En memoria de Abimael Guzmán (Presidente Gonzalo), líder del Partido Comunista del Perú
Partido Comunista de Irán (marxista-leninista-maoísta) | 15 de septiembre de 2021
[traducido del farsi]
Nota de los editores (acgcr.org): El siguiente artículo del Partido Comunista de Irán (marxista-leninista-maoísta), es sobre el papel en la revolución en el Perú y en el movimiento comunista internacional de Abimael Guzmán, líder del Partido Comunista del Perú (conocido en los medios de comunicación como "Sendero Luminoso"), quien muriera el pasado 11 de septiembre de 2021 a la edad de 86 años mientras estaba prisionero en la Base Naval del Callao, en las inmediaciones de Lima, Perú. Se trata de un artículo que evalúa el papel histórico del presidente Gonzalo, como se le conoce en el movimiento comunista de Perú y del mundo. Esta traducción, no oficial, al español hemos tratado de hacerla de la manera que sea lo más cercana al sentido del documento original, publicado en el sitio web de los comunistas revolucionarios iraníes (cpimlm.org), para lo cual hemos contrastado con traducciones a otros idiomas. Cualquier falta de claridad o errores en la traducción es responsabilidad únicamente de los traductores del GCR. Consideramos, al igual que los editores del sitio web yenikomunizm.com, publicado en turco por seguidores del nuevo comunismo desarrollado por Bob Avakian, que el artículo es un documento valioso en la práctica de aprender científica y objetivamente de esta importante experiencia histórica de la revolución comunista, sus grandes avances que inspiraron a los pueblos oprimidos, pero también de sus diversas limitaciones y algunos graves errores.

Cuadro de texto:  Fotografías de Bob Avakian, Lenin y Mao en la oficina de Gonzalo. Foto tomada del video del allanamiento al anterior lugar de vivienda y trabajo de Gonzalo.Abimael Guzmán, más conocido como “Presidente Gonzalo”, líder del Partido Comunista del Perú (referido por los medios mundiales como “Sendero Luminoso”) murió a los 86 años tras casi 30 años de confinamiento solitario, mantenido preso en la base naval del Callao. El arresto de Abimael Guzmán1. en septiembre de 1992 fue parte de la “guerra contrainsurgente” del imperialismo estadounidense contra la Guerra Popular liderada por los comunistas peruanos, que finalmente logró derrotar a la revolución peruana. Para justificar la “guerra contraguerrillera” en Perú, Estados Unidos lanzó una campaña internacional de “desprestigio” contra el Partido Comunista del Perú y el propio Gonzalo. Al mismo tiempo que los propagandistas occidentales, especialmente los voceros de la prensa imperialista estadounidense, aclamaban a los reaccionarios fundamentalistas islámicos yihadistas y talibanes en Afganistán como “luchadores por la libertad” y aliados del “mundo libre”, tachaban a los combatientes comunistas de la Guerra Popular peruana de “terroristas asesinos”. El crimen cometido por las clases dominantes del Perú y sus amos imperialistas yanquis de condenar a cadena perpetua a Gonzalo envía un mensaje claro: los imperialistas y sus lacayos locales no pueden tolerar a los comunistas y sus esfuerzos revolucionarios por derrocar al capitalismo y liberar a la humanidad.

Los revolucionarios e intelectuales progresistas del mundo sintieron profundamente la gravedad del arresto de Gonzalo. Y ardieron de furia especialmente cuando, para mostrar su poder, el régimen peruano lo mostró enjaulado en público. El Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI2.) lanzó una campaña mundial en defensa del Presidente Gonzalo, movilizando a decenas de miles de trabajadores, artistas, abogados, presos políticos, activistas sociales, revolucionarios y progresistas de los cinco continentes3.].

La Guerra Popular se inició en 1980, y en 1988 estaba asentada en un tercio de los pueblos del país y tenía organizaciones de masas en los barrios marginales de la capital peruana, Lima, y en las universidades del país. El Partido Comunista del Perú expulsó a la policía y los ronderos [paramilitares] progubernamentales en grandes áreas del campo, sentó las bases de un nuevo gobierno democrático basado en comités populares de masas y estaba preparando levantamientos en las ciudades para ganar pleno poder en el país.

La fuerza de la Guerra Popular en Perú no se debió únicamente a sus éxitos militares, más bien se debió más al hecho de que se habían creado las condiciones para el nacimiento y florecimiento de una sociedad completamente nueva, un régimen completamente nuevo y un estilo de vida liberador en grandes zonas del campo peruano. Los opresores locales y sus fuerzas armadas, que oprimen y explotan al pueblo en nombre del sistema capitalista imperialista y del régimen dominante, fueron derrocados por campesinos pobres y sin tierra, la mitad de los cuales eran mujeres liberadas del patriarcado. En la periferia de las ciudades, el modelo de zonas liberadas fue utilizado en barriadas por trabajadores y migrantes rurales con ayuda de sus aliados intelectuales. Esta nueva sociedad emergente estaba creando su propia cultura, economía y política nuevas. En estas zonas, las nuevas economía, política y cultura atrajeron a las masas, que vieron que se anunciaba el fin de diversas formas de explotación y opresión: de los terratenientes a los campesinos, de los capitalistas a los obreros, de los hombres a las mujeres, y de los tiranos locales y los religiosos sobre las masas en general. Estaban dando forma conscientemente a esta nueva sociedad democrática al servicio de la construcción de una sociedad socialista en todo el Perú y al servicio de todos los oprimidos y explotados del mundo. La visión comunista de una sociedad fundamentalmente diferente en las bases de apoyo se estaba convirtiendo en una realidad, aunque con muchas limitaciones, y constituía un fuerte argumento que esta alternativa era mucho mejor que aquella en la que el pueblo peruano se vio obligado a vivir. Tal fue el impacto de la Guerra Popular liderada por el Partido Comunista del Perú y su líder, Gonzalo.

Para 1990 el imperialismo estadounidense ya estaba directamente involucrado en esta “guerra contrasubversiva” bajo el pretexto de su “guerra contra las drogas”. El sistema financiero mundial inyectó préstamos en Perú, como supuestas “ayudas económicas”, para construir carreteras militares. La base estadounidense en Santa Lucía (en el Alto Huallaga) recibió el encargo oficial de capacitar a la policía peruana y de obtener inteligencia técnica y de telecomunicaciones directamente del Comando Sur con sede en Panamá.

En septiembre de 1992, tales medidas condujeron al arresto del presidente Gonzalo. Varios otros líderes importantes del Partido Comunista del Perú también fueron capturados o asesinados en esos años. El 24 de septiembre de 1992, en un histórico e inspirador discurso pronunciado desde el interior de la jaula en que fue presentado a los medios de comunicación del mundo, el presidente Gonzalo declaró que su arresto era solo un “recodo en el camino” de la lucha revolucionaria y que la Guerra Popular debería continuar por los intereses de las masas en el Perú y al servicio de la revolución proletaria mundial.

La derrota de una importante revolución

La década de 1980 vio el comienzo de un período de declive del proceso revolucionario y de dominio del proceso contrarrevolucionario en todo el mundo. Esta tendencia se aceleró y se extendió como la pólvora desde la restauración del capitalismo en la China socialista en 1976 (tras la muerte de Mao Tse-tung). Durante ese período, el estallido de la Guerra Popular en Perú en 1980 y su planificada expansión a todas las partes del Perú constituyó un gran servicio al movimiento comunista internacional al izar la bandera de la revolución y al ayudar a contener la desenfrenada contrarrevolución. Al mismo tiempo, los partidos y organizaciones comunistas revolucionarias del mundo se preparaban para establecer un centro internacional, lo que llevó a la formación del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) en 1984, en el cual participó el Partido Comunista del Perú. Este movimiento se formó sobre la base de una posición explícita de deslinde con el estado capitalista de China y sobre la base del compromiso con la continuación de la revolución proletaria mundial con el objetivo de las revoluciones socialistas y el comunismo mundial.

El arresto de Gonzalo y de otros importantes líderes del PCP asestó un duro golpe a la revolución peruana. Pero los líderes restantes del partido en su Comité Central estaban decididos a defender y continuar la Guerra Popular. Sobre todo porque el discurso de Gonzalo en la jaula inspiró a los combatientes del partido. Les llamó a tener firmeza en los principios y flexibilidad en las tácticas para repeler los esfuerzos del gobierno peruano y del imperialismo estadounidense por aplastar la revolución y también a desarrollar la guerra popular bajo nuevas condiciones. En este discurso apoyó a los comunistas del mundo, especialmente al Movimiento Revolucionario Internacionalista. ¡Pero un año después, Gonzalo desde la cárcel pidió un acuerdo de paz con el régimen de Fujimori y llamó a todo el partido a asumir la lucha por un acuerdo de paz!

Como resultado, el PCP se dividió. Los líderes del partido que lideraban la guerra popular se negaron a reconocer que tal línea [de “asumir”] fue presentada por Gonzalo y otros líderes encarcelados, y consideraron que era simplemente una mentira y una “patraña” de la CIA y el régimen peruano para golpear el partido y la guerra. Pero tal narrativa nunca podría eliminar la necesidad de probar lo correcto o incorrecto de esa línea, y dado que el movimiento comunista siempre ha sido un movimiento internacional, todo el movimiento comunista tenía que involucrarse en esta lucha. Los partidos y organizaciones del MRI entraron en la discusión sobre esa línea a partir de las pautas del centro de este movimiento (el Comité del MRI)4.

Luego de un proceso de investigación y lucha de líneas, el Comité del MRI llegó a una conclusión que se resume así: Independientemente de las intenciones de sus defensores, el llamado a negociar con el gobierno para llegar a un acuerdo de paz, constituye un compromiso innecesario e incorrecto que es contrario a la intereses fundamentales de las masas populares y a la guerra popular, y significa renunciar a la revolución. Es cierto que en toda guerra revolucionaria en su proceso de evolución y para su propio desarrollo pueden tenerse tácticas de negociación y compromiso con el otro bando de la guerra5, pero en la situación actual, y dada la correlación de fuerzas de clase en esta etapa, no hay necesidad ni base adecuada para llegar a un acuerdo de paz que no signifique abandonar la revolución y atentar contra los intereses fundamentales de las masas. Por lo tanto, proponer un acuerdo de paz para poner fin a la guerra solo puede conducir al oportunismo y debe combatirse. El gobierno reaccionario no tiene una solución a largo plazo para la crisis que está enfrentando y solo puede ofrecer más explotación, opresión y miseria a las masas populares. Solo una revolución de nueva democracia y el posterior avance hacia el socialismo pueden salvar al Perú. En consecuencia, para defender la revolución peruana, esta engañosa línea debe ser denunciada y rechazada.

Si bien el eje central de esa línea era lo de “conversaciones de paz para poner fin a la Guerra Popular”, de hecho el eje de la lucha lo debían constituir las cuestiones fundamentales de la revolución peruana —como la valoración de la situación en el Perú y el mundo, la capacidad del partido para mantener y hacer avanzar la guerra, y el proceso que la revolución debía atravesar para lograr la victoria final— lo que permitía arrojar luz sobre las fallas en el método y enfoque de la mayoría de los partidos y organizaciones del movimiento comunista, y destacaría la necesidad de enfrentarlos con la mayor seriedad posible.

La división en dos del marxismo-leninismo-maoísmo y nueva síntesis del comunismo

Tras el arresto de Gonzalo y de otros líderes clave del Partido Comunista del Perú, el Comité Central del partido buscó abordar los enormes problemas que se habían creado y allanar el camino para que la revolución avanzara. Pero para salir avante en tal tarea se requería una revisión crítica a nivel macro de la línea del partido. Hoy, al analizar los documentos y directrices del Comité del MRI y sus partidos sobre esta situación, se puede ver que incluso el movimiento comunista internacional de esa época concentrado en el MRI no tenía [en general] suficiente fuerza y unidad para identificar problemas de línea fundamentales y ayudar al Comité Central del Partido Comunista del Perú al respecto.

Desde el comienzo mismo de la formación del Movimiento Revolucionario Internacionalista, hubo relativa unidad sobre el comunismo y sus principios, y al mismo tiempo hubo importantes diferencias. En el MRI estuvo muy presente el desequilibrio en la comprensión del marxismo-leninismo-maoísmo (MLM) como el corpus científico del marxismo fundado por Marx y luego desarrollado de manera importante por Lenin y Mao Tse-tung. Los partidos y organizaciones unidos en el MRI se opusieron a los nuevos capitalistas en China que tomaron el poder durante el sangriento golpe y la represión de los comunistas seguidores de Mao y restauraron el capitalismo allí. Sin embargo, no lograron unirse en un análisis científico de lo que había sucedido en China y sus implicaciones para la continuación de las revoluciones comunistas en todo el mundo.

En ese momento, la principal razón de esto fue la falta de comprensión de la importancia decisiva de la teoría de Mao de “continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado”6. Mao sintetizó que el socialismo es un terreno susceptible al resurgimiento del capitalismo y, como resultado, en el socialismo necesariamente continúa la lucha de clases (aunque en formas completamente diferentes), y que lo que impulsa esta lucha de clases en el país es promover desarrollos revolucionarios en el Estado socialista y, a escala global, hacia el establecimiento de un sistema comunista mundial. Mao agregó que las revoluciones comunistas en los países socialistas podrían experimentar una derrota en forma de restauración del capitalismo. La teoría de Mao supuso una ruptura importante con la forma de pensar predominante en el movimiento comunista anterior. Pero cuando tuvo lugar el golpe capitalista en China en 1976, la mayoría de las corrientes maoístas no comprendieron ni asimilaron tal ruptura.

Claramente, en el liderato del Partido Comunista del Perú, hubo una tendencia a reducir el maoísmo a la “guerra popular” y a tomar como criterio decisivo para evaluar lo correcto o no de la línea ideológica y política de un Partido Comunista el si acepta o rechaza la [universalidad de] “guerra popular”. Esta tendencia en el liderato del Partido Comunista del Perú fue de hecho reflejo de la línea que existía en el liderato del Partido Comunista de China y en la China socialista en tiempos de Mao7. Esta línea no tiene en cuenta lo decisivo de las reglas fundamentales que Lenin había establecido implícitamente en su análisis de que el mundo había entrado en una “nueva época”, la época capitalista-imperialista. Esta visión redujo lo que se necesitaba para hacer avanzar la revolución mundial al avance de las luchas de liberación nacional contra el imperialismo. Esta línea fue especialmente notoria en la década de 1960 cuando tales luchas se extendían por todo el mundo, incluida la guerra de Vietnam contra la agresión estadounidense, y en la mentalidad de los partidos y organizaciones comunistas, se marginó el desarrollo clave de Mao Tse-tung del marxismo al reconocer la naturaleza de la sociedad socialista y la continuación de la lucha de clases en el socialismo8.

Dentro del MRI, también se presentaron diferencias significativas alrededor de las conclusiones básicas de la primera ola de revoluciones comunistas. La Declaración del MRI, que protocolizó las bases para la unificación de estos partidos y organizaciones en 1984, contenía importantes puntos críticos sobre el pensamiento y la práctica de los anteriores líderes del movimiento comunista. Entre estos estaban la crítica a las desviaciones de Stalin del marxismo, a la tendencia nacionalista de Mao Tse-tung al rechazar la necesidad de formar una internacional comunista y desacuerdos sobre las estructuras y dinámicas del capitalismo imperialista sobre lo que Lenin había elaborado su teoría.

Estas diferencias constituían el núcleo de las semillas de la propia división del corpus teórico del MLM, y más tarde se convirtieron en la base de la división del MRI en tres corrientes. Dos de ellas eran de hecho “reflejos en el espejo” [una de la otra]: Por una parte, las concepciones mecanicistas dogmáticas cuyos seguidores tenían y aún tienen un enfoque religioso del marxismo y la revolución. El marxismo, como todas las demás ciencias, tiene que ser dinámico y, como cualquier otra disciplina, solo pueden hacerlo dinámico y exitoso las nuevas ideas y síntesis científicas correctas así como las críticas a las formas de pensar y viejos métodos y enfoques que están llenos de elementos anticientíficos. Pero, en un momento en que el mundo ha cambiado (y está cambiando) en aspectos cruciales, ellos creen que “ningún elemento fundamental ha cambiado”, y precisamente en estos momentos cuando se necesita con urgencia cribar la experiencia acumulada pasada para evitar el fracaso, creen que uno debe adherirse estrictamente a “principios”9. Otra tendencia ve la derrota de revoluciones pasadas y los errores y deficiencias como un pretexto para desechar el marxismo y negar la necesidad de la revolución, y llama a la lucha por algunas libertades y oportunidades para las clases medias y las clases trabajadoras más estables en el marco de la democracia burguesa, que de hecho es la democracia/dictadura de la clase capitalista10.

Ninguna de estas dos tendencias, ni siquiera utilizando los principios fundados por Marx, puede comprender la naturaleza de las estructuras de opresión y explotación que gobiernan el mundo, y ver la manera de cambiarlo y luchar por ello. En contraposición a estas dos tendencias, que se desarrollaron entre los partidos y organizaciones organizados en el MRI (aunque también existieron en diversas formas fuera del MRI), Bob Avakian desarrolló el nuevo comunismo. De hecho, fue el desarrollo del nuevo comunismo lo que finalmente hizo fructificar las semillas de la división en dos del  MLM.

En contraste con esas dos tendencias erróneas, y como correctamente dice Ardea Skybreak, el nuevo comunismo,

“[se adentra] a fondo en la realidad material tal como es concretamente, descubriendo patrones, usando métodos científicos para investigar y explorar cada vez más profundamente, estando dispuesto a pensar en lo que incomoda, promoviendo firmemente el pensamiento crítico, estando dispuesto a criticar los errores del pasado con tal de sacarles lecciones y seguir adelante sobre una mejor base. Fíjate, la nueva síntesis no se limita a determinar y distinguir lo positivo y lo correcto en la experiencia anterior de las revoluciones socialistas, a lo negativo y los errores que se cometieron. Sí, ha hecho eso, pero ha hecho mucho más. No se trata simplemente de combinar esas cosas en un revoltijo. No se trata simplemente de un análisis más profundo y más científico del pasado sino que es una nueva síntesis, basada en dicho análisis más profundo, sobre cómo mejor avanzar en el camino de hacer la revolución y construir una nueva sociedad socialista sobre una base mejor y con mejores métodos que en ningún período del pasado. De hecho abre nuevos caminos respecto a determinar y reconfigurar la experiencia de la primera ola de revoluciones socialistas11, en líneas generales desde el siglo 19 y su desarrollo temprano por parte de Marx, hasta la revocación de la revolución china en los años 1970. Repito, eso es lo que abarca “la primera ola”, y se ha adentrado mucho en el análisis de qué era correcto en todas esas diferentes experiencias, qué ayuda a hacer avanzar las cosas en la dirección del comunismo y qué no, qué corresponde, concreta y objetivamente, a los intereses de la inmensa mayoría de la humanidad. La nueva síntesis ha profundizado nuestra comprensión del internacionalismo, con el concepto del mundo entero ante todo y como base fundamental y el escenario sobre el cual se desenvuelven esas diferentes contradicciones. Ha analizado más a fondo la naturaleza del sistema capitalista imperialista, en particular cómo se ha evolucionado hacia un imperio más desarrollado y ha consolidado más su dominio sobre el planeta entero”.12

De hecho, la tarea más importante de Avakian en el desarrollo del nuevo comunismo fue identificar y cribar los elementos erróneos secundarios en el corpus del comunismo que existieron desde el principio (especialmente en metodología y epistemología) y que estaban en desacuerdo con los principios predominantemente científicos del comunismo. Con el tiempo, se hizo cada vez más aguda la necesidad de romper con estos elementos erróneos secundarios en el corpus del comunismo. Debido a que estos elementos erróneos interferían cada vez más activamente con los grandes cambios y transformaciones por los que había pasado el mundo, se convirtieron cada vez más en una fuente para la formación de líneas revisionistas y de diversos métodos y enfoques erróneos. El que tales líneas utilizaran el rótulo de “comunismo”, tuvo un efecto negativo para la revolución. Bob Avakian identificó aquellos errores metodológicos y epistémológicos que podrían confundir a los comunistas revolucionarios. Al hacerlo, Avakian ha respondido con éxito a la aguda necesidad de desarrollar el comunismo y ponerlo sobre cimientos más sólidos. La nueva síntesis del comunismo puso al marxismo sobre una base más científica y lo convirtió en una herramienta muy poderosa para analizar el mundo. Y además, utilizando los más correctos métodos y enfoques del nuevo comunismo, Avakian desarrolló muy importantes teorías. Explicó el proceso de preparar y hacer la revolución (el derrocamiento del viejo Estado y el establecimiento de nuevos Estados socialistas) así como la construcción de la sociedad socialista tras la conquista del poder político13. Ha proporcionado un modelo para las futuras sociedades socialistas que serán mucho más vibrantes y dinámicas que las antiguas sociedades socialistas (establecidas primero en Rusia y luego en China) y tendrán una mejor oportunidad de liberar a la humanidad de la pesadilla de la sociedad de clases.

Así, hay que decir explícitamente que, a diferencia de cuando la restauración del capitalismo en China fue crucial la lucha por consolidar el MLM (y comprender correctamente los desarrollos teóricos de Mao Tse-tung como parte integral del desarrollo de la ciencia comunista) para la preservación del movimiento comunista y la ciencia del comunismo como ciencia de la revolución contra el capitalismo, hoy cualquier intento de diluir la línea de demarcación dentro del movimiento comunista en busca del “verdadero maoísmo” o en función de volver a él, inevitablemente producirá una versión no revolucionaria, infundada y distorsionada del comunismo que ni siquiera puede preservar el antiguo carácter revolucionario del “maoísmo”.

Es imposible construir un nuevo movimiento comunista y comenzar una nueva ola de revoluciones comunistas sin el nuevo comunismo. Comprender este hecho y actuar en consecuencia puede ser el primer paso de los comunistas peruanos que intentan empezar de nuevo. La humanidad oprimida y explotada en Perú y América Latina, y alrededor del mundo, necesita una síntesis científica y correcta de la gran experiencia de la revolución en el Perú y su derrota, los elementos equivocados en el pensamiento de su liderazgo, en particular en la línea de Gonzalo, y por ende no solo que no se desperdicien sus contribuciones pasadas y las del PCP sino por el contrario tamizar y enriquecer las importantísimas experiencias y lecciones positivas de esta revolución para convertirlas en un caudal que impulse el inicio de una nueva ronda de la revolución comunista en Perú. No hay espacio para una discusión detallada aquí, pero a primera vista podemos resaltar tres niveles de la cuestión y usarlos como guía para una síntesis más detallada.

Primero, para sintetizar la forma de pensar de Gonzalo es crucial el énfasis que le da Bob Avakian al carácter científico del comunismo así como su crítica a la concepción de que el comunismo no es ciencia sino ideología. El comunismo es la ciencia que analiza la realidad de la sociedad humana y cómo transformarla basándose en hechos fundamentales. Es una ciencia dinámica porque la realidad social es cambiante. Además, con el desarrollo de la conciencia humana queda claro que en el comunismo, como en cualquier otra ciencia, incluso con fundamentos correctos, había elementos erróneos. Pero en el pensamiento de muchos comunistas, incluido Gonzalo, hay una posición muy ambigua sobre la cientificidad del comunismo. Gonzalo consideraba que la base del comunismo es la “ideología” o la “ideología científica”. Su determinista teoría de la “inevitabilidad”, de que el movimiento de la “materia” está llevando inevitablemente hacia el comunismo, es señal y consecuencia de su epistemología acientífica. “Recordemos lo que nos planteáramos el 79, 15 mil millones de años de proceso de la materia en movimiento, de lo que conocemos, llevan a la marcha irrefrenable del comunismo”14, escribió. Tal comprensión de la sociedad y su desarrollo no tiene nada que ver con el nuevo marco científico que abrió Marx en el estudio de la historia, basado en el reconocimiento de las contradicciones materiales reales que moldean la sociedad humana y su evolución (especialmente como resultado de la interacción entre las fuerzas de producción y las relaciones de producción).

En el movimiento comunista internacional, el enfoque “ideológico” de la verdad ha producido algunos conceptos muy instrumentalistas como “verdad política” o “verdad de clase”. El marxismo, en cambio, no tiene nada que ver con la invención de “hechos” o presuposiciones que parecen estar “a favor” del proletariado o de la revolución comunista. En palabras del camarada Avakian, “la verdad es la verdad y los disparates son disparates”. El no reconocimiento del molesto hecho de que el propio Gonzalo y otros líderes del partido encarcelados plantearon la línea de derecha de “acuerdo de paz” fue de hecho consistente con conceptos antimarxistas como “verdad política” y “verdad de clase” y un ejemplo de epistemología anticientífica y adopción de un enfoque instrumentalista. Pero tal enfoque no se limitó al Partido Comunista del Perú. Con excepción de algunos partidos y organizaciones del MRI (incluido nuestro partido, que en ese momento era la “Unión de Comunistas de Irán / Sarbedarán” y redactó un documento contra la línea oportunista de derecha en Perú15), el resto intentó ignorar hechos innegables porque no concordaban con sus ideas. Este enfoque impidió que el Comité Central del Partido Comunista del Perú enfrentara correctamente los retos derivados del difícil y complejo proceso de la revolución, lo cual requiere una teoría comunista avanzada.

La Guerra Popular en Perú fue una de las luchas revolucionarias más importantes de las últimas décadas. La revolución en el Perú avivó las esperanzas de la gente en todo el mundo y fue una demostración viva de la activación del enorme potencial de las masas para luchar por el comunismo revolucionario. Al mismo tiempo, la experiencia peruana mostró graves errores en la línea de su partido dirigente, especialmente a nivel metodológico y epistemológico, lo que llevó a la adopción de enfoques instrumentalistas.

En segundo lugar, para sintetizar los errores en la línea macro del Partido Comunista del Perú, es necesario identificar la conexión de estas desviaciones con los elementos erróneos secundarios que existieron desde el principio en el corpus teórico del comunismo y fueron identificados y criticados por el camarada Avakian. Por ejemplo, aunque el concepto de “inevitabilidad” estuvo muy poco presente en el pensamiento teórico de los líderes comunistas desde Marx hasta Mao, poco a poco se fue imponiendo en el movimiento internacional y, como dijimos en el primer punto, “la marcha irrefrenable del comunismo” era una idea muy fuerte en el pensamiento de Gonzalo. Una de las funestas consecuencias de esta noción ha sido la subestimación de la posición del factor del conocimiento y la teoría científica correctos en la realización de la revolución comunista. Sin la lucha por una comprensión científica de las estructuras y procesos reales en esta época capitalista no se puede comprender ni realizar la necesidad de la revolución comunista que enfrenta la humanidad en esta época. La consecuencia directa de la creencia en la “inevitabilidad” es que desconoce la necesidad de un conocimiento cabal y científico del proceso de la revolución proletaria y la conciencia de este proceso porque con sólo “voluntad” se resuelve el problema. Hay poco lugar para la lucha en la esfera de las ideas y por el cambio de mentalidad de las masas, y con la “reificación del proletariado” y el “sesgo ideológico” hacia el proletariado y los oprimidos se remplaza la conciencia teórica.

Cuadro de texto:  Conmemoración del 8 de marzo de 1988 por presas políticas peruanas pro comunistas con una imagen de Gonzalo en la pared.En tercer lugar, el internacionalismo proletario es decisivo. Avakian ha desarrollado la teoría marxista del internacionalismo en aspectos importantes y la ha basado en fundamentos materiales reales. Es decir, la base material y objetiva del internacionalismo proletario es la integración del mundo por parte del capitalismo imperialista, y este hecho ha convertido la revolución proletaria en un único proceso con diferentes componentes. Con base en este hecho, Bob Avakian ha sacado importantes conclusiones para la revolución comunista. Por ejemplo, luego de establecerse, los países socialistas deberían verse a sí mismos como “bases de apoyo” para el avance de una revolución mundial única, y no, como lo hicieran la Comintern y el Partido Comunista soviético, sometiendo el progreso de otras revoluciones a la defensa de la “patria socialista soviética”,16 una política que realmente destruyó muchas oportunidades revolucionarias en diferentes países del mundo y, en últimas, sirvió al desarrollo del capitalismo en la “patria socialista”. Aquí quisiéramos enfatizar otro enfoque que surge de esta integración del mundo y el proceso unificado de la revolución mundial: El proceso de una revolución mundial única transforma el movimiento comunista en un movimiento internacional que debe ser dirigido por la ciencia del comunismo, que es una ciencia universal sin “fronteras nacionales” ni “condiciones especiales”. Una de las luchas más importantes y correctas que llevaron a la formación del “Movimiento Revolucionario Internacionalista” fue la crítica al enfoque erróneo, y en últimas nacionalista, de Mao Tse-tung al oponerse a la formación de la Internacional Comunista y no asumir la responsabilidad por ella17.

Aquí llegamos al importante punto del surgimiento de los líderes internacionales. Al igual que Mao Tse-tung al resolver importantes problemas del movimiento comunista internacional (revelando explícitamente el “secreto” de por qué se puede restaurar el capitalismo en un país socialista y qué hacer para evitarlo y luchando contra el revisionismo que surgió en el seno de la Unión Soviética socialista y amenazaba la existencia del movimiento comunista internacional), pasó de líder de un partido y una revolución a líder del movimiento comunista internacional, hoy Bob Avakian está en la misma posición y es necesario que los comunistas del mundo, incluidos los del Perú, conozcan este hecho y estudien y aprendan del nuevo comunismo.

Al respecto, es necesario enfatizar que es vital identificar y romper con las diversas manifestaciones de nacionalismo tercermundista que tanto daño ha hecho a los partidos y organizaciones del movimiento comunista. Creemos que una de las manifestaciones de esta tendencia fue el concepto de “marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo”, que Gonzalo estaba tratando de establecer18. El uso del término marxismo-leninismo-maoísmo antes del nuevo comunismo fue una expresión del nivel de desarrollo del marxismo y, en general, podía ser la forma correcta de expresar en este caso las continuidades y rupturas que se dan en el desarrollo de toda ciencia. Pero la adición por Gonzalo de la expresión “principalmente maoísmo” significó separar el maoísmo del corpus de la ciencia del marxismo en su desarrollo alcanzado.

Tomando prestado otro punto de Ardea Skybreak, recalcamos que dirigir revoluciones comunistas es un gran reto lleno de complejidades y contradicciones heterogéneas que requieren conocimiento y destrezas. De lo contrario, las cosas simplemente se desviarán del camino y caerán en callejones desastrosos. El nuevo comunismo nos brinda un método y un enfoque científicos que, si se aplican de manera coherente en relación con estos retos y complejidades, puede hacer que el proceso revolucionario tanto antes como después de tener el poder lleve a avanzar más que en cualquier otra experiencia pasada. Recalcamos entonces que, todos aquellos que deseen recuperar su revolución, desde Ayacucho hasta Lima, y derrocar a la clase capitalista en Perú ligada al imperialismo yanqui deben conocer y estudiar las obras de Bob Avakian (también en español en revcom.us). Para cambiar fundamentalmente el rostro del Perú a favor del proletariado y los oprimidos y al servicio de la revolución mundial, se necesita el nuevo marco teórico creado por Bob Avakian para una nueva etapa de la revolución comunista.

Notas de referencia:

1. Abimael Guzmán fue detenido en septiembre de 1992 en su refugio en Lima, en la casa de una de las bailarinas más famosas de Lima, Maritza Garrido, quien fue condenada a 25 años de prisión por ocultarlo. En 2006, el régimen peruano declaró “inconstitucional” el primer juicio militar a Abimael Guzmán y estableció un “tribunal civil” para confirmar los cargos y el veredicto del primer tribunal militar. Las últimas palabras que se escucharon de Gonzalo fueron las consignas que coreó en este tribunal de “apelaciones”: “¡Viva el Partido Comunista del Perú! ¡Gloria al marxismo-leninismo-maoísmo! ¡Vivan los héroes de la Guerra Popular!”
2.  El Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) fue una organización revolucionaria maoísta internacional que, luego de la restauración del capitalismo en China en 1976, defendió los logros de Mao contra la China revisionista y enarboló la bandera de la revolución. Se formó en 1984 con la participación de dos decenas de partidos y organizaciones de los cinco continentes. Un Mundo Que Ganar fue el órgano de esta organización.
3.  Los nombres de los partidarios iniciales de esta campaña se pueden consultar en la revista Un Mundo Que Ganar # 18, 1992, pp. 21-23
4.  Para una descripción detallada de esta lucha de dos líneas liderada por el Comité del MRI, consulte la revista Un Mundo Que Ganar # 21, 1995.
5.  El Partido Comunista del Perú utilizó esta táctica. En mayo de 1992, por ejemplo, miembros y líderes del partido encarcelados en Canto Grande se tomaron la prisión para denunciar el plan del gobierno de matar a los prisioneros. Luego, a través del Comité Internacional de la Cruz Roja buscaron negociar el fin de la toma. Su objetivo era frustrar la agresión del régimen si las negociaciones tenían éxito y desenmascarar la demagogia del régimen sanguinario si no negociaba. En cualquier caso asestarían un golpe político al gobierno peruano. Lenin y Mao también participaron en negociaciones formales con el enemigo en varias ocasiones, e incluso hicieron importantes concesiones cuando los intereses de la revolución lo exigían.
6. Para esta teoría, véase el capítulo “Continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado” en el libro “Las contribuciones inmortales de Mao Tse-tung”, del camarada Bob Avakian.
7.  Tal línea fue representada por uno de los líderes más importantes del Partido Comunista de China, Lin Piao, quien escribió un folleto titulado “Viva el triunfo de la guerra popular” que teorizaba y centralizaba muchos de los conceptos y líneas erróneos de la época. Este folleto influyó en muchos comunistas del Tercer Mundo.
8. Al respecto, véase el importantísimo artículo de la revista Demarcaciones # 2, 2012:  K.J.A., “Comprender científicamente, defender firmemente e ir más allá del maoísmo, a fin de alcanzar una nueva etapa del comunismo: Reflexiones polémicas sobre ‘¿Qué es el maoísmo?’ Un ensayo de Bernard D’Mello”.
9. Para una discusión sobre este tema, véase el artículo “Ajith: Un retrato del residuo del pasado” y también “Un examen a las diferencias entre nuestro partido y el Partido Comunista (Maoísta) de Afganistán”. Ambos artículos están en Demarcaciones # 3.
10. Vea la polémica del camarada Avakian contra K. Venu del CRC Partido Comunista de la India (ML), “Democracia: ¡Más que nunca podemos y debemos lograr algo mejor!” y otros artículos en la revista Un Mundo Que Ganar # 17, 1992 y también, “¿Cómo surgió el camino regresivo de la revolución nepalesa?” que se encuentra en el sitio web del Partido Comunista de Irán (MLM).
11. La “primera ola (etapa)” abarca básicamente desde los primeros desarrollos de Marx en el siglo XIX hasta la derrota de la revolución china en la década de 1970. Para obtener más información sobre esto, véase la introducción a la traducción persa del libro: Lotta, Raymond (2015). No sabes lo que crees que “sabes” sobre… La revolución comunista y el VERDADERO camino a la emancipación: Su historia y nuestro futuro.
12. CIENCIA Y REVOLUCIÓN. Sobre la importancia de la ciencia y la aplicación de la ciencia a la sociedad, la nueva síntesis del comunismo y la dirección de Bob Avakian Una entrevista a Ardea Skybreak, disponible en español en revcom.us
13. Vea la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte (Proyecto de Texto), de autoría de Bob Avakian.
14. Gonzalo, SOBRE CAMPAÑA DE RECTIFICACION CON “¡ELECCIONES NO! ¡GUERRA POPULAR, SI!”, reproducido en la revista Un Mundo Que Ganar # 19, 1993.
15. En ese entonces, nuestro partido, que todavía era la “Unión de Comunistas de Irán / Sarbedaran”, entró en la lucha y criticó la línea oportunista de derecha de los acuerdos de paz escribiendo el documento “La rebelión se justifica” en la revista Un Mundo Que Ganar # 21. Este documento tiene argumentos y conceptualizaciones importantes y correctas, pero está escrito sobre la base de la vieja síntesis, y desde este punto de vista puede ser una buena fuente para comparar y contrastar la visión y línea de nuestro partido de ese momento con la de la nueva síntesis del comunismo. Para una crítica de las desviaciones de los partidos y organizaciones en el MRI, incluido el Partido Comunista del Perú, ver también “Carta a los partidos y organizaciones participantes en el Movimiento Revolucionario Internacionalista” por el Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos; 1 de mayo de 2012.
16. Véase: Avakian, Bob (1985). “Avanzar el movimiento revolucionario mundial: Cuestiones de orientación estratégica” [“Rompiendo con viejas ideas”]. Disponible en español en revcom.us.

17. La oposición de Mao Tse-tung [a formar una Internacional] fue el resultado de su juicio erróneo sobre la “interferencia” de Stalin en los asuntos del Partido Comunista de China, lo que reforzó concepciones erróneas dentro del partido. Pero el hecho es que los daños de estas “intervenciones” se debieron a la equivocada línea de Stalin sobre la revolución china y sus instrucciones erróneas, no a la distancia de Stalin de la experiencia de la revolución china y su falta de familiaridad con las contradicciones “específicas” de esa revolución. Otro argumento fue que la existencia de un centro internacional tendría un efecto profundo en el liderazgo internacional de un partido comunista en particular. Incluso sin tal centro el propio Mao Tse-tung y el Partido Comunista de China habrían tenido una gran influencia sobre los partidos del mundo, pero estos partidos y el movimiento comunista internacional en general carecían de las herramientas para monitorear [controlar] a la China socialista y al PCCh.
18. Además, a nombre de la “aplicación del marxismo a las condiciones concretas” del Perú, se agregó el término pensamiento Gonzalo, diciendo: “Nuestra guía es el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo y el pensamiento Gonzalo”.