicación acerca de la revolución. El camarada Surya nos dio un discurso de despedida. Dijo al público que acudimos a Nepal para refutar las mentiras y tergiversaciones que los periodistas riegan en el occidente, explicó que el Camino de los Mártires no sólo era un camino para Dang, sino para el mundo entero. Al despedirnos de las masas y de las filas de nepaleses que aplaudían, nos llevamos el mensaje de Kamal: "Nosotros, de nuestro partido, pedimos de corazón que vengan las personas, los demócratas de los países extranjeros, y que vean la realidad en el terreno con sus propios ojos, y que lo describan con los hechos, y que desenmascaren tales falsas ilusiones y propaganda, tales palabras falsas. Nos solidarizamos con las masas y pedimos su solidaridad con nuestro movimiento. Luchamos por establecer una democracia y pedimos que lleven nuestros saludos rojos a todas las masas, a nuestras apreciadas masas, a las personas democráticas, y a las personas quienes son partidarios del Movimiento de Resistencia de los Pueblos del Mundo. Lal Salaam ! "