Boletín N° 96 - 31 de enero de 2005
  Aumenta la preocupación por la seguridad de los maoístas de Nepal en cárceles indias

Aumenta la preocupación por la situación de dos líderes del Partido Comunista de Nepal (Maoísta) detenidos en la India.

Las autoridades indias arrestaron a Mohan Baidhya (Camarada Kiran) el año pasado mientras recibía tratamiento para cataratas en el estado de Bengala Occidental. El Alto Tribunal de ese estado dictaminó que este veterano líder del Partido, que también es escritor sobre filosofía y arte, es un prisionero político. Sin embargo, las autoridades hicieron caso omiso de ese dictamen y no le han otorgado las facilidades que le corresponden a ese estatus. Le tienen en una celda separada sin contacto con otros prisioneros. Parece que no ha tenido acceso al tratamiento que precisa para asma, úlceras y enfermedades de las articulaciones, venas y ojos. Se dice que sólo le permiten leer un periódico el que censuran; le han quitado su radio y le han permitido tener un cuaderno y una pluma. En una visita de su esposa el mes pasado, él le dijo que su celda es fría y que en lugar de la comida normal, le dan principalmente pan duro.

Se informa que tratan de la misma manera a Chandra Prakash Gajurel (Camarada Guarav), encarcelado en Chenai (Madrás) desde agosto de 2003 por una infracción migratoria.

Las autoridades indias tienen presos a 11 líderes y cuadros maoístas nepaleses más en la ciudad de Patna. En febrero de 2004, la policía secuestró a importantes miembros del partido (Matrika Prasad Yadav y Surech Ale Magar) en Nueva Delhi e ignoraron la ley entregándolos al Real Ejército de Nepal.

El 20 de enero, India y Nepal firmaron un acuerdo de extradición precisamente para contrarrestar la guerra popular maoísta que amenaza con derrocar a la monarquía de Nepal respaldada por Estados Unidos e India y a los maoístas que militan en la lucha armada revolucionaria en la India. Por ello es más urgente y grave que nunca la situación de los camaradas nepaleses en las cárceles indias.