Boletín N° 55 - 1 de marzo de 2004
  Huelga de estudiantes maoístas paraliza a Nepal

El 25 de febrero se paralizó una buena parte de Nepal a raíz de una convocatoria de los maoístas. El diario capitalino Mahanagar informó: "Se paralizó la capital y todo el país el primer día del bandh nacional de cinco días, una huelga general, convocada por la UEINTN-R". La Unión Estudiantil Independiente Nacional de Todo Nepal (Revolucionaria) la dirige el Partido Comunista de Nepal (Maoísta). Asimismo, el 26 de febrero el Servicio Noticioso Himalaya informó: "El bandh nacional de cinco días convocado por la UEINTN-R, organismo hermano del PCN (Maoísta), ha paralizado la vida de todo el país".

El segundo día del bandh también fue un éxito, si bien las autoridades intentaron obligar a la población a reanudar sus actividades cotidianas. En la capital, se desplazaban algunos vehículos, en su mayoría los que las fuerzas de seguridad habían confiscado el día anterior. Permanecieron cerrados escuelas y colegios, empresas comerciales e industriales. Pese a las amenazas del Ejército Real, se abrieron pocos mercados. En el campo, la huelga general contó con fuerte apoyo.

En vista de los deseos de la población, los estudiantes maoístas cancelaron los últimos tres días del bandh. Éste fue el cuarto paro nacional exitoso de los últimos meses y si bien contó con gran apoyo y entusiasmo, algunas personas sostienen que los repetidos bandhs han causado penurias para la población.

La huelga puso en la mira a todo el gobierno. Buscó movilizar a la población en apoyo a la guerra popular dirigida por el PCN (M). A diferencia del cuento de la monarquía y sus propagandistas leales que difundieron algunos medios en el exterior, el bandh no tuvo por objeto parar las elecciones estudiantiles. Fue parte de un programa de actividades de un mes en febrero y comienzos de marzo, "sin objeto de chocar con la actividad de las siete uniones estudiantiles que exigen cada día más un Estado republicano, sino de apoyar a su lucha". Además de los paros, los estudiantes maoístas organizaron campañas de propaganda, desfiles de antorchas, mítines y huelgas en instituciones educativas.

Hasta las organizaciones estudiantiles que apoyan a los reaccionarios partidos parlamentarios monárquicos, tales como el Partido del Congreso Nepalés y el Partido Comunista de Nepal Unido (Marxista-Leninista), han estado realizando debates abiertos en la calle sobre el futuro de la monarquía. Se hallaron en desafío al gobierno, pues el ministro de Educación declaró que estaba prohibido todo debate sobre el tema y se podría aplicar "castigos severos". Los debates en la calle se extendieron a las escuelas y colegios y cobraron cierto ímpetu. Se hablaba abiertamente de que se debe de terminar el gobierno del déspota feudal Gyanendra. Como la guerra popular ha formado el poder político popular en el campo y avanza hacia el establecimiento a nivel nacional de la República Popular de Nepal, los estudiantes y los demás sectores sociales están enfrascados en acalorados debates sobre el futuro del país sin la monarquía.

Por temor a levantamientos populares en la capital, el gobierno convocó a elecciones estudiantiles en los colegios y universidades, una trampa con que esperaba desatar su propia represión contra los revolucionarios y dar la apariencia de que éstos habían perdido apoyo. Hace un año, por la misma razón los maoístas pusieron fin a tales elecciones. El gobierno ha asesinado o desaparecido a cientos de estudiantes revolucionarios y expulsado a miles de estudiantes revolucionarios de las escuelas. Ha emitido órdenes de aprehensión contra los líderes estudiantiles. La UEINTN-R representa a la mayoría de los estudiantes, pero está proscrita. En el pasado, realizó una campaña por la educación universal y gratuita y encabezó una poderosa lucha contra la comercialización de la educación, lo que obligó a las escuelas privadas de internado a reducir la alta matrícula que excluía a los estudiantes de clase media. La organización se ganó el apoyo de millones de estudiantes en todo el país.

La organización tiene una historia de representar los intereses globales de la población y no solamente las demandas de los estudiantes. La lucha de 1980 se ganó el derecho a organizarse, protestar y opinar en público y exigió una república popular. El gobierno arrestó a muchos estudiantes y asesinó a una buena cantidad de ellos en la lucha que derrocó el tiránico sistema panchayat con que el rey prohibía toda actividad política independiente. Los estudiantes siguieron jugando un papel importante en la vida política nacional, sobre todo durante los tumultuosos años 1990 y desde el inicio de la guerra popular en 1996.

Aunque el gobierno mintió y dijo que la organización se oponía a las elecciones estudiantiles en estos momentos, también procuró dar a entender que el bandh se opusiera a los intereses de los estudiantes de todas las edades. El 24 de febrero, el Nepal News dijo en el artículo "ONU preocupada acerca de huelga de cinco días": "La ONU decía que la huelga generaba una suspensión de clases que los niños no pueden darse el lujo de sufrir. `Por ejemplo, es trágico que los niños de seis años perderán cinco días de clases en escritura y lectura debido a una disputa política entre adultos', dijo la ONU en un comunicado". Desde luego es "trágico" que perderán cinco días de clases, pero también es trágico que tales organismos no entienden que en generación tras generación la población de Nepal ha perdido todo debido al reaccionario gobierno. Es muy trágico que el organismo internacional no entiende que el propósito de la lucha es organizar una sociedad en que la población tendrá buen empleo, tendrá de comer, podrá enviar sus hijos a estudiar en buenas escuelas y contará con mejores servicios médicos y de salubridad.

Quien haya echado un vistazo a la sociedad nepalesa sabe que la mayoría de los niños no van a la escuela. Están en el campo pastoreando. No sostienen con las manos plumas y lapices sino medios de labranza con que trabajar y dar de comer a sus familias. Dicen que las escuelas primarias son gratuitas pero los libros de texto y matrículas cuestan mucho más de lo que mucha gente puede pagar. El costo de las escuelas de internado para los estudiantes mayores rebasa aún más los recursos de la mayoría de la población. Es más, para las hijas e hijos de toda la población menos la élite, sin importar cuánto haya estudiado un o una estudiante, después de graduarse, ella o él tendrá pocas oportunidades: pastoreando y cultivando en la servidumbre feudal tradicional o yendo a la India para trabajar de sirviente.

Los donantes extranjeros y la ONU y otros organismos internacionales ven pocos niños con uniforme escolar en Katmandú y las capitales de distrito, pero hay millones de niños que tienen poquísima ropa. En esta situación, decir que los paros revolucionarios le quitan a los niños unos cuantos días de clases es simplemente no conocer la suerte de todos los niños de Nepal.

En Nepal, la única solución al problema es la revolución. El partido maoísta no es el que obligó a los niños a sumarse a la lucha. Con frecuencia, la reaccionaria prensa nepalesa dice que los maoístas secuestran a maestros y niños en las escuelas. Asimismo, el UNICEF y otros organismos internacionales demandan que los estudiantes maoístas detengan su lucha. Tras repetidos ataques a los maoístas, el periódico burgués Himalayan Times no podía sino dejar salir un poco de la realidad: "Los asesinatos brutales e indiscriminados de estudiantes en los planteles de las escuelas, de parte de las fuerzas de seguridad, han obligado a muchos estudiantes a acudir a los maoístas en busca de entrenamiento militar". Eso es un elemento de la verdad. El otro es que los elementos feudales y capitalistas compradores y burocráticos han explotado vilmente a la sociedad nepalesa y su economía es la más pobre del mundo. Eso, y no el movimiento revolucionario, ha privado de una educación a millones de niños nepaleses.

Algunas personas dicen que debido a las penurias de los repetidos bandhs, es necesario abandonar la lucha. En la mayor parte del campo del país, donde por los avances de la guerra popular es posible formar órganos locales del poder político popular, no son necesarios los bandhs. Por otro lado, en las zonas bajo los reaccionarios, sobre todo en las ciudades, donde todo el poder están en manos de los enemigos del pueblo --la monarquía y la burguesía-- y donde la población no tiene medios para hacerse oír, las huelgas generales son un arma con que golpear duro al enemigo en el contexto general de la guerra popular. Cuando muera el milenario sistema injusto y reaccionario y el pueblo tenga el poder soberano en las manos, no serán necesarias las huelgas generales.