Boletín - 11 de marzo de 2013
  El capitalismo, el comercio sexual y la opresión de la mujer

Este año el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, mientras miles de mujeres marcharon en el centro de Londres protestando por la violencia contra la mujer, una mujer estuvo interpretando un baile de protesta en la estación del metro donde había sido hostigada y acosada. Al mismo tiempo una mujer en prisión estaba escribiendo un poema para contar su historia, diciendo que su mayor "crimen" era ser mujer.

En este día, mujeres en India continuaron protestando por la violación en grupo de Amanat, un acto tan brutal que impactó al mundo. Mujeres en Argentina estaban indignadas por los traficantes de mujeres y sus patrocinadores en el sistema de justicia. Mujeres en Sudán están luchando contra el matrimonio infantil. Mujeres en Paquistán y Kurdistán están luchando contra los asesinatos de honor. Mujeres en Turquía se están levantando contra la creciente violencia y las leyes anti-aborto. Mujeres en Irán están luchando contra la violencia estatal y las leyes islámicas que pretenden excluir a la mujer de diversas actividades sociales. Mujeres en Afganistán están luchando contra el regresivo gobierno de los fundamentalistas apoyados por EEUU y contra los talibanes. Se reportó que en EEUU tuvieron lugar más de 1500 acciones para protestar contra la discriminación y la violencia contra la mujer.

La violencia contra la mujer ha tomado muchas formas diferentes. Una forma que amenaza gravemente la vida y la condición de la mujer a escala mundial es el tráfico de mujeres. Este comercio del cuerpo de la mujer tiene las siguientes particularidades.

(1) A pesar de su muy larga historia, en las décadas recientes se ha incrementado enormemente en la mayoría de países del mundo. Este crecimiento es escandaloso y es una amenaza para toda mujer joven y adolescente en el mundo hoy.

(2) A pesar de su historia, no está arraigado en ninguna cultural, tradición, religión o país en particular. Es un fenómeno bastante nuevo en términos de su escala actual, que ha crecido a la par con la globalización del capitalismo.

(3) No sólo es una forma de violencia en sí mismo, sino que también es una importante fuente de "aprovisionamiento" que fomenta otras formar de violencia y degradación de la mujer, tales como la esclavitud sexual, la prostitución y la pornografía.

(4) La llamada industria del sexo genera miles de millones de dólares para la economía imperialista mundial. Se ha convertido en una parte integral del capitalismo mundial y su funcionamiento, tanto económica como ideológicamente.

(5) A pesar de las expresiones en contra de parte de los representantes de las clases dominantes, la escala de este comercio y los fenómenos asociados resaltan la conexión entre la moderna sociedad de clases y el imperialismo y una de las más aterradoras formas de violencia contra la mujer.

A finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, cuando el capitalismo entraba a su etapa superior, el imperialismo, el tráfico de mujeres se convirtió en un notorio problema social que condujo a acuerdos internacionales para "prevenir el suministro de mujeres y niñas para propósitos inmorales en el extranjero". En EEUU llevó a la promulgación de la Ley Mann de 1910, que "prohíbe el transporte de personas a través del las fronteras estaduales o internacionales para la prostitución u otros propósitos inmorales". (www.protectionproject.org).

¿Estos acuerdos internacionales y leyes detuvieron el tráfico de mujeres? La realidad muestra que tal tráfico se incrementó a lo largo del siglo XX, incluyendo el boom económico que se dio en algunos países tras la II Guerra Mundial. Desde el colapso del bloque soviético y el auge de la globalización, ha crecido exponencialmente. A pesar de las declaraciones y leyes contra el tráfico sexual, éste está creciendo en una escala sin precedentes. Mujeres y niños son raptados de las regiones pobres del mundo, transportados desde sus pueblos y aldeas y vendidos en subastas a los comerciantes de seres humanos para proveer a la llamada industria del sexo de EEUU y Europa, Australia, Israel, los Emiratos Árabes Unidos y otros países ricos, donde hay un gran mercado para ésta.

Además de aquellas que son secuestradas, hay quienes entran engañadas al comercio sexual con la promesa de un empleo en el exterior como mesera, niñera u otro empleo no calificado. La desesperación de sus familias a menudo no les deja ver la vida de sufrimiento y miseria que les espera. El viaje de la mujer al destino es arreglado por bandas organizadas con conexiones internacionales. Cuando es entregada al empleador (al esclavista), le dicen que será retenida hasta que reembolse los gastos de su viaje, una cantidad que simplemente no puede pagar. Se da cuenta entonces de la realidad detrás de las promesas, pero es demasiado tarde. Es amenazada en diversas formas, con hacer daño a su familia que se quedó en casa, luego es golpeada, violada, drogada y en muchos casos la hacen adicta para hacer imposible cualquier resistencia o intento de escape.

Hay otras formas de atraer mujeres jóvenes al tráfico sexual, tales como falsas propuestas de matrimonio de supuestos novios o a través de las redes sociales. En algunos casos los niños son vendidos por sus padres o familiares por una pequeña cantidad de dinero debido a la pobreza extrema.

La ONU calcula que cada año entre 700.000 y 4 millones de mujeres y niños son traficados en el mundo para prostitución o trabajo forzado, y otras formas de explotación. Los países del Sur y el Sureste asiático como Camboya, Vietnam, Filipinas, Nepal, Bangladesh, Tailandia e India son las regiones más afectadas. Millones de niñas y adolescentes son vendidas o traficadas dentro del país o hacia un país más rico en Occidente u otra parte.

La cantidad de prostitutas en Camboya durante los años 80 se calculaba en cerca de 1000. En años recientes hay un estimado de 55.000 mujeres y niños trabajando como esclavos sexuales. Más de una tercera parte son menores de 18 años. El comercio sexual en Camboya genera 500.000 millones de dólares al año.

No hay duda de que la guerra ha sido un factor que ha incidido en el aumento de la cantidad de violaciones, violaciones en grupo, ataques sexuales y secuestros de mujeres y niñas para esclavitud sexual en países como Congo. La llegada de 15.000 "Cascos azules" de la ONU a Camboya en los años 90 impulsó el tráfico de mujeres, pero el problema se ha vuelto mucho peor incluso después del fin de la guerra allí.

Cada año más de 50.000 mujeres y niños (un total de 750.000 durante la última década) son traficadas hacia EEUU, provenientes de cerca de 50 países, incluyendo México, Honduras, Letonia, Corea, Japón, Camerún, Taiwán, India y Vietnam.

Según un informe de la BBC: "Tenancingo es un pueblo mexicano construido sobre el tráfico sexual -con pocas alternativas de empleo, éste se ha convertido en la única forma de conseguir dinero. Las mujeres jóvenes de todo México son engañadas para convertirse en esclavas sexuales por hombres ricos que viven en grandes casas, que les ofrecen trabajo e incluso matrimonio. Necesitadas de dinero para sus familias, las mujeres descubren muy tarde que han sido vendidas para la prostitución, a menudo en EEUU. Una organización de beneficencia mexicana calcula que hay 1.000 traficantes en Tenancingo, de una población total de 10.000".

Según el mismo informe, "'María' tenía 17 años cuando fue atraída con engaño a México con la promesa de una nueva vida. En lugar de eso fue obligada a prostituirse y vendida de un bar a otro. Para las mujeres traficadas en México, la capital, Ciudad de México, es un eje central. Desde allí, muchas son llevadas clandestinamente a EEUU, o explotadas en ciudades y centros turísticos fronterizos".

Las víctimas llevadas desde México a EEUU son muy jóvenes, hasta de apenas 14 años. Pueden ser forzadas a tener sexo con hasta 130 hombres por semana en un estacionamiento de remolques.

Lo que ha garantizado que este tráfico pueda continuar es la complicidad de la policía y de funcionarios al más alto nivel, incluyendo el sistema de justicia. Esta complicidad con los traficantes ha sido revelada en muchos casos durante las últimas décadas.

Se han presentado demandas contra funcionarios del gobierno de Montenegro por su complicidad en la prostitución forzada, detención ilegal, violación y tortura de una mujer moldava de 28 años, Svetlana. Seis altos funcionarios gubernamentales y el viceprocurador del país, Zoran Piperovic, estaban entre ellos. (www.protectionproject.org)

Un caso reciente en Argentina en otro ejemplo. Cuando la policía no ayudó a una madre llamada Susana Trimarco, cuya joven hija Marita Verón había sido secuestrada, ella empezó a ir de un burdel a otro buscando a su hija por su propia cuenta. Fue amenazada pero continuó hasta que encontró pruebas de que su hija había sido secuestrada. Luego de una lucha de una década llevó ante los tribunales a 13 de los secuestradores que habían vendido a Marita a traficantes que la obligaron a prostituirse. La amenazaron para que abandonara el caso, pero se rehusó a hacerlo. Luego de que los jueces absolvieron a los secuestradores, la gente enfurecida realizó masivas protestas el pasado diciembre.

De unas 10.000 mujeres latinoamericanas que se estima son traficadas anualmente a través de la frontera mexicana hacia EEUU, se realizaron 47 procesos judiciales en 2010 y sólo cuatro traficantes fueron condenados.

En EEUU, con las dizque duras leyes contra el tráfico, más de 50.000 mujeres fueron traficadas a través de las fronteras del país en 2009-2010. Sin embargo sólo hubo 103 procesos por tráfico humano y 141 personas condenadas.

Veamos el caso de un agresor sexual en Inglaterra y la respuesta del gobierno. Tras la muerte de Sir Jimmy Savile, un famoso presentador de larga data de la BBC, se reveló que había sido un agresor sexual muy activo durante toda su vida. Utilizando su posición en la BBC y las entidades de beneficencia para contactar chichas jóvenes, violó y atacó a cientos de niñas y mujeres jóvenes -tantas que se desconoce la cantidad real. Los funcionarios de la BBC y la policía ignoraron las numerosas advertencias y se hicieron los de la vista gorda ante su comportamiento. La mayoría de las víctimas no se atrevieron a hacer una acusación pública contra tan "respetada" y protegida figura pública. Cuando algunas lo hicieron, no pasó nada. En realidad, el sistema fomenta el maltrato y el tráfico sexual.

El comercio sexual y el sistema capitalista

De hecho, este asunto del tráfico sexual o la llamada industria del sexo han concentrado muchas de las contradicciones de este podrido sistema explotador.

(1) La mujer y su cuerpo se han convertido en una mercancía que puede ser comprada y vendida.

(2) El comercio de mujeres como esclava sexuales para la prostitución y la pornografía se ha convertido en una rama creciente de la economía capitalista mundial, vertiendo decenas de miles de millones de dólares en la economía mundial. Por ejemplo, los ingresos de la "industria del sexo" representan el 5% del ingreso total nacional de Holanda. Según un informe de la BBC, la industria del tráfico humano genera 32.000 millones de dólares al año a escala global.

(3) En su división internacional del trabajo, el imperialismo les ha asignado a algunos países producir "turismo sexual" y prostitutas para ser "consumidas" en los países más ricos. La industria turística en muchos países del Sudeste asiático, gira en torno a la prostitución. Cientos de miles de jóvenes y adolescentes en esos países son obligadas a prostituirse. Más del 20% de las actividades económicas en Tailandia, Indonesia, Malasia y las Filipinas, involucran la prostitución. Se calcula que la prostitución aporta cerca de 4.000 millones de dólares de ingresos anuales a Tailandia, Brasil, Cuba, Rusia, Kenia y muchos otros países. Esta situación se entrecruza con las presiones del FMI y el Banco Mundial hacia algunos de estos países de expandir su economía turística. Muchos de los que trabajan para agencias de viajes, hoteles y clubes, bares y aerolíneas en realidad deben sus empleos al uso de mujeres y niños como atractivos turísticos.

(4) Este comercio ha asegurado la rentabilidad y continuidad de la industria del sexo así como de la opresión de la mujer. El valor de la vida de una mujer está dado por una evaluación económica: Una transacción que involucra diez, treinta o cincuenta dólares vale más que su vida entera. El dinero es más importante que ella, y al pagar un hombre puede hacer lo que se le dé la gana con ella.

En resumen, el comercio de mujeres se ha convertido cada vez más en una parte integral del capitalismo y su sistema social patriarcal. Es consistente con el sistema, tanto económica como ideológicamente. Los esfuerzos por tomar medidas duras contra este comercio no han cambiado la situación, que ha empeorado. El problema no es la corrupción de unos cuantos funcionarios.

El problema es todo el sistema en el que todo se organiza basado en la ganancia y la supremacía masculina. El patriarcado ha sido una parte importante e integral de todos los sistemas de explotación, pero el sistema capitalista no sólo no ha eliminado esta opresión, la ha promovido en formas aterradoras, lo cual continúa.