Boletín N° 123 - 22 de agosto de 2003
  Pili, Nepal: El ataque más exitoso contra el régimen real hasta el momento

Al atardecer del 7 de agosto, el Ejército Popular de Liberación (EPL) liderado por el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) lanzó un ataque masivo contra el campamento del Ejército Real (ERN) situado en Pili, una aldea del distrito de Kalikot en el oeste de Nepal. El ERN ha dado versiones contradictorias del número de su personal presente, pero según los primeros informes de la prensa maoísta y de otros medios de comunicación había más de 250 soldados del ERN en el campamento, bien armados. Unos 159 murieron en la batalla y fueron capturados otros 52 como prisioneros de guerra. Dos días más tarde, fueron capturados 8 soldados más; no está claro si eran del campamento o si eran refuerzos enviados más tarde.

Ésta fue la mayor batalla desde el golpe de Estado del rey del 1º de febrero, desde el punto de vista de bajas del ERN, y según el semanario maoísta Janadesh fue la batalla de guerra de posiciones más exitosa desde el comienzo de la guerra popular en 1996. Los revolucionarios capturaron 177 armas ligeras y pesadas y más de 7.000 balas y otras municiones. Este ataque centralizado tuvo lugar en el contexto de otras batallas descentralizadas llevadas a cabo por las fuerzas lideradas por los maoístas en todo el país.

Hubo unas serias reacciones y contra-reacciones a la derrota del ERN en Pili, tanto internacionalmente como en el ERN y el régimen real y en los partidos parlamentarios a nivel nacional. Dos semanas antes, Sachit Samsher JBR, el hombre de confianza del rey Gyanendra Shah y una figura veterana del régimen, dijo que habían vencido a los maoístas y que les habían reducido a un estado defensivo. Los autócratas feudales y los burócratas compradores sostenían que ya que el EPL no había logrado eliminar los barracones del ERN en los recientes ataques en Khara en el oeste y en el distrito de Siraha en el este, no podía lograr la supremacía militar al ERN. Dijeron con sarcasmo que el EPL no iba a poder cumplir nunca su promesa de tomar el poder en Singhadarbar (el recinto real) y convertir al palacio del rey, el palacio Narayanhiti, en museo. Después del éxito sin precedentes del EPL en Pili, estos comentarios suenan vacíos y la consternación se ha extendido en los círculos reaccionarios.

Algunos líderes importantes de los partidos parlamentarios revisionistas y burgueses tales como Modanath Pashrit del Partido Comunista Unido Marxista-Leninista (UML) y Mohan Bikram Singh del Partido Comunista de Nepal (Mashal-Centro de Unidad) han lamentado el golpe sufrido por el ERN. Sostuvieron que los maoístas han cometido un gran crimen al atacar a una unidad del ERN que dicen estaba destacamentada para construir una carretera. El régimen real ha estado propagando que las tropas del ERN rcitoen Kali estaban allí para construir una carretera de 200 kilómetros para unir Jumla con Surkhet y Nepalgunj. Pero muchos de los líderes parlamentarios destituidos y mantenidos bajo arresto domiciliario por Gyanendra durante uno o dos meses estaban contentos con la derrota del ERN. Para ellos esto es una respuesta de ojo por ojo a un autócrata con fama de corrupto que había presentado la disolución del parlamento como una medida contra la corrupción.

Por su parte, Gyanendra Shah tiene una nueva costumbre: ahora pasa tiempo en los barracones en consultas con sus generales en lugar de limitar sus audiencias a sus lacayos inmediatos.

A nivel internacional, después de la batalla de Pili el embajador estadounidense advirtió inmediatamente al rey que o bien tendría que acudir a los parlamentarios o se tendría que enfrentar a un grave estado de caos en el país. Estos comentarios concuerdan con la política de Estados Unidos de que el rey y los partidos parlamentarios deberían unirse para aislar y acabar con los maoístas. Hace tiempo el mismo embajador había advertido que si el rey no pasara el poder al parlamento, los maoístas entrarían corriendo en Singhadarbar con navajas. Unas semanas antes de la batalla, el autócrata feudal Gyanendra Shah rechazó la sugerencia de las Naciones Unidas de que haga las paces con los partidos parlamentarios. La debacle en Pili ha provocado una fuerte lucha entre los reaccionarios en Katmandú y Washington.

El ERN ha echado la culpa de su derrota a los rifles INSAS (Indian Small Arms System, o sistema de armas pequeñas) abastecidos por la India. India ha respondido criticando duramente al régimen real, señalando que las armas solas no pueden ganar una batalla. El intercambio de insultos se ha vuelto intenso. Algunos reaccionarios de Nepal temen que el debate sobre las INSAS estropee las relaciones entre la India y Nepal.

En estos momentos el rey está aislado de la India , Estados Unidos e Inglaterra, los patrones tradicionales de Nepal. Después del golpe de Estado de febrero, estos proveedores importantes anunciaron una suspensión de la entrega de armas letales. El rey ha enviado sus ministros y oficiales a China y a otros países para buscar ayuda.

El ERN ha lanzado todo tipo de falsas acusaciones contra los maoístas, algunas de las cuales han repetido sin cuestionar los medios de comunicación internacionales y grupos de derechos humanos, aunque los periodistas saben que no son ciertas (o podrían saberlo, si querían verificar los hechos). Por ejemplo, la monarquía dijo que el personal del ERN estacionado en Pili no era personal de combate y que estaba destacamentado allí para construir una carretera. Otra mentira: que los 40 soldados muertos, cifra que dieron al principio, habían sido ejecutados poniéndoles en una fila y disparándoles en la nuca cuando se habían rendido. Dijeron que algunos de los soldados habían sido brutalmente asesinados, por ejemplo, mutilándoles los órganos sexuales y que los maoístas escondieron bombas en los cadáveres para que explotasen durante la ceremonia de cremación.

Incluso el portavoz del ERN tuvo que confesar, cuando le presionaron en una rueda de prensa, que todo el personal del ERN llevaba uniforme y que se le habían dado armas. El presidente Prachanda del PCN (Maoísta) lanzó una declaración el 10 de agosto. Dijo que si el EPL hubiera matado a 40 soldados después de haberles capturado, no tendría sentido que se llevara a 52 más como prisioneros de guerra. Anunció que acorde con la política del partido, los prisioneros "recibían un trato respetuoso y que se les liberarían en un momento adecuado y por medio de un proceso adecuado.". Prachanda repitió la autocrítica del partido por la explosión de una mina terrestre que mató a muchos civiles en un autobús en junio y de su plan de "tomar las medidas correspondientes contra los responsables... con más firmeza... en el contexto de los incidentes inesperados que van contra nuestra política que de vez en cuando llevan a cabo nuestros cuadros durante la guerra.".

Prachanda llamó la atención al hecho de que el ERN ha desaparecido a miles de personas, matado a miles más, llevado a cabo tortura y violaciones, y saqueado y quemado aldeas enteras. El rey, señaló, negaba a la ciudadanía todos sus derechos, sobre todo desde el golpe de Estado. Dijo que el partido, "se alegra por la decisión de nombrar a una alta comisión de la ONU para dar seguimiento y protección de los derechos humanos en Nepal", y que le ofrecería "tanta ayuda como podamos", permitiéndole "viajar a cualquier parte del país afectada por el conflicto, para estudiar e inspeccionar los puntos sensibles de incidentes, para visitar a los prisioneros bajo nuestro control y ayudar a llevar a cabo discusióndiscusiones e interacción con diferentes unidades de nuestro partido según la necesidad. Esta política de nuestro partido se aplicará también a la Cruz Roja Internacional.".

En una entrevista en el campo de batalla mientras que sobrevolaba un helicóptero del ERN, el semanario Janadesh preguntó al camarada Pravakar, un comandante de división del EPL, cómo se había logrado la victoria en Pili. Después de hablar de la dirección y la concepción del mundo del EPL, y de los intereses que representa, dijo: "Ya que la acción se desarrolló en una base de apoyo de los maoístas, la movilización consciente de las masas volvió muchas cosas a nuestro favor. Hemos librado constantemente la guerra de posicionesal. Hemos utilizado bien nuestras experiencias de combate y nuestro conocimiento de la mentalidad del enemigo desarrollados por medio de los ataques constantes contra él. No temíamos al fracaso, pero nos empeñamos en sacar las lecciones de las derrotas en ciertas batallas. La base de nuestra victoria es la seguridad que hemos forjado en nosotros mismos al ganar batallas después de derrotas y al lograr niveles más altos de victoria por medio de la práctica, junto con la planificación concreta y científica de nuestro ataque".