Boletín N° 58 - 22 de marzo de 2004
  Manifestaciones en todo el mundo con motivo del primer aniversario de la invasión de Irak

El 20 de marzo, el primer aniversario de la invasión de Irak, millones de personas en más de 60 países, 600 ciudades y pueblos, se tomaron las calles del mundo en contra de la guerra y ocupación. Corearon que Bush y Blair son mentirosos, los terroristas número uno del mundo y/o criminales de guerra. Además, apoyaron la lucha palestina, que mucha gente vincula con la resistencia iraquí al imperialismo en la región.
Las principales ciudades de la "coalición" (Estados Unidos, Inglaterra, España e Italia) presenciaron protestas de decenas y miles de miles de voces. En Londres, denunciaron la guerra y las mentiras de Blair y un par de jóvenes treparon Big Ben, la torre-reloj del parlamento y colocaron la manta "Es la hora de la verdad". En España, se realizaron una protesta muy grande en Barcelona y acciones en Madrid y 40 ciudades más.

En los Estados Unidos, se llevaron a cabo acciones en 310 ciudades: decenas de miles en Nueva York, Chicago, San Francisco y Los Ángeles. Un contingente de estibadores anunció un paro de trabajo en la región de San Francisco. Un contingente de "No En Nuestro Nombre" realizó simulacros de muerte. La policía reprimió una marcha no autorizada y arrestó a 80 personas. En el Fuerte Bragg, Carolina del Norte (una de las mayores bases militares del país), las familias de los soldados en Irak y ex combatientes de Vietnam y otras guerras encabezaron la acción. Y hasta el pueblo natal de Bush, Crawford, Texas, fue blanco de una importante protesta.

Se celebraron muchas acciones en preparación para el 20. El 18 de marzo en San Francisco, protestaron frente a la sede de Bechtel, una importante contratista en la reconstrucción de Irak con lazos a la Casa Blanca. En Los Ángeles, se llevó a cabo una vigilia ante un montón de zapatos y botas de combate, en representación de los civiles iraquíes y soldados estadounidenses muertos. En Washington, agentes del Servicio Secreto impidieron que familias de soldados llevaran un ataúd a Bush, en representación de todos los muertos en la guerra.

Según fuentes, un millón de manifestantes se tomaron el centro de Roma, Italia, en contra de la guerra y a favor de la retirada de los 2.600 soldados italianos. La mayoría de las capitales europeas presenciaron acciones. En Alemania, se celebraron acciones en 45 ciudades, por ejemplo, miles de manifestantes en Berlín y en la base aérea Ramstein, trampolín estadounidense para la guerra contra Irak.

Cientos de personas protestaron en Sudáfrica, el Sudán y Senegal. En el centro de El Cairo, cientos de manifestantes quemaron la bandera yanqui ante un montón de policías, plenamente conscientes de que sus hermanas y hermanos arrestados en las protestas de 2003 siguen presos. Según Human Rights Watch, el gobierno ha torturado a algunos y desaparecido a otros. El público llena cada noche el teatro donde se monta una obra en contra de la ocupación y la hegemonía yanqui en el Medio Oriente. Después de Israel, Egipto es el segundo aliado de peso de los Estados Unidos en la región. Hace poco, Israel propuso que Egipto asumiera la tarea de aplastar la lucha palestina en la vecina Gaza. En medio de fuertes medidas represivas, miles marcharon en cinco ciudades de Turquía. En Bagdad, después de las oraciones del viernes los musulmanes sunitas y chiítas, juntos, llamaron a la unidad contra la ocupación.

Se celebraron mítines menores en tres ciudades de Palestina, Argelia, Bahrein, Jordania y Siria y, pese a una prohibición, en Yemen.

En muchas ciudades indias, como Bangalore, activistas contra la guerra, revolucionarios y gente común exigieron la retirada de los soldados de Irak. En Manila, las Filipinas, en una acción cientos de personas buscaron llegar a la embajada yanqui peleando con la policía. En Japón, se realizaron acciones en doce ciudades, como Tokio con la participación de 30.000 personas en medio de un aguacero; exigieron un fin a la ocupación y la retirada de los japoneses en Irak. La mayoría de las principales ciudades australianas presenciaron protestas; en Sydney, llevaron una gran jaula con un monigote del primer ministro Howard, en representación de los presos australianos en Guantánamo.

En México, Chile, Argentina y otros países latinoamericanos, la gente protestó contra la guerra. En México, se llevaron a cabo acciones en nueve ciudades; en Quito, Ecuador, activistas contra la globalización y de derechos humanos marcharon sobre la embajada yanqui; en Managua, apoyaron como héroe al sargento del ejército yanqui, Camilo Mejía (un norteamericano de origen nicaragüense), quien es uno de los 600 soldados del ejército estadounidense que se han negado a cumplir servicio en Irak.