Boletín N° 65 - 10 de mayo de 2004
  Maoístas estadounidenses sobre la tortura en el penal Abu Graib

A continuación presentamos unos pasajes de un artículo del número del 16 de mayo de 2004 del Obrero Revolucionario, periódico del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos rwor.org

El escándalo de las fotos publicadas ha desenmascarado la realidad de la ocupación de Irak ante millones de personas. Es una realidad que el gobierno lleva mucho tiempo tapando y negando, y la reacción ha sido explosiva. Está haciendo añicos las afirmaciones del gobierno de que está en Irak (y muchos más países) para "liberarlo".

Las torturas de Abu Graib no son una "excepción" o "aberración", sino técnicas desarrolladas y perfeccionadas durante décadas de interrogatorios en las muchas guerras que ha librado el imperialismo yanqui. Un sinnúmero de presos en un sinnúmero de penales (incluso en Estados Unidos) han experimentado este lado de la moneda yanqui.

Es la verdadera cara de la democracia Made in USA.

Para muchos estadounidenses esta realidad es tan escandalosa como las fotos. Se aferran desesperadamente a la creencia de que el ejército yanqui son "los buenos". Ven la prosperidad relativa y los adornos "democráticos" de la sociedad estadounidense (las elecciones, el Estado de derecho, etc.) y piensan que esto es lo que el ejército está llevando a otros países.

Incluso en los países oprimidos se cree que la meta es imponer las instituciones democráticas (y la situación económica correspondiente) que les parece que existe en Estados Unidos, (a pesar de la realidad diaria de dominación y opresión!

Esas falsas ilusiones promueven una esperanza peligrosa: que una invasión yanqui llevará de alguna manera a "algo bueno", especialmente para los países con gobiernos "fracasados" o despóticos, o donde hay crisis, hambruna o genocidio. El gobierno estadounidense, los medios y los demócratas fomentan esa mentira todos los días….

Son mentiras y la realidad de Abu Ghraib muestra lo peligroso que es creerlas.

He aquí una contradicción muy diciente: el ejército de la gran "superpotencia democrática" conquista Irak pero comete atrocidades fascistas….

Se ha desenmascarado la verdadera naturaleza de esta guerra: no es una misión de "libertad y democracia" sino una invasión imperialista para dominar a Irak y todo el golfo Pérsico, sus riquezas, mano de obra y territorios estratégicos, en oposición a las necesidades y los deseos de los que ahí viven.

Además demuestra que los cimientos del sistema político y económico de Estados Unidos (con todos los adornos "democráticos" que tanto alaba) son la explotación de los pueblos del mundo y el terror fascista contra los habitantes de los países oprimidos.

A veces --como hoy-- esta realidad sale a la superficie.

Los verdaderos guardianes de la estabilidad y "democracia" en Estados Unidos no son las leyes ni los tribunales, sino el piloto que suelta bombas sobre Faluya; los escuadrones de la muerte como la Fuerza Delta, que invaden a las Filipinas; y los torturadores de la CIA de Abu Graib y muchos penales más por todo el mundo. Su papel es defender la dominación yanqui de grandes extensiones del planeta y lo hacen con la más brutal represión. La historia y la situación actual demuestran que esos asesinos, y la clase dominante que los dirige, sólo pueden imponerse de esa manera….

Las torturas de Abu Graib causaron un escándalo por todo el mundo. Los que se oponen a la dominación yanqui se sienten más fuertes, sus víctimas se sienten alentadas a hablar y oponerle resistencia, y sus partidarios se sienten traicionados.

Se ha desatado un acalorado debate en la clase dominante sobre cómo recuperarse y seguir avanzando. Las divisiones se están agudizando y algunos claman por destituir a Rumsfeld. Se dice que la ocupación de Irak podría estar tan "radiactiva" que no se podrá derrotar a la resistencia. Mientras tanto, de Bush, Rumsfeld y los generales emana una mezcla de disculpas y resolución arrogante. Por un lado dicen que por supuesto no sabían nada, y por el otro inician sangrientos ataques contra los plazas fuertes chiítas por todo el sur del país.

El gran tumulto de esta época, lo que el presidente Avakian llama un "hervidero de contradicciones", se está revolviendo violentamente. La campaña para aplastar la resistencia ha producido monstruosos crímenes, pero al salir a flote han permitido a millones de personas ver un poco de la verdad de la dominación yanqui. La oposición está ampliando y se está endureciendo; la crisis ha intensificado algunas grietas muy profundas de la clase dominante.

Es un momento que hay que aprehender.