Boletín N° 116 - 20 de junio de 2005
  Turquía: Masacre de dirigentes revolucionarios.

El jueves 16 de junio, las fuerzas armadas turcas emboscaron y masacraron a un grupo de importantes dirigentes del Partido Comunista Maoísta (Turquía y Norte del Kurdistán) e importantes combatientes de las fuerzas armadas revolucionarias bajo su mando, el Ejército Popular de Liberación. Los revolucionarios estaban en la región de Dersim en camino a una importante reunión y descansaban a las 23 horas cuando de repente aparecieron tres helicópteros Sikorsky que abrieron una ráfaga de fuego sobre su posición. Más de mil soldados del ejército reaccionario cercaron al grupo y remataron el baño de sangre. Perdieron la vida 17 revolucionarios: Cafer Cangöz, Aydýn Hambayat, Alý Rýza Sabur, Cemal Çakmak, Kenan Çakýcý, Okan Ünsal, Berna Saygýlý Ünsal, Alaattýn Ateþ, Ökkeþ Karaoðlu, Taylan Yýldýz, Ýbrahým Akdenýz, Býnalý Güler, Dursun Turgut, Gülnaz Yýldýz, Ahmet Perktaþ, Çaðdaþ Can y Ersýn Kantar.

La noticia acaparó las primeras planas durante tres días. La prensa derechista cacareó que sin duda representó un "golpe de gracia" a los maoístas. El diario nacional Milliyet dijo que "los maoístas han sido noqueados con un solo golpe".

La enorme efusión de dolor y furia ante la noticia de la masacre refleja el profundo odio al gobierno y el profundo apoyo a la causa que representaban los dirigentes masacrados. Miles de personas acudieron al entierro de siete revolucionarios en Dersim. Los ataúdes estaban cubiertos de las banderas rojas del partido. En el entierro de cuatro más en Estambul, una larga fila de personas cargaba una bandera del partido de 300 metros de largo. Tres más descansaron en la capital del país, Ankara y los demás en otras ciudades. Se celebraron reuniones en media docena de países europeos para denunciar la masacre y honrar a los revolucionarios. Asistieron miles de personas, entre ellas mucha gente de diversas organizaciones de izquierda. El sábado 25 de junio, se celebró una gran protesta y marcha en Alemania.

En el entierro en Dersim, la sobrina de Aydýn Hambayat dijo: "Destrozaron el cuerpo de mi tío, y es obvio que lo capturaron vivo pero herido y que luego le dieron un tiro de gracia en la nuca". Las organizaciones de derechos humanos y progresistas denunciaron la masacre y demandaron que el gobierno divulgara los nombres de los tres revolucionarios que dice que capturó vivos durante el ataque.

El Comité de Organización en el Exterior del partido lanzó un comunicado: "Reconocemos que éste constituye un duro golpe. Pero en el curso de la lucha de clases ocurren tales cosas. A partir de nuestra ideología científica y de las raíces hemos echado en los oprimidos, superaremos este golpe y enarbolaremos la bandera roja en la cima del poder popular. . . Los camaradas masacrados quisieran que convirtiéramos nuestro dolor en furia contra el enemigo".