Boletín N° 169 - 31 de julio de 2006
  Qana: Masacre deliberada

La masacre de Qana representa el peor crimen hasta ahora en una guerra criminal. Lo que genera aún más furia y dolor es la manera en que concentra la propia guerra.

Murieron 57 civiles, entre ellos al menos 37 niños. En una habitación hallaron 18 cuerpos, 12 de ellos de mujeres. De los adultos muchos eran ancianos o discapacitados, dos en sillas de ruedas, y sus familiares no podían abandonarlos ni llevárselos. En una aldea cuya población de 12 mil habitantes en su mayoría huyó, por las circunstancias dos familias extendidas tuvieron que quedarse y se refugiaron en lo que consideraban el edificio más sólido de la aldea.

¿Masacró Israel por accidente, como se dice? Los proyectiles y bombardeos aéreos israelíes dieron con Qana 80 veces esa noche, así que no se trata de un proyectil mal dirigido. La explicación más "inocente" del ataque, de los medios informativos pro israelíes, es que quería expulsar a todo el que quedaba en la aldea y destruir todos los edificios, pozos, cultivos, etc., de modo que los aldeanos nunca pudieran volver. Pero hay evidencia de que la masacre y la destrucción eran deliberadas. Las televisoras libanesas informaron casi de inmediato de la masacre, a la una de la madrugada, pero los ataques israelíes continuaron toda la noche y al día siguiente. Al parecer, muchas víctimas, por ejemplo una habitación llena de niños, no murieron de inmediato a causa de los bombardeos sino después, por asfixia y shock. Quizá habría sobrevivido más si los israelíes no hubieran bombardeado las operaciones de rescate. Los vecinos aldeanos que acudieron a ayudar y los sobrevivientes tuvieron que huir antes de que pudieran sacar los cuerpos de los escombros. Por eso, las cifras de los muertos son aproximadas.

Israel culpó a Hezbolá por la masacre, supuestamente por haber usado a los aldeanos como "escudos humanos". Pero después, los sobrevivientes invitaron a los periodistas a recorrer la aldea y ver si hubiera pruebas de que la habían usado para fines militares. El equipo noticiero CNN, de Estados Unidos, por ejemplo, no encontró pruebas. Pero aunque las encontraran, el ejército israelí tiene muchas bases y otras instalaciones militares en sus ciudades, los kibbutzim y otros asentamientos en el norte de su territorio son instalaciones militares en sí y cada adulto israelí apto es un soldado activo o de reserva. "El argumento del escudo humano hace agua por todas partes y lo sabemos", le dijo un comandante del ejército israelí al experto en estrategia de Estados Unidos, Mark Perry ( Conflicts Forum , 30 de julio).

Israel también argumenta que los civiles "no debieron haber estado ahí", pues los cazas soltaron volantes con advertencias de abandonar el lugar. Qana no está cerca de Israel, lo que contradice las afirmaciones israelíes de que solamente se busca despejar una "zona de seguridad" fronteriza de "autoprotección". De más importancia, Israel lleva semanas usando proyectiles, artillería y ametralladoras contra carros particulares, taxis, autobuses, camiones llenos de gente y en general vehículos en movimiento, entre ellos al menos una ambulancia, lo que obligó a aquellos que tienen los medios de salir a elegir entre ser blancos en movimiento o blancos seguros. Objetivamente, ¿qué se puede llamar esta política salvo la de masacrar deliberadamente?

Antes de esta masacre, en El Líbano esta aldea era sinónimo de la masacre en masa israelí. En 1996, Israel atacó una base de la ONU en la aldea y masacró a más de cien aldeanos que se refugiaban ahí e hirió a cien más. Los aldeanos comentaron a la CNN que "todo mundo apoya la resistencia".

Esta nueva atrocidad, y ése es el nombre científico de ella, podría ser una metáfora de la política israelí hacia los palestinos y otros árabes. Los israelíes bombardearon una vez a Qana, se dieron cuenta de que por ello los aldeanos los odian más y por ende resolvieron el problema volviendo a bombardearlos. El mensaje israelí es sencillo: Si nos odias, eso te convierte en blanco. El objetivo también es sencillo: mostrar que Israel no permitirá ninguna resistencia en su contra.

La masacre de Qana tuvo un objetivo político, que no era poner fin al "terror" sino sembrarlo.