Boletín - 11 de marzo de 2013
  "Sobre Hugo Chávez: Cuatro puntos de orientación"

La muerte del presidente de Venezuela Hugo Chávez ha dado lugar a una avalancha de denigración de parte de los representantes oficiales y extraoficiales de la política exterior estadounidense y de los medios de comunicación. No se les puede permitir a estos reaccionaros definir el momento político según sus puntos de vista e intereses. Al mismo tiempo, la gente alrededor del mundo que está harta de la dominación del imperialismo estadounidense y de otros imperialistas, están planteando preguntas sobre lo que Chávez hizo en Venezuela. ¿Éste es un modelo para el tipo de cambio que es posible en el mundo hoy? ¿O representa un enfoque que no rompe realmente con la explotación imperialista? ¿Qué tipo de revolución realmente se requiere y es posible en un país como Venezuela?

A continuación presentamos extractos de un artículo titulado "Hugo Chávez: Cuatro puntos de orientación", publicado en el número 298 de Revolución, periódico del Partido Comunista Revolucionario, EEUU. Reimprimiremos más material sobre esto en próximas ediciones de nuestro servicio noticioso.

1. El imperialismo estadounidense ha dominado a Venezuela.

Durante el siglo 20, Estados Unidos dominaba la economía de Venezuela. Les dio apoyo político y militar a los regímenes gobernantes que representaban los intereses de las acaudaladas elites financieras, industriales y terratenientes. El petróleo era un factor crucial. Venezuela surgió como un importante productor de petróleo en el mundo y las petroleras de Estados Unidos estaban metidísimas en el sector petróleo de Venezuela. En 1989, el Fondo Monetario Internacional (FMI) impuso un duro plan de austeridad sobre Venezuela. Las masas se tomaron las calles en combativas protestas. El gobierno respondió con una sanguinaria represión y dejó al menos tres mil muertos.

2. Hugo Chávez fue una espina en el costado del imperialismo estadounidense.

Hugo Chávez entró en funciones en 1998 en medio de una generalizada corrupción, gobierno autocrático y subordinación al imperialismo. Dijo que los recursos de Venezuela pertenecen al pueblo venezolano y que habría que utilizar los ingresos petrolíferos para mejorar el bienestar social. Pidió una política exterior que se plantaría a Estados Unidos. Por esas y otras razones, Hugo Chávez también se granjeó un apoyo popular considerable. Por estas y otras razones, Hugo Chávez se convirtió en una espina en el costado del imperialismo estadounidense. En abril de 2002, la CIA respaldó un golpe de estado contra Chávez. Durante la presidencia chavista, los organismos de ayuda y agregados militares del gobierno estadounidense y las fundaciones privadas y medios de comunicación de Estados Unidos han trabajado para impulsar las fuerzas anti-chavistas en Venezuela.

3. Hugo Chávez no representaba la auténtica revolución y el auténtico socialismo.

Una auténtica revolución en un país oprimido del tercer mundo como Venezuela requiere una ruptura de dos filos. Tiene que romper radicalmente con la economía política del imperialismo. Tiene que llevar a cabo una revolución social radical, una ruptura radical con las relaciones e ideas tradicionales. Eso no fue ni el programa ni el punto de vista de Hugo Chávez. Venezuela seguía dependiendo de los ingresos por concepto del petróleo en la economía mundial, la cual domina el imperialismo. Seguía dependiendo del mercado mundial para adquirir sus alimentos, un mercado el que domina la agroindustria imperialista. Bajo Chávez, mejoraron los servicios de salud y el índice de alfabetización, pero no se operó ningún cambio fundamental de la estructura social y de clases de la sociedad. Una oligarquía de acaudalados terratenientes sigue dominando la agricultura. En las ciudades, los pobres siguen encerrados en los cinturones de miseria. Las mujeres siguen subordinadas y degradadas. En Venezuela, se prohíbe el aborto.

4. El imperialismo estadounidense no tiene ningún derecho de entrometerse o intervenir.

Es necesario oponerse resueltamente a todos los esfuerzos de parte de Estados Unidos para desestabilizar o urdir intrigas contra el gobierno venezolano. En Estados Unidos, nosotros tenemos una responsabilidad especial de actuar en consecuencia.