Boletín N° 2 - 3 de febrero de 2003

  Halabja, 1988: Cuando los Estados Unidos
ayudó a Irak a gasear a los kurdos

En el diario inglés The Guardian del 23 de marzo de 1988, un corresponsal describe lo que vio en la aldea kurda de Halabja después del bombardeo:

"No encontré ninguna herida ni sangre, ningún rastro de las explosiones, en los cuerpos, de veintenas de hombres, mujeres y niños, ganado y mascotas, que están desparramados por las azoteas y las calles de terracería de esta aldea kurda remota y abandonada.

"La piel de los cuerpos tiene manchas raras, con los ojos abiertos, fijos, o desaparecidos en las cuencas; una sustancia babosa emana de las bocas y los dedos están grotescamente torcidos.

"Aparentemente la muerte casi los agarró por sorpresa en medio de sus quehaceres cotidianos. Algunos de ellos tenían sólo suficiente fuerza para alcanzar la entrada de su hogar, sólo para desplomarse unos metros más allá. Aquí parece que una madre da el último abrazo a sus hijos, allá un anciano protege a un infante del que no puede haber sabido qué...".

En marzo de 1988, durante la guerra entre Irán e Irak, Saddam Hussein mandó bombardear a Halabja durante tres días. Esta aldea kurda iraquí está a 11 km de la frontera iraní, y Saddam quiso castigar a los aldeanos por haber aprovechado la guerra para rebelarse contra su régimen. El 16 de marzo, los cazas iraquíes realizaron 20 misiones para soltar gas químico y neurotóxico sobre la aldea. Murieron más de 5.000 personas en unas horas.

Ahora, en su discurso ante la nación del 29 de enero, Bush usó ese incidente como pretexto para ir a la guerra contra Irak: "El dictador quien fabrica las armas más peligrosas del mundo ya las ha usado contra aldeas enteras, dejando miles de sus propios ciudadanos muertos, ciegos o desfigurados".

El problema con el cuento de Bush es que su propio gobierno ayudó a Irak a perpetrar ese ataque y luego encubrió a Saddam. El propio entorno de Bush es personalmente responsable.

En 1980, alarmado por el derrocamiento de la piedra angular de su influencia en el Medio Oriente, el Cha de Irán, los Estados Unidos alentó a Irak a atacar a Irán. El último número de la revista Un Mundo Que Ganar explica: "Posteriormente, como se reveló en el escándalo 'Irán-Contragate', el gobierno yanqui también suministraba armas a Irán a fin de prolongar la guerra y garantizar que hubiera tanta matanza y tanto debilitamiento de ambos gobiernos como fuera posible. [Un millón de personas murieron en esa guerra.]

"En 1978, los yanquis enviaron ántrax a Irak, más siete envíos en la década siguiente. El presidente Reagan envió a Rumsfeld como enviado especial para entrevistarse con Saddam en diciembre de 1983 y reabrió la embajada yanqui en Bagdad. En marzo de 1984, el día en que la ONU divulgó un informe que condenara el uso de gases venenosos por Irak contra las tropas iraníes, Rumsfeld se reunía con el canciller de Saddam, Tariq Aziz. En 1986, el Pentágono asignó a oficiales a trabajar con sus homólogos iraquíes para fortalecer la fuerza aérea iraquí. En marzo de 1988, esa fuerza aérea soltó bombas de gas sobre Halabja, una aldea iraquí bajo el control de kurdos rebeldes y dejó a miles de civiles muertos. Unas empresas alemanas surtieron el gas. En medio de protestas mundiales, el gobierno yanqui afirmó que había estudiado la evidencia, la que declaró 'inconclusa'. Ese año, durante la presidencia de Bush padre, el gobierno aprobó la exportación a Irak de cultivos virales para fines militares y un contrato privado de $1 mil millones para construir una fábrica capaz de producir tanto productos petroquímicos como gas mostaza. Y Bush padre aprobó el envío a Irak de $500 millones en ayuda (subvenciones para comprar productos agrícolas norteamericanos) y lo duplicó al año siguiente. El Reino Unido envió equipo armamentista después del ataque a Halabja.... Con el tiempo, el gobierno iraní se puso más 'razonable' según los criterios yanquis, y las ambiciones de Saddam no cuadraron bien con las del imperialismo yanqui; así, Bush padre se lanzó a destruir a Irak en 1991".

De hecho, en 1988, Bush padre impidió que el Consejo de Seguridad de la ONU condenara a Irak por el mismo crimen que Bush chico trata de usar hoy como pretexto moral para volver a bombardear e invadir a Irak.

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