Boletín N° 26 - 21 de julio de 2003
  Chocan guerrilleros y tropas gubernamentales en Turquía

Hace poco, se escenificaron agudas escaramuzas entre soldados del gobierno turco y guerrilleros revolucionarios en la región del mar Negro y el noreste del Kurdistán, en el sureste de Turquía.

El 24 de mayo en Dersim, una plaza fuerte del Ejército Popular de Liberación con una gran población kurda, las tropas del gobierno emboscaron a guerrilleros y asesinaron a una joven combatiente, Aycan Tato. El EPL lo dirige el MKP, el Partido Comunista Maoísta (Turquía y el norte del Kurdistán). El 18 de junio, intentaron otra emboscada cerca de Tokat, en una zona montañosa por el mar Negro llamada Kizildag, que significa “Montaña Roja”. No obstante, los guerrilleros detectaron los planes de la emboscada y lanzaron un contraataque que puso al enemigo a la defensiva. El 26 de junio, en otra emboscada enemiga cerca de Tokat murieron dos jóvenes combatientes, Murat Poyraz y Dursun Onder. Tras ese golpe, los guerrilleros buscaron retomar la ofensiva lanzando su propia emboscada y mataron a dos miembros de una unidad contrainsurgente élite del ejército turco. El periódico turco Hurriyet informó que pocos días después en Dersim, el EPL bloqueó el principal camino y repartió propaganda por algún tiempo, antes de retirarse.

En ese período, el ejército llevó a cabo otras emboscadas en que mató a tres combatientes, incluida una mujer, del Partido Comunista de Turquía/Marxista-Leninista [TKP/ML] y a tres combatientes, incluida una mujer, del Frente-Partido Revolucionario de Liberación del Pueblo (DHKPC). El 7 de julio, las fuerzas revolucionarias atacaron al gobernador de Dersim. Dos soldados que le protegían murieron. Según la prensa, unas fuerzas nacionalistas kurdas que recién han dado pasos para revivir la lucha armada, lanzaron el ataque.

Mediante los ataques, las clases dominantes de Turquía buscan reestablecer su credibilidad tras las dificultades que han experimentado desde que la oposición de las masas las obligó a dejar de respaldar la guerra estadounidense contra Irak. La economía está en caos, con una tasa de desempleo galopante y millones de personas viven en la más profunda miseria. Han surgido problemas entre las masas kurdas. Después de la calma que siguió a la captura del líder nacionalista kurdo, Abdulla Ocalán, las fuerzas de liberación kurda se han inquietado más con la falta lucha armada y de avances en su causa. Muchos guerrilleros kurdos de Turquía siguen oponiéndose al imperialismo estadounidense y tras la invasión dirigida por los Estados Unidos han tenido que dejar Irak y regresar a Turquía. El ejército turco tiene ya decenas de miles de soldados alrededor de Dersim y el mar Negro.

El espectro del aumento del descontento y sentimientos revolucionarios se manifestó en los entierros de los combatientes. El 29 de junio, más de mil personas se lanzaron a la calle en Estambul para el entierro de Murat Poyra; corearon: “¡El Camarada Murat nunca morirá!”. Hicieron lo mismo para los otros dos mártires y proclamaron su apoyo a la Guerra Popular y al Ejército Popular de Liberación y el MKP. El Camarada Murat había regresado del asilo político en Europa y pasó los siguientes ocho años combatiendo en las montañas. La Camarada Aycat –la responsable de organizar a las mujeres en la región de Dersim– fue la primera mujer mártir del MKP (tras su transformación de Partido Comunista de Turquía [Marxista-Leninista]). El Camarada Dursum participó en la huelga de hambre de 250 días de las prisiones. Tras su liberación, fue directo a las montañas para seguir en la lucha.

La policía impidió que cientos de personas asistieran al entierro del Camarada Murat Poyra. No obstante, cuando un representante del MKP llamó a resistir y a unirse a la guerra revolucionaria, hubo una entusiasta acogida.