Boletín N° 61 - 12 de abril de 2004
  CoMRI: 1º de mayo de 2004,
¡Celebremos el 20 aniversario del Movimiento Revolucionario Internacionalista!

Hoy, los imperialistas han desatado nuevos horrores y así han puesto en su contra a cientos de millones de personas por todo el mundo. Las tempestades de resistencia recorren el planeta. Como Mao dijo: donde haya opresión, habrá resistencia, una verdad que se ha confirmado un sinnúmero de veces, vez tras vez, durante décadas. ¿Cómo transformar la resistencia en liberación? ¿Cómo superar los peligros y aprovechar las oportunidades? Nuestras luchas se pondrán a la altura requerida para ponerle fin al imperialismo únicamente aprehendiendo y aplicando la teoría emancipadora del marxismo-leninismo-maoísmo y librando la revolución proletaria.

El Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar se une a la celebración del 20 aniversario del Movimiento Revolucionario Internacionalista publicando un artículo del Comité del MRI que examina las dificultades y avances del movimiento comunista internacional y retoma la enorme necesidad de asumir esta emancipadora teoría MLM, unirse con los partidos y organizaciones en el MRI y formar organizaciones maoístas revolucionarias en nuevas regiones. Celebremos nuevos avances con el espíritu de tomar nuestras corrientes de resistencia de hoy y de ir mucho más allá para crear un luminoso futuro para la humanidad.

Hace 20 años, en marzo de 1984, se anunció la formación del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) en una histórica conferencia de prensa londinense que declaró resueltamente al mundo la formación de “un centro embrionario de los maoístas del mundo” y la meta de formar una internacional comunista de nuevo tipo. El 11 de mayo del mismo año, se lanzó la Declaración del Movimiento Revolucionario Internacionalista en muchos idiomas. Aunque la situación mundial ha experimentado dramáticos cambios desde entonces y el nivel de la ideología revolucionaria del MRI ha aumentado, especialmente con la adopción del marxismo-leninismo-maoísmo como ideología-guía en 1993, la Declaración aún es un valioso logro y una base sólida para mayores avances.

Ante todo, se formó el MRI en respuesta a la captura de la China revolucionaria por la nueva burguesía dirigida por Jua Kuo-feng y Deng Xiao-ping tras la muerte de Mao Tsetung en 1976. El nuevo gobierno arrestó a los colaboradores íntimos de Mao, entre ellos su esposa, Chiang Ching; desató una ola de terror por todo el país; asesinó a miles; y encarceló a más. Rápidamente, se transformó la China que había sido prueba viviente de la posibilidad de construir una nueva sociedad libre de explotación, en un infierno de explotación capitalista. La China que, bajo Mao, había sido un baluarte de resistencia al sistema imperialista mundial se convirtió en otro eslabón de la cadena mundial de opresión.

La pérdida en China perjudicó severamente al movimiento comunista internacional. Muchas fuerzas siguieron al partido chino al lodazal revisionista. Otras se hicieron eco de los viles ataques de Enver Hoxha al pensamiento Mao Tsetung (que ahora llamamos maoísmo). Algunas “redescubrieron” el socialismo en la Unión Soviética, a la que Mao denunció en forma convincente y resuelta como socialimperialismo. Y más ex comunistas dejaron de cifrar sus esperanzas en la posibilidad de la revolución proletaria y se alejaron de toda actividad política.

Con su formación, el MRI declaró que no se abandonaría la revolución. Fue un acto atrevido para mantener en alto la bandera roja que pisoteaban los gobiernos de China, Albania y otros países. Como dice la Declaración: “Hoy... las fuerzas que luchan por una línea revolucionaria son una pequeña minoría cercada y atacada por revisionistas y apologistas burgueses de toda calaña. Sin embargo, estas fuerzas representan el futuro”. Con el correr de 20 años, se ve cuán proféticas eran estas palabras.

Solamente bastaron unos pocos años después de la formación del MRI para que la URSS y el bloque oriental se desmoronaran, ante el aplauso y burla del imperialismo occidental, que usó el derrumbe del monstruo revisionista como pretexto para proclamar la victoria final de la “democracia occidental” sobre el “totalitarismo comunista”. Todavía hace daño la ofensiva ideológica de la burguesía contra la teoría y experiencia de la revolución proletaria.

A pesar de esos difíciles momentos, el MRI y los partidos y organizaciones participantes mantuvieron su orientación e hicieron dramáticos avances. La Guerra Popular bajo la dirección del Partido Comunista del Perú avanzó en los años 1980 y principios de los 1990, antes de afrontar un “recodo en el camino” que siguió a la captura de su líder, el Presidente Gonzalo, y el posterior surgimiento de una línea oportunista de derecha que llamó a abandonar la guerra. A pesar de los tropiezos y dificultades, los revolucionarios comunistas en el Perú han persistido y siguen luchando para mantener en alto la bandera roja.

El sur de Asia, hogar de cientos de millones de oprimidos y explotados del mundo, es un lugar crucial en el proceso de la revolución proletaria mundial. Las fuerzas maoístas en la India, Nepal, Bangla Desh y Sri Lanka han sido un pilar del MRI desde su formación. Se abrió un nuevo capítulo de esta historia cuando en 1996 se inició la Guerra Popular en Nepal. Después de ocho años, el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) ha liberado la mayor parte del país y se está aproximando a la toma del poder político nacional, hecho que está teniendo repercusiones en toda la región.

En la India, la conexión del MRI con la pujante lucha revolucionaria se ha fortalecido con la participación del Centro Comunista Maoísta de la India y del Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) (Naxalbari).

En Turquía, la corriente maoísta está cobrando fuerza, después de una serie de luchas entre las dos líneas contra la perniciosa influencia de una tendencia semihoxhista en el movimiento comunista. Como resultado, las condiciones subjetivas son más favorables para una poderosa nueva ola de guerra popular.

En Irán, una generación de revolucionarios ha sufrido arrestos, ejecuciones o exilio, pero en la derrota y desmoralización, las fuerzas del MRI que formaron el Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista-Maoísta) han mantenido en alto la bandera roja. Hoy, como el reaccionario gobierno de los mullahs está agonizando en el lecho de muerte y los imperialistas y reaccionarios se aprestan a controlar el inevitable “cambio de gobierno”, se ve con más claridad que nunca la importancia del MRI y de la presencia de su contingente en Irán.

En Afganistán, donde la invasión de la Unión Soviética y la guerra antisoviética encabezada por los reaccionarios apoyados por la CIA (y por China) aniquilaron y/o desorientaron a las fuerzas comunistas, nació un nuevo partido comunista.

Así, podemos ver que en la región de Asia central y el Medio Oriente, la única salida para las masas no es el “conflicto” entre los imperialistas “modernizadores” y los oscurantistas islámicos “antioccidentales”. El camino de la revolución de nueva democracia, del socialismo y del comunismo es sin duda un camino lleno de dificultades, pero es el único sendero hacia la auténtica liberación. Pisoteados por los explotadores nacionales y extranjeros, cansados de que los mismos enemigos pisotean los derechos democráticos y la soberanía nacional, y hartos de las “soluciones” sin salida de los falsos líderes, con o sin barbas, sean mujeres u hombres, los elementos revolucionarios en estos países necesitan la ideología emancipadora del marxismo-leninismo-maoísmo y son las fuerzas del MRI, en particular, las que están luchando por llevársela.

Por mucho tiempo, los imperialistas yanquis han considerado a los países de América Latina su “patio trasero”, pues creen tener un derecho absoluto a explotar a las masas de esos países y a controlar su futuro. Aunque la Guerra Popular en el Perú ha enfrentado dificultades en los últimos años, ha sido un luminoso ejemplo para los revolucionarios de toda la región, y los camaradas de Colombia, México y otros países de la región han trabajado para difundir sus lecciones. En esta región y en otras, la intensificación del control del imperialismo yanqui ya ha generado más odio en su contra. Aquí también existen posibilidades de mayores avances revolucionarios.

Desde el principio, el MRI ha encarnado el hecho de que la revolución proletaria mundial se compone de dos corrientes principales: la revolución socialista proletaria en los países imperialistas y la revolución de nueva democracia en los países oprimidos de Asia, África y América Latina. La presencia del MRI en ambos tipos de país refuerza su visión de un mundo sin clases y su orientación internacionalista. En la ciudadela imperialista de los Estados Unidos, el Partido Comunista Revolucionario, EU, ha echado raíces entre las masas y ha impulsado preparativos para la futura batalla por liberar al mundo de sus más grandes opresores. En Italia y Alemania, se están desarrollando partidos y organizaciones como parte del MRI y en otros países imperialistas, más camaradas reconocen el papel del MRI en la unificación de las auténticas fuerzas maoístas.

En resumen, el mundo está listo para la revolución y la situación está madurando más. Pero para hacer realidad los sueños de los oprimidos, la ideología proletaria debe prevalecer y se tiene que construir una sólida organización comunista. Aún existen muchas partes del mundo donde las fuerzas maoístas son muy débiles o no existen, tal como en África donde la necesidad de una transformación revolucionaria es tan urgente. Aun donde existen auténticas fuerzas maoístas, en general tienen una capacidad muy reducida en comparación con la magnitud de las tareas y las posibilidades por delante.

Además, debemos considerar el conjunto del movimiento comunista internacional y el futuro, no sólo las partes que lo componen. El MRI se formó para ayudar a los partidos y organizaciones existentes a que aprendan los unos de los otros y a que avancen, y para desarrollarse como centro, para fortalecer el polo ideológico y político proletario en todo el mundo y para sentar las bases para mayores avances ideológicos y prácticos hacia una internacional comunista de nuevo tipo. Urge tener una claridad ideológica y política, una más fuerte unidad de los comunistas en el mundo y mayores avances al dirigir la lucha revolucionaria de las masas. Todos los revolucionarios maoístas deben captar la importancia que tiene el MRI para la revolución proletaria mundial y hacer todo lo que puedan para ayudarlo a avanzar.

El mundo es hoy un ardiente torbellino de conflictos. La ofensiva del enemigo imperialista empuja al pueblo a resistir de mil maneras. El orden y la estabilidad del imperialismo abren paso a mayor tumulto en que se intensifican las dificultades, problemas y sacrificios que enfrentan las fuerzas comunistas y las masas. Pero estas condiciones favorecen el surgimiento de la nueva ola de revolución proletaria mundial que se nos viene. Así vemos, de nuevo, que es posible transformar el peligro en oportunidades y la necesidad de resistir en la libertad de dar grandes pasos adelante. Y podemos ver que los importantes avances del MRI en estas dos décadas no son sino un preludio de los mayores retos que se están vislumbrando en el horizonte para el proletariado.

Participantes en el Movimiento Revolucionario Internacionalista:

Centro Comunista Maoísta de la India
Grupo Comunista Revolucionario de Colombia
Organización de Comunistas Marxista-Leninistas de Tunicia
Partido Comunista de Afganistán
Partido Comunista de Bangla Desh (Marxista-Leninista) [BSD(ML)]
Partido Comunista de Ceilán (Maoísta)
Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista-Maoísta)
Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) (Naxalbari)
Partido Comunista de Nepal (Maoísta)
Partido Comunista del Perú
Partido Comunista de Turquía Marxista-Leninista [TKP ML]
Partido Comunista Maoísta [Italia]
Partido Comunista Revolucionario, EU
Partido Proletario de Purba Bangla (PBSP) [Bangla Desh]

Además de esta lista de partidos y organizaciones participantes en el MRI, en varios países hay candidatos a participar en el MRI que luchan por formar partidos de vanguardia marxista-leninista-maoístas.