Boletín N° 9 - 24 de Marzo de 2003
  Necesitamos a muchas Rachel Corrie

La estudiante estadounidense de 23 años de edad, Rachel Corrie, no fue el único civil asesinado por los israelíes el 16 de marzo.

Ese día, los israelíes asesinaron a seis palestinos, entre ellos una niña de dos años de edad, cuando con tanques invadieron el campamento de refugiados Nusseirat en la Gaza. Las fuerzas armadas sionistas asesinaron a dos palestinos más en otra parte de la Gaza el mismo día.
El 3 de marzo, una niveladora militar D-9 Caterpillar, Made in USA, quizá la misma que mató a Rachel, demolió la casa de una familia palestina en otro campamento de refugiados de la Gaza. Una señora de 33 años de edad quien vivía de al lado, Nuha Sweidan, murió debajo de los escombros con su bebe de 18 meses en los brazos. Y tenía 9 meses de embarazo.

Israel asesinó a 82 palestinos en febrero, un nuevo récord, e hirió a 616. Según el Ministerio de Salud palestino, los israelíes asesinaron a 50 en Cisjordania, bajo ocupación, y 32 en la Gaza, lugar salpicado de retenes del ejército israelí e invadido a diario por tropas israelíes quienes abren fuego indiscriminadamente y destruyen casas. El ejército israelí ha demolido más de 150 hogares palestinos desde junio de 2002. Entre los muertos de febrero, figuran muchos niños y al menos tres trabajadores médicos quienes ayudaban a las personas heridas. En un incidente televisado, un tanque israelí disparó a los voluntarios palestinos que apagaban un incendio en un edificio.

Rachel Corrie era una de la media docena de “internacionalistas” que ayudaban a proteger a los palestinos en Rafa en el sur de la Gaza, donde los jóvenes lanzapiedras han desafiado la ocupación israelí por meses. En un correo electrónico a su familia el 7 de febrero, dijo: “Es una ciudad de aproximadamente 140.000 personas, el 60% de ellos refugiados, quienes han sido dos o tres veces refugiados. Rafa existió antes de 1948, pero la mayoría de los habitantes son personas quienes dejaron la Palestina histórica (ahora Israel) y se reubicaron aquí, o son sus descendientes. Rafa se dividió cuando Egipto recuperó el Sinai. Hoy, el ejército israelí construye un muro de 14 m entre Rafa y la frontera egipcia, lo que crea una tierra de nadie entre las casas a lo largo de la frontera. Los israelíes han nivelado completamente 602 hogares... y destruyeron parcialmente una cantidad mayor”. Y, el ejército israelí ha destruido los pozos de donde personas sacan agua.

Corrie llevaba una chaqueta fluorescente anaranjada cuando ella y otras personas se sentaron delante de una casa mientras se acercaba la enorme niveladora militar blindada rodeada por soldados. Luego, el coordinador de los medios del grupo explicó que los soldados israelíes “han disparado por encima de nuestras cabezas y cerca de nuestros pies. Nos han echado gas lacrimógeno. Pero pensamos que nos entendíamos. No pensamos que nos matarían”. Carrie se subió a un montículo de tierra delante de la niveladora que se acercaba. Según los testigos, el conductor la vio tropezar y caerse. La niveladora empujó un montón de tierra que la cubrió, siguió avanzando y chocó contra ella. Después de arrastrarla aproximadamente cinco metros, el conductor puso la niveladora en reversa y pasó por encima de su cuerpo de nuevo. Aplastó su cráneo. El doctor palestino en cuyo hogar se había hospedado dijo: “Traté de salvarla, pero todo estaba roto”. Murió en un hospital palestino.

Un portavoz militar israelí la acusó de su propia muerte: “Ella actuó de manera temeraria colocándose delante de la niveladora”. La embajada estadounidense no hizo ningún comentario. Dado que las autoridades estaban bien enteradas de la larga historia de los “internacionalistas” en la Gaza, parece que con su respuesta aprobaron el asesinato de Corrie después del hecho y quizá de antemano al más alto nivel de los gobiernos israelí y estadounidense.

Un debate arde en la Internet entre quienes defienden su legado y los defensores de Israel y del gobierno estadounidense. Un corresponsal dijo que ella recibió su merecido y señaló una foto de ella rodeada de niños palestinos mientras quemaba una bandera estadounidense hecha de papel. Otra persona respondió: “Para el ejército israelí la palabra ‘terrorista’ abarca a niños, mujeres embarazadas y activistas de la paz no violentos”. Para Bush, Sharon y sus secuaces, está bien asesinar a personas inocentes siempre y cuando ellos sean los verdugos.

El asesinato de Rachel Corrie trae a la memoria a otro activista, Carlo Giuliani, muerto por el policía durante la protesta antiglobalización en Génova en julio de 2001... un asesinato igual de deliberado. Tuvo el propósito de advertir a la ya pujante marea de protestas que los gobiernos del viejo mundo no mostrarán misericordia con quienes luchan por un mundo nuevo. El gobierno israelí asesinó conscientemente a Corrie mientras que millones y millones de personas se tomaban las calles para impedir la guerra que ahora se ha desatado. Su propósito, al asesinarla, era dar un mensaje político en vísperas de la guerra. En estos momentos, en todo el mundo las personas opuestas a la injusticia y al asesinato en masa, sean no violentas o no, son víctimas de la represión, la violencia y hasta la muerte a manos de la policía, soldados y otros guardianes de un orden mundial intolerable.

Es importante comprender el mensaje que nos están dando mediante el asesinato de Corrie, pero también necesitamos comprender el propio mensaje de ella.

Ella quería apoyar a los pueblos del mundo y aprender de ellos. En su correo electrónico, dijo: “Un tanque israelí mató a niño de 8 años de edad dos semanas antes de mi llegada, y muchos niños me murmuran su nombre al oído, ‘Alí’, o señalan los carteles de él en los muros... Aquí, viven niños de 8 años de edad mucho más conscientes del funcionamiento de la estructura del poder mundial de lo que estaba yo hace sólo unos cuantos años, al menos con respecto a Israel... en resistencia a la ocupación del cuarto ejército del mundo apuntalado por la única superpotencia mundial en su intento de echarlos de sus hogares y eliminarlos...

“Apenas comienzo a aprender, en lo que espero será un aprendizaje muy intenso, acerca de la capacidad de las personas de organizarse en medio de condiciones sumamente desfavorables, y resistir en medio de condiciones sumamente desfavorables”.

(Distribuido por Un Mundo Que Ganar / 27 Old Gloucester Street / Londres, WC1N 3XX Inglaterra)
página Internet: www.awtw.org

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