Boletín N° 124 - 29 de agosto de 2005
  Nepal: Creciente polarización entre monarquía y revolución

La sociedad nepalesa está sufriendo una rápida polarización. Un creciente número de personas están decidiéndose a apoyar la revolución maoísta mientras que un puñado de personeros de la monarquía está quedándose cada vez más aislado y algunas fuerzas parlamentarias están aún vacilantes.

En las últimas semanas de agosto las protestas estudiantiles relacionadas con los partidos parlamentarios llegaron a un punto culminante. Los manifestantes se enfrascaron en batallas campales con la policía, lanzando piedras y tabiques y quemando llantas en barricadas callejeras que bloqueaban los vehículos guber5namentales en el valle de Katmandú. La policía antimotines no pudo parar las protestas ni en frente del palacio del rey.

Las protestas se iniciaron con demandas contra al alza de precios y la detención por el rey de los dirigentes parlamentarios y desde entonces han levantado más demandas. La unión nacional estudiantil maoísta acogió calurosamente y apoyó estas acciones. Algunos líderes estudiantiles declaran que no quieren un gobierno del rey ni de los maoístas sino una solución intermedia propuesta por los partidos parlamentarios. Más de unos cuantos de aquellos que desean tener una república de Nepal bajo la dirección del Partido del Congreso Nepalés fueron decepcionados amargamente por la reciente declaración del líder del Partido del Congreso Nepalés, Girija Koirala, de que la demanda de una república es sólo una táctica, no un principio. Muchos otros estudiantes han levantado consignas que exigen "muerte a la monarquía" y por una "República Democrática Popular de Nepal".

El 28 de agosto, los estudiantes del plantel de Sankardeu respondieron a un tempranero asalto policiaco con un contraataque. Devolvieron el gas lacrimógeno que les lanzaba la policía. Después de varios encuentros en diversas partes de la ciudad, el Ejército Real Nepalés (ERN) fue enviado para repeler a los manifestantes. Decenas de estudiantes fueron reportados heridos durante varias horas de lucha.

Por otra parte, un antiguo ministro del Medio Ambiente y Población del gobierno nepalés y líder del Partido Comunista de Nepal (Unido Marxista-Leninista), uno de los principales partidos parlamentarios opuestos a la guerra popular, se pasó al lado de los maoístas, de acuerdo a miembros de su familia citados por medios informativos nepaleses. El 28 de agosto, nepalnews.com difundió la noticia de que Ambika Sanwa, cuyo paradero había sido desconocido los últimos siete meses, informó a su familia de que se había unido a los maoístas por propia voluntad cuando fue a su casa en la aldea de Khoklang en el distrito de Taplejung en el oriente del país un día antes. Él se negó a entregarse a pesar de los ruegos de su familia, dijeron.

También hace poco prominentes personalidades de Nepal organizaron un mitin de masas de todos los sectores del pueblo. Escritores y poetas, doctores e ingenieros, maestros y profesores, reporteros y abogados con las masas desafiaron la prohibición gubernamental e inundaron las calles de Katmandú. Éste es el escenario político que se vive hoy en Nepal. Aun fuerzas vacilantes entre las clases medias salen a las calles con una mezcla de demandas que frecuentemente incluyen el derrocamiento de la monarquía. Ellas están eligiendo un futuro de cambio.

El régimen real exhortó a siete partidos parlamentarios de oposición para que cancelen las propuestas pláticas con los rebeldes maoístas, informó el Washington Post el 24 de agosto. El rey disolvió el parlamento el año pasado y asumió el poder absoluto el 1º de febrero del actual. El Partido Comunista de Nepal (Maoísta) [PCN (M)] ha exhortado a estos partidos a unir fuerzas con la insurgencia revolucionaria contra la monarquía.

El 24 de agosto los rebeldes maoístas divulgaron los nombres de 60 soldados capturados en una batalla efectuada en el distrito de Kalikot en el occidente del país. La monarquía le ha restado importancia política a lo que ha sido un hecho internacionalmente reconocido como una impactante derrota del ERN, difundiendo noticias falsas de que los comunistas ejecutaron a los prisioneros de guerra. El PCN (M) también declaró que a los familiares de los soldados se les permitiría visitarlos. Este anuncio fue especialmente bienvenido por los familiares a los que las autoridades reales había dicho que los soldados estaban muertos. Hace poco el Ejército Popular de Liberación maoísta entregó a la Cruz Roja Internacional a otro grupo de prisioneros del ERN capturados varios meses atrás.

El 26 de agosto un desesperado Ejército Real de Nepal arrestó a Eeknath Subedi, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores Transportistas dirigido por los maoístas en el distrito de Parsa del oriente del país. Lo torturó y una hora después lo asesinó. Cuatro personas más fueron arrestadas con él y desaparecidas, según krishnasenonline.org. Esta es la necia respuesta del rey a la voluntad del pueblo. É l luchará por permanecer en el Poder hasta la última gota de sangre cuando sea derrocado por la fuerza de las armas.