Boletín N° 28 - 04 de agosto de 2003
  Nepal: En las negociaciones, una vez más, la pelota está en la cancha del gobierno

Después de que casi se vinieran a pique las negociaciones entre la monarquía nepalesa y los revolucionarios maoístas, el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) (PCN [M]) ha dado luz verde para una tercera ronda de conversaciones dado que el gobierno acordó cumplir ciertas exigencias. En respuesta, el gobierno nepalés sugirió que se reanudaran las conversaciones el 12 de agosto.

Previamente, el equipo negociador del PCN (M) les había dado un ultimátum a los representantes del rey. Advertía que si en un plazo de cinco días el gobierno real no implementaba medidas ya acordadas en la segunda ronda de negociaciones, el partido, que dirige un nuevo Estado revolucionario en la mayor parte del campo, consideraría que el viejo Estado habría roto unilateralmente el proceso de negociación.

El 30 de julio, justo antes del plazo establecido por los maoístas, el gobierno real liberó a tres líderes centrales del PCN (Maoísta) presos y dio cuenta de algunos de los activistas que desaparecieron luego de ser detenidos. Según la BBC, el gobierno dio detalles sobre la suerte de una treintena de los centenares de tales “desaparecidos”, entre ellos un importante líder del partido. Según una declaración del partido maoísta, el gobierno real acordó “en principio” tratar otros asuntos políticos pendientes.

El 31 de julio, el presidente del PCN (M), el Camarada Prachanda, lanzó una declaración: “Si bien la carta del Estado en respuesta (al ultimátum) no ha creado una atmósfera creíble en general, consideramos que la carta es positiva sobre la base de los compromisos que expresa, principalmente el compromiso de debatir cuestiones políticas, la liberación de los tres líderes de nuestro partido y de seguir haciendo público el paradero de los desaparecidos. Respetando los deseos de los diferentes sectores del pueblo, la sociedad civil, las comunidades intelectuales y los diferentes partidos políticos, nuestro partido, habiendo decidido participar en una tercera ronda de conversaciones, insta al equipo negociador a continuar en este proceso.

“Queremos recalcar que el diálogo que viene debe enfocarse en asuntos políticos de peso y no en cuestiones técnicas”.

Un artículo del Servicio Noticioso UMQG del 30 de junio analizó la mayoría de los importantes acontecimientos políticos en Nepal desde el acuerdo de cese del fuego del 29 de enero entre el viejo Estado nepalés y el nuevo Poder revolucionario. Desde entonces, el viejo Estado ha seguido violando el cese del fuego y el código de conducta convenido entre los dos bandos. Ha aumentado los seguimientos, arrestos y hostigamiento contra los revolucionarios en todo el país. Se puso en peligro la situación de seguridad del pueblo e incluso la de las personas involucradas en el proceso de negociación. Las autoridades arrestaron al secretario de la oficina de enlace en Katmandú del equipo de negociación del PCN (M) y aunque luego lo liberaron, pero se tuvo que cerrar la oficina. También se tuvo que cerrar la oficina de la organización estudiantil maoísta (ANNISU) (Revolucionaria). Y lo que es aún más importante, el viejo Estado restó importancia a las cuestiones políticas hablando de problemas técnicos. Creó confusión alegando que con seguridad todo iba a decidirse en la mesa de negociaciones, mientras simultáneamente alegaba que no podía aceptar críticas por no implementar los puntos que ya se habían acordado porque no había actas de las decisiones de la segunda ronda de conversaciones. La actitud y las actividades del gobierno real habían llevado a un virtual fracaso del proceso de negociación.