Boletín N° 70 - 14 de junio de 2004
  El terrorismo es lo que disponen.

¿Cómo se llama un iraquí que se especializaba en detonar coche-bombas, colocar otros explosivos y sabotear servicios públicos en su país, bajo los órdenes de una organización extranjera?

¿Cómo se llama un hombre cuyos agentes, se dice, han hecho volar un cine de Bagdad, con muchos muertos civiles, y quien, según un antiguo funcionario de la CIA, tal vez también hizo volar un autobús escolar y los niños adentro?

Bueno, se llama el señor primer ministro, gracias al gobierno estadounidense que acaba de nombrarlo como principal lacayo iraquí.

En un artículo del 9 de junio, el Washington Post denunció la campaña de atentados en Bagdad entre 1992-1995 de Ayad Alaui. La mayoría de los antiguos funcionarios de la CIA que el periódico contactó para confirmar estas acusaciones dijeron que “no se acordaban” de ello. Ninguno lo negó y sus comentarios en conjunto lo confirman.

También resulta que el socio más cercano de Alaui en la fundación de su organización política (el Acuerdo Nacional Iraquí) es un hombre del clan de Saddam que se llama Salih Omar Ali al-Tirkii, quien en esa época estuvo encargado de los ahorcamientos públicos en Bagdad.

Según el Post, parece que Alaui trabajó para la CIA mientras dirigía el aparato del partido Baaz en los años 1970 en Londres, donde tenía fama de intimidar a otros estudiantes iraquiés.

Se puede decir una cosa de estos hombres: han pasado la vida cometiendo actos sucios contra el pueblo, fuera quien fuera el que les pagaba en diferentes momentos.

Se ha revelado el pasado de Alaui, entre otros motivos, porque no sólo era un asesino, sino también un ladrón, según Amneh al-Jadami, que se dice el principal “fabricante de bombas” para Alaui. Jadami lo delató, quejándose de que Alaui se quedó con la mitad de los 2.000 dólares que la CIA pagó por cada coche bomba en la capital. En 1997 Jadami le dijo al Independent de Londres que temía por su futuro, ya que, según dijo, la CIA podría considerarlo como “exageradamente terrorista”.

No se preocupe, Sr. Jadami.

Es verdad que Bush y toda la clase política estadounidense justifican su injusta, no provocada y fracasada invasión de Irak como una parte necesaria de la “guerra contra el terrorismo”. Pero, ¿qué es el terrorismo? Lo que ellos digan que es.