Boletín N° 6 - 3 de Marzo de 2003
  ¿Por qué la superpotencia necesita más armas nucleares?

El gobierno norteamericano planea expandir y consolidar su imperio global sobre las ardientes cenizas de las “armas nucleares utilizables”. Según las actas de una reunión de funcionarios del Pentágono el 10 de enero, filtradas al periódico londinense The Guardian: “El nuevo programa de armamento, que emplearía ‘mini-armas nucleares’, ‘destructores de búnkers’ y ‘bombas de neutrones’, lo discutirán altos funcionarios del Pentágono y científicos del gobierno en una reunión secreta en agosto en la sede del Comando Estratégico estadounidense... la administración Bush proyecta emplear armas nucleares como parte de su doctrina ‘preventiva’... la reunión secreta de agosto también prepararía el terreno para que el gobierno estadounidense se separe de los tratados internacionales de control de armas y de moratoria en la realización de pruebas nucleares”.

Como lo describe The Guardian: “El punto de partida de la discusión de enero fue la revisión de la postura nuclear [NPR], del Sr. Rumsfeld, un documento de plan de acción publicado el año pasado que identifica a Rusia, China, Corea del Norte, Irak, Irán, Siria y Libia como potenciales blancos de las armas nucleares estadounidenses”. En un artículo separado publicado el 19 de febrero, el periódico señaló: “Según las actas del Pentágono, en la reunión de agosto en el búnker de la sede del Comando Estratégico se discutiría cómo fabricar armas que se ajusten a la nueva política. Un futuro panel de expertos en arsenales debería considerar: ‘¿Cuáles son las características de las ojivas y los conceptos avanzados que necesitaremos en el ambiente post-NPR?’...”. El artículo continúa: “El panel de expertos también contemplaría los ‘requerimientos para armas de bajo rendimiento, EPW [armas que penetran la tierra], armas de radiación mejoradas, armas de derrota de agentes’”. Y más adelante plantea: “bajo rendimiento significa ojivas tácticas de menos de un kilotón, o ‘mini-armas nucleares’, que los defensores del nuevo arsenal dicen que representan un elemento disuasivo mucho más efectivo que las enormes armas existentes, porque son más ‘utilizables’”.

Las “armas que penetran la tierra” propuestas incluyen lo que el gobierno estadounidense llama “destructores de búnkers”, que se abren paso a través de la superficie antes de detonar. El documento dice que éstas podrían ser utilizadas como “armas de derrota de agentes” para destruir armas químicas o biológicas almacenadas bajo tierra. El informe también considera el desarrollo de bombas de neutrones de bajo rendimiento o “armas de radiación mejoradas” para destruir armas químicas o biológicas almacenadas en depósitos sobre la superficie.

El gobierno estadounidense no quería que esta discusión en sus filas se revelara públicamente (aunque luego de que el documento fuera publicado un funcionario oficial confirmó su autenticidad). Sin embargo, los términos utilizados para describir estas armas son engañosos. El propósito de estas bombas es matar gente, y entre más poderosas sean más gente matarán. En un infame incidente en la primera guerra del Golfo en 1991, las fuerzas armadas estadounidenses soltaron un “destructor de búnkers” no nuclear sobre un refugio antiaéreo en Bagdad, masacrando a centenares de civiles que se habían refugiado allí, entre ellos muchas familias. Ya que los Estados Unidos no duda en soltar poderosas bombas sobre una ceremonia de boda en Afganistán, es fácil imaginar dónde y cómo se utilizarán los “destructores de búnkers” atómicas. Las bombas de neutrones y las “armas de radiación mejoradas” tienen el muy claro propósito de matar. Están diseñadas para expeler radiación, matando a todo el que esté en una gran zona, a la vez que preserva las construcciones. Estas armas tienen un determinado carácter. Constituyen el armamento de un depredador que planea someter a Estados más débiles e invadir otros países.

Durante la guerra fría, los imperialistas estadounidenses se abstuvieron de utilizar armas nucleares porque sus rivales, los socialimperialistas soviéticos, también las tenían. Se decía que el uso de armas nucleares era “impensable” debido a que los dos bandos estaban tan emparejados que podrían destruir el mundo. Los Estados Unidos, lo mismo que su igualmente imperialista rival, no se atrevió siquiera a utilizar pequeñas armas nucleares para desafiar la división del mundo entre ellos. Con la caída del bloque soviético, el gobierno estadounidense no sólo estudia cómo utilizar armas nucleares sino que toma medidas para diseñar una nueva generación de armas de destrucción masiva, no para combatir a una superpotencia rival sino para imponer su voluntad a los países del tercer mundo y quizás a los rivales imperialistas mucho más débiles, lo que hoy quiere decir a todos. Esto en sí es una pesadilla para los pueblos del mundo. Pero puede que incluso las peores pesadillas estén en ciernes. Una vez las fuerzas armadas estadounidenses crucen el antes prohibido “umbral nuclear”, nadie puede decir dónde y cuándo utilizarán armas nucleares de todo tipo.

Incluso ahora, antes de que tales armas hayan sido diseñadas y fabricadas (al menos en lo que es públicamente conocido), el gobierno de Bush ha declarado muy descaradamente que no descartará el uso de bombas atómicas contra Irak en el futuro inmediato. Pero la misión estadounidense no para allí. El gobierno estadounidense tiene planes de atacar y poner a buena parte del mundo bajo su control. Tal vez las armas convencionales no sean suficientes.

Este alarmante paso hacia nuevas armas nucleares se da mientras que los Estados Unidos se prepara para invadir a Irak utilizando el pretexto de que el régimen de Saddam Hussein tiene armas de destrucción masiva y viola las leyes internacionales. De hecho, es el gobierno estadounidense el que amenaza con destrucción masiva y contraviene en los hechos los tratados de armas nucleares. Debe recordarse que los Estados Unidos ya tiene algunas “armas nucleares tácticas” y puede utilizarlas más pronto que tarde.

Con el garrote de la resolución 1441 de la ONU y otros pretextos, la Agencia Internacional de Energía Atómica ha estado deambulando alrededor de Irak, Irán, Corea del Norte y otros países. Pero, ¿por qué guarda completo silencio sobre la patente violación de las leyes y tratados internacionales por parte de los mismos Estados Unidos? Los inspectores de armas, como Hans Blix, se contentan con registrar granjas avícolas y depósitos de maíz en Irak en busca de armas de destrucción masiva. ¿Por qué no inspeccionan en Estados Unidos, justo ante sus narices?

El artículo de The Guardian finaliza citando a Stephen Schwartz, editor del Boletín de científicos atómicos, quien dice que la reunión del Pentágono demuestra la disposición de la administración Bush a utilizar armas nucleares. “Para mí, eso indica que hay planes en desarrollo y bien avanzados... para reiniciar el desarrollo, pruebas y producción de nuevas armas nucleares. Eso es muy grave”.

“Y –agregó– eso muestra la hipocresía de las exigencias de la administración de que otras naciones desmantelen sus armas de destrucción masiva. ¿Cómo se puede ir a la comunidad internacional o a esos países y decir, ‘Cómo se atreven a desarrollar estas armas’, cuando eso es exactamente lo que nosotros estamos haciendo?”.

Esto es un problema para Estados Unidos. Por eso, ha ocultado sus planes. Las consecuencias son muy serias. Incluso mientras que el gobierno estadounidense impide que otros países hagan armas nucleares, les da la razón para hacerlo y crea las condiciones para una nueva carrera armamentista nuclear. Pero el problema de “cómo se atreven ellos” es más que eso. Si los Estados Unidos se atreve a utilizar o incluso probar estas armas, la reacción de los pueblos del mundo, entre ellos los estadounidenses, podría ser explosiva.

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