Boletín N° 38 - 20 de octubre de 2003
  Nepal: Grandes avances y saltos en nueva ofensiva maoísta

El Ejército Popular de Liberación lanzó un enorme operativo militar en todo el país tras el fin del cese al fuego unilateral declarado por el Partido Comunista de Nepal (Maoísta).

El PCN (Maoísta) declaró un cese al fuego del 2 al 9 de octubre en respuesta a demandas a ambos bandos de parte de partidos políticos, intelectuales, defensores de derechos humanos, periodistas y diversos sectores sociales, de suspender los combates por lo menos durante el festival de Dashain. Mucha gente amante de la paz deseaba que el asesino autócrata feudal tuviera que aceptar una tregua y respetar las demandas del PCN (Maoísta): una conferencia de mesa redonda de partidos y representantes del pueblo (por región, género, nacionalidad, clase, etc.); un gobierno interino; y la elección de una asamblea constituyente. En oposición de esos deseos, el gobierno dijo que no iba a darle licencias a los soldados y que éstos iban a tener que seguir en activo durante el festival. Huelga decir, el gobierno monárquico lanzó ataques implacables contra las masas revolucionarias durante el cese al fuego, asesinando a civiles desarmados en la capital y el resto del país.

En el oeste del país, el EPL lanzó ataques contra los cuarteles de la policía militarizada: un cuartel en Kushum, distrito de Banke, el 11 de octubre y el 13, el campamento de entrenamiento de Bhaluwang, distrito de Puthan.

No se conocen los detalles de las bajas de los maoístas en estos dos enfrentamientos. El informe inicial de http://www.cpnm.org da a entender que los revolucionarios maoístas lograron limitar las bajas. Sin duda, se dieron feroces combates en estos dos cuarteles muy fortificados. En ambas batallas, el ejército reaccionario lanzó ataques nocturnos desde helicópteros con equipo infrarrojo, que se movilizaron desde Pokhara en Nepal central y Nepalgunj, en Nepal occidental, respectivamente.

En Kushum, según el gobierno real, de 2.000 a 2.500 revolucionarios maoístas cercaron el cuartel policial. Los soldados del EPL se armaron con los fusiles arrebatados a la policía y al ejército del viejo Estado y con bombas hechas con ollas de presión y otro armamento primitivo. Muchos rebeldes entraron a la base pero no pudieron destruirla debido a las fortificaciones y al contraataque de los helicópteros. Según la página web maoísta, destruyeron la cerca exterior. Seis elementos del Ejército Real murieron.

En el ataque a Bhaluwang, murieron doce revolucionarios maoístas y 25 elementos del Ejército Real. Según el servicio noticioso en línea Krishna Sen (KSS), durante el ataque al campamento de entrenamiento, los revolucionarios se llevaron una ametralladora ligera, siete rifles automáticos y siete rifles 3-0-3.

El gobierno real, los elementos proyanquis y otras fuerzas dicen que las batallas muestran que el armamento y entrenamiento norteamericanos han hecho que el Ejército Real sea más viable. Se jactan de que repelieron a los maoístas en Kushum y Bhaluwang. Pero en los hechos, tras el fracaso de los cercos a los maoístas en Korchawang y Bhawang, distrito de Rolpa, después de la suspensión del cese al fuego en octubre, el Ejército Real salió huyendo. Rolpa es una base de apoyo roja; Kushum y Bhaluwang no lo son. Representa una importante hazaña militar del Ejército Popular de Liberación que se logró atacar tales cuarteles en una zona blanca, se limitaron las bajas de los revolucionarios y hasta se confiscó armamento.

El gobierno real dice que mató a más de 150 maoístas en Kushum. Un locutor radial informó que había contado 57 cuerpos. Como el EPL informó de doce bajas y si es verdad que había tantos cadáveres, ¿de dónde los sacó el Ejército Real? En el pasado, los reaccionarios mataron a las masas y a los revolucionarios detenidos y dejaron los cuerpos en el campo de batalla a fin de fundamentar las declaraciones de éxitos militares.

El Ejército Real cometió un crimen tan descarado y vil que prendió denuncias en el país y en el mundo: el 14 de octubre en la ciudad de Siliguri, distrito de Doti, en el lejano oeste del país, cercó y atacó una escuela secundaria en que un equipo cultural maoísta representaba una función. Asesinaron a sangre fría a 20 civiles desarmados, entre ellos los integrantes del equipo cultural y estudiantes de 11 a 16 años de edad. Arrestaron a una estudianta de undécimo año y le pegaron un tiro en la frente porque era una integranta de la organización estudiantil revolucionaria dirigida por el PCN (Maoísta).

El diario capitalino Kantipur informó el 19 de octubre que tres estudiantes con graves heridas que recibían tratamiento en el Hospital Zonal de Bheri tuvieron que ir a otro hospital. Según el doctor de cargo, debido a presiones de las autoridades y de amenazas indirectas al personal del hospital, tuvo que trasladar a los estudiantes.

En Doti el 15 de octubre, la III Brigada del EPL de la región de Seti-Mahakali atacó una unidad del Ejército Real en la zona de Gaura. Eliminaron a 20 elementos del Ejército Real y confiscaron una ametralladora, 11 rifles automáticos, dos M-16 de fabricación norteamericana, tres SMG, un gran surtido de granadas 36-M y más de 10.000 balas de diversos calibres. Los terroristas del Ejército Real del Batallón Shamsher habían partido en patrulla del cuartel de Daha, del distrito de Dadeldura, en el lejano oeste del país.

El Camarada Pravakar, a cargo de la brigada del EPL, lanzó un comunicado el 18 de octubre: “Las fuertes acciones de la III Brigada del Ejército Popular de Liberación de la región de Seti-Mahakali contra los asesinos reales norteamericanos que merodean por las aldeas y asesinan a civiles desarmados han estado alcanzando alturas cualitativas.

“Los asesinos reales norteamericanos [el Ejército Real], derrotados en combates reñidos, han ocultado sus derrotas en todo el país y principalmente en la región de Seti-Mahakali, o han propagado mentiras acerca de estas batallas, tergiversado las cosas a su favor y ocultado sus propias derrotas”. Señaló que en un enfrentamiento del 28 de septiembre en la misma zona, doce terroristas reales mordieron el polvo y dos vehículos militares quedaron hechos polvo también. Asimismo, 41 terroristas reales mordieron el polvo en la primera semana de septiembre en el distrito de Kailali, de la región de Seti-Mahakali.

El Camarada Pravakar llamó a los hijos y a las hijas del pueblo nepalés que han estado combatiendo en el reaccionario Ejército Real a amotinarse.

Hasta el gobierno ha criticado a las atrocidades del Ejército Real. Según el KSS, el 18 de octubre el vocero del Ministerio de Defensa nepalés, Bhupendra Paudyal, dijo: “El gobierno estudia algunas de las atrocidades del Ejército Real, que se ha mostrado implacable... Hemos recibido muchas quejas de que el ejército ha hecho arrestos ilegales, deteniendo a los civiles de manera extrajudicialmente y luego mintiendo ante los jueces, y la comandancia del Ejército no nos ha enviado ningún informe de los pormenores”.

Ante las acciones militares, caza bobos, acciones de comando, redadas y destrucción de propiedades e instalaciones de los feudales, los reaccionarios han huido, incluso de las llanuras del Terai, región que es terreno bastante favorable para el enemigo, cosa que los maoístas hicieron en las regiones montañosas en los años anteriores. En este proceso, los revolucionarios maoístas han destruido las propiedades feudales de ministros y del primer ministro del gobierno y de oficiales del ejército. “Anoche, los maoístas volaron el feudo del comandante del Ejército, Pyar Jung Thapa, en Nawalparasi”, se informó el 19 de octubre en http://www.nepalnews.com. Nawalparasi está en la región central del Terai del país. El KSS informó que los revolucionarios maoístas destruyeron la casa del jefe de la organización terrorista que opera a la sombra del Ejército Real, lo que generó gran alegría entre las masas. Asimismo, los revolucionarios maoístas expropiaron la cía. Gorkha Bruary y una instalación propiedad del monopolio indio Tata.

Estas acciones militares son cualitativamente diferentes a las previas acciones del EPL, cosa que tiene enorme importancia política y militar. Puede que los ataques a los cuarteles de la policía militarizada constituyan un ensayo general para la futura ofensiva estratégica del EPL, un salto de la actual etapa del equilibrio estratégico de la guerra.

En lo político, el gobierno real de Gyanendra está más aislado del pueblo del país. El gobierno cuenta con poco más que el armamento y el dinero de los Estados Unidos. Los reaccionarios tienen un déficit presupuestario. Han apartado dos mil millones de rupias adicionales (ocho millones de dólares) para gastos militares. Casi se han venido a pedazos los programas de desarrollo, educación y administración. Los ataques a los cuarteles de la policía militarizada han agravado las incertidumbres, complejidades y crisis políticas del gobierno reaccionario.