Boletín N° 159 - 22 de mayo de 2006
  Nepal: Veloz marcha de los acontecimientos políticos.

En el paisaje político de Nepal se operan cambios rápidos y sin precedentes. La huelga general de tres semanas en abril obligó al rey Gyanendra a reintegrar el parlamento, que disolvió en 2002. La cámara de representantes eligió a un primer ministro y, después de unos días, anunció un gabinete. Incapaz de romper con la cultura política desarrollada durante sus largos años en funciones bajo el rey, se inició una contienda por los ministerios. El 18 de mayo el gabinete lanzó una proclamación la cual aprobó la cámara. Los líderes parlamentarios lo declararon un día glorioso e histórico. Al día siguiente el gobierno declaró una fiesta nacional, con la esperanza de que miles de personas acudieran a apoyar la proclamación. Miles de personas sí se tomaron las calles del país, pero además de apoyar la resolución, muchos corearon lo que ya es una consigna muy popular: "¡Dirigentes, tengan cuidado! ¡No nos traicionen de nuevo!"

Desde la reintegración del parlamento, a diario se han celebrado protestas de personas de muchos sectores sociales, por ejemplo, una marcha de estudiantes iracundos armados con bastones a comienzos de mayo. El principal escenario de las protestas es Singhadarbar, la oficina del primer ministro, y desde la reintegración de la cámara de representantes, las más de las veces esta oficina ha quedado bajo el sitio de manifestantes que dudan de lo que pasa ahí. Además, la BBC señaló el 19 de mayo: "Otra medida tomada a escondidas por las autoridades era prohibir manifestaciones en las partes de Katmandú alrededor de los edificios del gobierno y del palacio real, al igual que hicieron las autoridades del anterior gobierno real".

Después de presentar la proclamación ante la cámara, el primer ministro Girija Koirala dijo: "Por medio del movimiento pacífico, hemos logrado devolverle el poder soberano al pueblo y asegurar que el pueblo sea la fuente exclusiva del poder estatal". Esta declaración engañosa contradijo su propia afirmación: "Cada palabra de la proclamación se escribió con la sangre de los mártires". Ante todo, este dirigente del partido parlamentario ignoró la verdadera fuerza que hizo un éxito la lucha de 19 días, y sin que la huelga general no habría ocurrido con el apoyo de los partidos parlamentarios: la guerra popular de 10 años dirigida por el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) [PCN (M)].

Segundo, en realidad esos 19 días no eran pacíficos en absoluto. Este hecho se vio con requeterecontraclaridad en las acciones del gobierno real. El rey Gyanendra desató a la policía y al ejército, los cuales masacraron a dos docenas de personas y dejaron a al menos cinco mil personas heridas. Arrestaron a miles de personas. Las masas tampoco se mostraban pacíficas. Ante todo, aunque el PCN (M) llamó a un cese al fuego en el valle de Katmandú, el Ejército Popular de Liberación (EPL) bajo su dirección tuvo a todas las carreteras del país bajo control armado. Durante esos 19 días el EPL lanzó importantes ataques contra el gobierno e instalaciones militares y derribó un helicóptero del Ejército Real de Nepal (ERN) en el este del país. En Katmandú y otras ciudades, los manifestantes chocaron con las fuerza de seguridad, si bien armados solamente con piedras y otras armas caseras. Cavaron trincheras para impedir la entrada del ERN a las ciudades de Latitpur y Kirtipur y organizaron resistencia violenta en Bhaktapur, Thimi y los alrededores de Katmandú.

En una declaración del 18 de mayo del Comité Central del PCN (M), el presidente Prachanda dijo: "Nuestro partido da la bienvenida y apoya la declaración propuesta por el gobierno de los siete partidos y aprobada por la reintegrada cámara de representantes hoy como una victoria del memorándum de entendimiento de 12 puntos firmado por los siete partidos y el PCN (M) como base de la huelga general de abril y del histórico movimiento popular. La declaración ha dado importantes pasos políticos contra la monarquía feudal autocrática. En esta conexión, nuestro partido se enorgullece de la ejecución de algunas de las demandas, si bien de forma parcial y política, que veníamos planteando desde antes del histórico inicio de la guerra popular". No obstante, agregó: "La declaración, en su conjunto, no trata las necesidades y aspiraciones del pueblo".

La declaración rechazó la autoridad del rey sobre el ERN. Hay muchos cambios formales, tal como el cambio de nombre del Ejército Real de Nepal al Ejército de Nepal y del Gobierno de Su Majestad al Gobierno de Nepal, y declara el antiguo reino hindú de Nepal un Estado laico. Pero, el presidente Prachanda dijo, reducir al rey a una posición ceremonial es "un paso incompleto" con respecto a "la esencia y las aspiraciones del pueblo a abolir la monarquía y establecer una república".

"No hablan contra la creciente intervención extranjera en la política del país, no mencionan nada acerca de la reestructuración global del Estado, que quiere decir, en el contexto de Nepal, el derecho a la autodeterminación para las minorías nacionales, ni siquiera tocan el tema de la autonomía nacional y regional y de una estructura estatal federal, no mencionan nada acerca de la necesidad de la tierra para quien la trabaja y una política económica independiente, no mencionan nada acerca de la importancia de respetar los derechos fundamentales de la ciudadanía a la educación, salud y empleo, y no dicen nada sobre los derechos especiales de las castas pisoteadas [los dalits, o los intocables] y de las mujeres. Por ende, es muy claro que la declaración no resolverá los problemas fundamentales que el pueblo nepalés vive a diario.

"El sorprendente silencio hacia la solución de los problemas serios de la sociedad nepalesa sacados a la luz por diez años de guerra popular y el inminente diálogo han generado dudas serias acerca de la declaración. Cada nepalés debe preguntarse seriamente si la declaración es parte de una grave conspiración para eclipsar el diálogo, la elección de una asamblea constituyente y una solución política progresista y confundir a la población. Como no mencionan el histórico memorándum de entendimiento de 12 puntos, de nuevo la declaración genera un olor a malas intenciones, de colocar visiblemente todos los logros del movimiento en la canasta de los partidos parlamentarios. El que los siete partidos quieran desviar el espíritu y las aspiraciones del memorándum de entendimiento de 12 puntos según sus deseos es un asunto muy serio.

"Con el compromiso de llevar estos asuntos serios a la mesa del diálogo y a las masas populares, llamamos a todos los partidos políticos, a la sociedad civil, a todas las organizaciones sociales, a todos los intelectuales y a todas personalidades prominentes y grandes masas populares a entablar un debate serio sobre estos asuntos fundamentales", concluyó Prachanda.

En respuesta a la reintegración de la cámara de representantes, el PCN (M) envió una hoja de ruta a los partidos parlamentarios sobre el futuro de Nepal, después de celebrar una reunión del Comité Central del partido. Kantipuronline (13 de mayo) dijo que entre los 22 puntos figuran los siguientes: la "declaración de un cese al fuego; la finalización del código de conducta; la formación de un equipo para las charlas; la libertad de los prisioneros políticos; el inicio de las charlas; la disolución del viejo parlamento, constitución y gobierno; la formación de un calendario y gobierno interinos mediante la realización de una conferencia política con la representación de los partidos políticos, la sociedad civil y las personalidades renombradas de diversos sectores sociales; el desarrollo de distritos electorales para asegurar la representación de las personas de todas las clases, castas, sectores y géneros; la celebración de elecciones de la asamblea constituyente bajo una supervisión internacional confiable; y la reestructuración de todas las estructuras estatales, tales como el Ejército Popular de Liberación y el Ejército Real de Nepal, según el mandato popular expresado mediante la elección (de la asamblea constituyente)".

El partido maoísta también anunció que los preparativos para las charlas los conduciría un equipo de tres integrantes encabezado por el miembro del Comité Central Krishna Bahadur Mahara, quien llegó a Katmandú por avión desde la ciudad de Nepalgung en el occidente del país. Se formó un equipo central de oradores de 13 integrantes del partido para dirigirse a las reuniones pacíficas de masas por todo el país que el PCN (M) ha empezado a organizar. La BBC informó que decenas de miles de personas tomaron parte en una reunión el 20 de mayo en la ciudad de Biratnagar, del oriente del país, en que habló un miembro del equipo de negociaciones del partido. Un miembro del equipo es Martrika Prasad Yadav. Yadav y Suresh Ale Magar, los líderes del PCN (M) secuestrados en la India y entregados al ERN en Nepal en febrero de 2004, quedaron en libertad el 12 de mayo.

Mientras tanto, las grandes potencias han continuado su intervención política. Después de la reintegración del parlamento, el subsecretario de Estado en Asuntos del Sur y Centro de Asia yanqui, Richard Boucher, fue a Nepal. Lo primero que le ofreció al primer ministro eran armas. En un discurso ante un comité del congreso estadounidense, Boucher dijo: "También estamos listos para suministrar apoyos a las fuerzas de seguridad si el nuevo gobierno se lo pide; le comenté lo mismo al primer ministro Koirala cuando me entrevisté con él el 2 de mayo".