Boletín N° 15 - 5 de mayo de 2003
  Terroristas de Estados Unidos
tachan de "terroristas" a maoístas de Nepal

El 1º de mayo, la administración estadounidense divulgó dos listas de las organizaciones que en el mundo considera “terroristas”. La primera lista consiste de 38 organizaciones; la segunda de 37. El Partido Comunista de Nepal (Maoísta) está en la segunda lista. Aunque previamente el gobierno estadounidense usó el término “terrorista” al hablar de los maoístas de Nepal, hasta ahora no había puesto al Partido Comunista de Nepal (Maoísta) en la lista de “terroristas”.

Casi ha sido una moda para los imperialistas estadounidenses poner en la lista de “terroristas” a partidos y organizaciones que se oponen al imperialismo y a la reacción. Por ejemplo, el gobierno norteamericano llama “terroristas” a los Tigres de Liberación del Tamil Elam porque demandan la restitución de sus tierras, pero para los Estados Unidos los soldados del gobierno cingalés no son “terroristas” aunque hayan masacrado a miles de tamiles, violado sistemáticamente a las mujeres e incendiado las aldeas y la principal biblioteca tamil. Es bien sabido que hasta tienen un infame proverbio: “Aniquilar al tigre y llenar a la mujer con un león cingalés”, que significa violar a todas las mujeres preñadas, arrancarles sus criaturas y luego matarlas. Para los Estados Unidos el gobierno cingalés de Sri Lanka nunca ha sido “terrorista”. Tacha de “terroristas” a todos los palestinos, y a José María Sison y el Partido Comunista de las Filipinas que él fundó hace más de 30 años, por pelear por una revolución de nueva democracia contra el feudalismo y el imperialismo. Pero, el gobierno norteamericano llama a todos los dictadores de esos países “demócratas”, sin mencionar que hasta los gobiernos que tienen problemas con los Estados Unidos son etiquetados de “terroristas”. Por ejemplo, ahora el gobierno estadounidense dice que el gobierno de Corea del Norte tiene un “régimen terrorista”.

El Partido Comunista de Nepal (Maoísta) ha venido dirigiendo la Guerra Popular desde 1996 con el fin de derrocar la dominación semifeudal y semicolonial y hacer al pueblo nepalés soberano en su país. En el curso de la guerra revolucionaria el pueblo nepalés ha desarrollado su propio ejército popular y ha establecido bases de apoyo y un gran número de nepaleses han estado ejerciendo el poder político revolucionario en un vasto territorio. El reaccionario sistema nepalés está aislado en sus cuarteles administrativos y militares y las grandes ciudades.

En el curso de la guerra popular revolucionaria, el sistema reaccionario nepalés ha aterrorizado al pueblo nepalés quien ha venido luchando por paz y pan, estabilidad y desarrollo, democracia y sustento. El sistema también ha torturado, violado a las mujeres, incendiado casas y asesinado alrededor de 6 mil de los mejores hijos e hijas del pueblo nepalés. Aún así, este gobierno nunca ha sido tildado de “terrorista” por el gobierno norteamericano. Además, en apoyo a estos horrendos crímenes, los Estados Unidos ha dado ayuda económica al gobierno nepalés, se ha entrevistado con sus criminales líderes, ha enviado armamento y ha hecho diversas declaraciones para intimidar al pueblo nepalés revolucionario.

Éstos han sido años tumultuosos en la historia de Nepal. El sistema reaccionario llamó “terrorista” al partido revolucionario que dirige al pueblo, puso precio a la cabeza de sus líderes y distribuyó una “advertencia roja” a través de la Interpol. Aún entonces, los Estados Unidos no había puesto a los maoístas en su lista de “terroristas”. Hubo días de confusión en el país, cuando por una parte, el rey disolvió el parlamento y destituyó al primer ministro y, por otra parte, concentró todos los poderes para él mismo. Todos los partidos políticos fueron marginados y aún ahora se les considera huérfanos políticos. El Partido Comunista de Nepal (Maoísta) desató una poderosa Guerra Popular que pasó de la defensiva estratégica al equilibrio estratégico. Hasta aquí los Estados Unidos todavía no ponía al PCN (Maoísta) en su lista de “terroristas”.

Ahora, el escenario político es diferente. Ha habido una tregua por tres meses. Cuando la tregua se pactó, los Estados Unidos la alabó. La situación siguió desenvolviéndose. Se acordó un código de conducta entre el gobierno y los maoístas y se llevó a cabo una ronda de pláticas. El PCN (Maoísta) propuso públicamente sus alternativas políticas al gobierno reaccionario. Todo eso ha tenido una acogida positiva general. Hasta la Gran Bretaña alabó el diálogo. Y ahora sí, el gobierno estadounidense puso al PCN (Maoísta) en su lista de “terroristas”.

De este hecho surgen muchas preguntas. ¿Por qué el gobierno estadounidense puso al PCN (Maoísta) en su lista de “terroristas” hasta este momento? ¿Qué lo aterrorizó esta vez?

Las conclusiones son muy simples. Antes que nada, los imperialistas nunca desean la paz y una vida mejor para el pueblo en ninguna parte del mundo. Por una parte, siempre fingen ofrecer la paz, pero, por la otra, tienen un cuchillo para clavarlo por la espalda al pueblo. Los Estados Unidos fingieron dar la bienvenida al cese al fuego entre los maoístas y el gobierno. Ésta era, por una parte, su “paz”, pero poner a los maoístas en su lista de “terroristas” fue su puñalada por la espalda. Mao Tsetung dijo: “El imperialismo es la fuente de la guerra en tiempos modernos. Los imperialistas alternan una engañosa política de paz y una política de guerra”.

De esto podemos concluir que el imperialismo estadounidense no desea democracia popular ni estabilidad en Nepal. Desea crear confusión en el país y fomentar una atmósfera a favor de una intervención militar directa o indirecta a fin de imponer sus objetivos estratégicos en la región. La India también está en contra de la negociación.

¿Qué es lo que más aterroriza al imperialismo yanqui? Es obvio que la democracia popular, el Poder en manos del pueblo y la política revolucionaria son lo que más teme. Durante los siete años de Guerra Popular, el gobierno yanqui nunca se vio en la necesidad de poner a los maoístas en su lista de “terroristas”. Aún cuando el viejo sistema reaccionario tardó en nombrar un comité negociador y el proceso estuvo en peligro, los imperialistas no dieron ese paso, pero cuando los maoístas establecieron una agenda política en el diálogo con el gobierno, proponiendo una discusión de mesa redonda, un gobierno interino y una asamblea constituyente, y cuando las propuestas del PCN (Maoísta) recibieron un amplio apoyo en todo el país, eso molestó fuertemente a los Estados Unidos.

El meollo del asunto es que mientras más toman el Poder en sus manos las masas de Nepal, mayor es la posibilidad de que un auténtico gobierno de nueva democracia en todo el país se torne concreto, más los imperialistas lo consideran “terrorismo”. La puesta de los maoístas de Nepal en su lista de “terroristas” en este momento particular lo prueba. Ésta es la razón por la cual el gobierno yanqui puso al Partido Comunista del Perú, al Partido Comunista de las Filipinas y a muchos movimientos de liberación nacional en su lista de “terroristas”.