Boletín N° 159 - 22 de mayo de 2006
  Apoyemos la lucha en Chhatthisgarh: Llamamiento internacional del Frente Democrático Revolucionario, India.

Presentamos un comunicado con leves cambios lanzado por el Frente Democrático Revolucionario de la India (correo electrónico: rdfindia@gmail.com). Chhatthisgarh es un estado recién creado en el centro de la India, y es parte de una amplia extensión de tierras boscosas remotas en el norte y sur del interior del país donde el Partido Comunista de la India (Maoísta) tiene mucha actividad. La mayoría de los habitantes son personas tribales (adivasíes) quienes trabajan como jornaleros y ganan buena parte de la vida en los bosques, por ejemplo, recogen y venden las hojas que se usan en la fabricación de los cigarrillos bidíes o cultivan las flores con las cuales se preparan licores. Para quitarle apoyo a la insurgencia, grupos paramilitares organizados por el Estado y otras fuerzas de seguridad han "reubicado" a 50 mil de estas personas en míseros campamentos-prisiones cerca de caminos donde el ejército los puede vigilar.

En la acción realizada bajo el pretexto de la Salva Judum ("campaña de pacificación") en la región de Bastar de Chhatthisgarh, India, el gobierno ha arrestado, torturado, asesinado y violado de forma tumultuaria a cientos de personas, y ha destruido sus medios de vida económica. Por medio de brutal terror, el gobierno apunta a extinguir las chispas de la revolución que se prenden en el corazón de la India.

En los últimos 25 años de lucha los naxalitas, como son conocidos los maoístas en la India, despertaron a estas personas tribales a una vida de dignidad, aplastando la cruel y brutal autoridad de la maquinaria estatal y estableciendo formas rudimentaria del nuevo poder popular. Es una épica lucha de sacrificio y determinación en que miles de maoístas y sus partidarios de la región han ofrendado la vida por el nacimiento de la nueva sociedad. Antes de los naxalitas, los 30 años de dizque independencia no hicieron nada para las personas tribales; sus condiciones sólo empeoraron. Perdieron sus tierras a los proyectos mineros y los empleados del gobierno y del bosque en liga con los terratenientes feudales los persiguieron y saquearon.

Ahora, mediante estos 25 años de lucha armada contra el gobierno, han obtenido una educación básica, servicios médicos, conocimientos agrícolas, etc., sin duda en formas rudimentarias, mediante la organización del nuevo poder instalado bajo la dirección de los maoístas quienes viven y mueren con ellos. Los medios de comunicación proclaman a voz en cuello que los naxalitas impiden el desarrollo; pero la realidad es que el único desarrollo que las personas tribales ha vivido es lo que surgió después de que los naxalitas llegaron a la región. Y ahora se busca arrebatar con gran brutalidad los frutos de estas pequeñas victorias.

Bajo el pretexto de la Salva Judum, desde junio de 2005 han desplazado a la fuerza a miles, asesinado brutalmente a más de cien, incendiado 70 aldeas, violado tumultuariamente a 40 mujeres y destruido cultivos, ganado y aves. Pero, debido a una censura sistemática, no se ha informado de esta situación en los grandes medios de comunicación. Salvo unos cuantos informes de hechos, lo que ha salido en la prensa india es la propaganda del gobierno.

Son horrendas las brutalidades. Decapitan a muchachos y cuelgan las cabezas en los postes de sus propias casas. Violan tumultuariamente a las mujeres, las torturan y les cercenan los senos, arrancan fetos a mujeres embarazadas... y las dejan a desangrarse y morir una muerte agonizante en las profundidades de los bosques. Incendian aldeas enteras, destruyen cultivos y roban o matan a todo el ganado y aves. Reúnen a las masas en campos de concentración, al estilo de las "aldeas estratégicas" que Estados Unidos impuso contra Vietnam y otras insurgencias populares. Viven como esclavos en estos campamentos de concentración muy sucios, y por una miseria tienen que hacer trabajos forzados para la policía y los paramilitares.

Para obligar con hambre a las masas revolucionarias a rendirse al Estado, al principio cerraron todos los mercados semanales de la localidad y dejaron de suministrar comestibles básicos, como el arroz, a las tiendas de raya. Como se sabe, los mercados semanales son el único medio económico de sustento de los campesinos adivasíes, pues en estos mercados venden sus productos y compran todas sus necesidades cotidianas. Así, la intención del Estado es muy clara: obligarlos a rendirse o a morir de hambre. Además destruyen sus cultivos, saquean su ganado, y destruyen sus casas, todos sus materiales y todas sus existencias de cereales. Una gran masa de la población que ya lleva una vida de subsistencia ahora confronta la muerte por inanición. Y con la continuación de la Salva Judum, la situación es un infierno.

La campaña la inició la oposición del Partido del Congreso en la asamblea estatal con todo el apoyo del gobierno de la localidad del Partido Nacionalista Hindú (BJP). Ambos partidos trabajan de la mano en la campaña de brutalidad y terror en que los paramilitares, esbirros lumpenescos, elementos feudales, funcionarios del gobierno y la policía se han unido en una sistemática y bien planeada campaña. Los apoyan los ricachones del gran capital y los imperialistas. Esta región está muy rica en minerales ferrosos y los Tatas (una de las mayores familias capitalistas monopolistas indias, que es dueña de fundiciones de acero, entre otras cosas) ya han firmado un memorándum de entendimiento por la tierra de la región. Los naxalitas se oponen con vehemencia al desplazamiento que provocan tales proyectos bajo el pretexto del "desarrollo".

El único alivio para las masas es el apoyo que dan los naxalitas en los bosques, quienes comparten su comida limitada con las personas tribales desterrados. En estas condiciones llamamos a dar ayuda a la comunidad tribal hambreada que vive brutalidades infrahumanas, porque "se ha puesto en pie", y se ha negado a someterse al dominio explotador, corrupto y opresor del actual sistema.

Llamamos a apoyar esta histórica lucha que se desarrolla en las entrañas de la India. Se apreciará lo que usted pueda aportar de diversas formas e incluso las pequeñas contribuciones. Se puede ir y aportar sus conocimientos especiales quedando unos meses en la región o contribuir con dinero, medicinas u otros artículos que serán de utilidad para los pueblos tribales y otras fuerzas que luchan ahí. También pedimos que difundan el mensaje de lo que pasa en la llamada más grande democracia del mundo, hechos que se ocultan conscientemente. Es importante que la verdad llegue a las masas del país y a los pueblos del mundo.