Boletín N° 60 - 5 de abril de 2004
  Mercenarios, segundo mayor contingente en Irak

Los cuatro mercenarios muertos trabajaban para Blackwater Security Consulting, uno de los principales organizadores de ejércitos privados. Contrata a ex elementos de las fuerzas especiales y comandos de la Armada de los Estados Unidos, agentes del FBI y policías con afanes de ganar muchos billetes apoyando a las fuerzas armadas oficiales en Irak, Afganistán y otros lugares que los Estados Unidos quiere controlar a la fuerza.

Salió un hecho poco conocido y aleccionador sobre la "coalición de los dispuestos" angloestadounidense en Irak: el mayor continente de soldados, después del estadounidense, no es de ningún gobierno sino de mercenarios contratados.

Cuando murió un ex elemento de la Koevoet sudafricana, la policía paramilitar del apartheid conocida por su entusiasta aplicación de tortura y muerte, mientras trabajaba como mercenario en Bagdad, la prensa sudafricana descubrió que 1.500 ex policías y soldados del difunto gobierno de apartheid trabajan en Irak como "contratistas de seguridad". Los acompañan veteranos comandos chilenos de la dictadura militar de Pinochet, colocado en el Poder por los Estados Unidos. Éste dice que son los soldados latinoamericanos preferidos y que por eso en el primer mes de contrataciones, envió a 50 elementos a Irak.

En su mayoría, los mercenarios son ex combatientes de las fuerzas especiales yanquis, que recibieron "mucho entrenamiento en fuerza mortal, vigilancia, detección y protección contra riesgos", según un analista de la CNN. Las unidades élites se especializan en "combates de cuerpo a cuerpo", guerra "contraguerrilla" y sobre todo, sembrar terror y matar a civiles en operativos secretos. Tenían una tristemente célebre reputación como Boinas Verdes en Vietnam.

La empresa Blackwater la fundaron ex comandos de la Marina (SEALS); el nombre alude a las misiones nocturnas encubiertas. Bajo contrato de las fuerzas armadas estadounidenses, entrena a soldados en activo en operativos especiales y da nuevo entrenamiento a ex soldados en operaciones especiales del sector privado.

La mayor empresa de seguridad privada inglesa en Irak, Global Risk Strategies, tiene contratados a mil ex SAS, los comandos conocidos por su crueldad en Irlanda del Norte. Espera duplicar esa cantidad en 2004.

Trabajan como guardaespaldas y agentes de seguridad para la ocupación o para las constructoras estadounidenses como Bechtel. Los mercenarios protegen a los soldados que vigilan al antiguo palacio presidencial en Bagdad, en que el virrey Paul Bremer tiene su cuartel. Éste cuenta con protección de Blackwater. Otros elementos realizan misiones de combate de alto riesgo que se consideran muy difíciles para soldados rasos, como el rescate del helicóptero derribado en Falluja a fines de 2003. Cuando muerdan el polvo, no figuran en las bajas oficiales anglonorteamericanas. Una empresa británico-sudafricana, Erinys, ha contratado a 14.000 iraquíes como vigilantes y guardias para proteger los campos petrolíferos y oleoductos.

Es difícil estimar cuántos hay, pues trabajan 400 empresas de seguridad en Irak. Por las tinieblas en que operan, sus servicios son muy pedidos. Las fuerzas armadas los usan sobre todo por su experiencia y probada lealtad, pues trabajan en secreto y ejecutan misiones delicadas, libres de consideraciones políticas.

En total, se dice que más de diez mil mercenarios trabajan para la ocupación, sin mencionar los miles de empleados no militares: conductores de camiones, trabajadores calificados y técnicos. Se espera que en junio dispare la cantidad tras la entrega de la "soberanía" al gobierno impuesto, aunque los Estados Unidos quiere mantener al menos 110.000 soldados en Irak y el comando directo sobre el llamado ejército iraquí. Según The Independent del 28 de marzo, de Londres, algunos organismos caritativos se han molestado porque la ayuda humanitaria que han donado a Irak se usa para contratar a pistoleros. No son "rufianes" sino parte integral del aparato militar del imperio.

De otro lado, Inglaterra tiene solamente 7.800 soldados en Irak. La "coalición" de otros países tiene un total de 9.500 soldados, bajo mando polaco en el surcentro del país, pero si España y quizá otros países los retiran, podría bajarse mucho esa cifra. O sea, en lo fundamental es una ocupación estadounidense.

Bremer tachó de "chacales humanos" a quienes mataron a los cuatro mercenarios, pero más bien el término describe a los asesinos a sueldo que, arrogantes, han adoptado el nombre "perros de guerra", antes un insulto. Pero a quienes mejor describe la frase son sus amos, cuyos objetivos y métodos son tan malvados que a veces no pueden apoyarse en los soldados rasos para cumplirlos.