Boletín N° 138 - 5 de diciembre de 2005
  India: Maoístas montan audaz fuga de cárcel

En una de las más audaces acciones armadas revolucionarias que la India ha presenciado en las últimas décadas, el 13 de noviembre combatientes bajo la dirección del Partido Comunista de la India (Maoísta) liberaron a cientos de prisioneros después de tomar Jehanabad, un pequeño pueblo a sólo 50 kilómetros de la ciudad de Patna, la capital del estado de Bihar en la India oriental.

De acuerdo a una nota de prensa del PCI (M), 200 integrantes del Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP) se apoderaron del pueblo durante dos horas y media. La policía dijo que luchó con un contingente cinco veces mayor. La prisión era el objetivo principal, pero los cuarteles de la policía, la oficina de la administración del distrito y la concurrida vía ferroviaria Patna-Gaya también cayeron bajo el fuego intenso. Según las autoridades, la mayoría de las fuerzas de seguridad apostadas en el pueblo estaban protegiendo las casillas electorales durante las elecciones de la asamblea del estado. Se informa que los que se quedaron se rindieron después de menos de una hora de lucha.

Justo antes del ataque nocturno, unos guerrilleros en motocicleta atravesaron el pueblo para aconsejar que los civiles se guarecieran en casa. Luego se cortó el suministro de electricidad, lo que hundió al pueblo en la oscuridad, y el tiroteo empezó. Los guerrilleros guiados por los maoístas usaban un sistema portátil de altavoces para explicó a la gente del pueblo, de acuerdo a la prensa, que no tenía nada que temer porque el ataque estaba dirigido a "la policía y a la administración opresivas".

Las autoridades reportaron 389 prisioneros huidos, entre ellos 119 maoístas y partidarios de los mismos, tal como Ajay Kanu, a quien se describió como el comandante zonal del EGP. Aparte de varios policías, los guerrilleros habrían matado a líderes y miembros de Ranvir Sena, una milicia privada de la casta superior establecida por las fuerzas feudales locales. La revista semanal india Frontline escribió que los dos líderes de Ranvir Sena asesinados habían dirigido muchas masacres de mujeres y niños de la casta inferior durante las últimas décadas con el fin de aterrorizar a los pobres.

Manoj Kanu, descrito por las autoridades como el comandante subzonal de la EGP, resultó seriamente herido y capturado durante el ataque; más tarde murió en la custodia de la policía. Las autoridades dijeron que fue el único guerrillero al que habían podido pescar. Después del ataque, la policía y seis compañías de las Fuerzas Paramilitares Centrales de la India acompañadas por helicópteros hicieron rastrillajes en decenas de aldeas del distrito donde Jehanabad está localizado y en el distrito colindante, considerados focos de actividad "naxalita" (maoísta), tales como las aldeas natales del líder maoísta fugado y del camarada asesinado. Frontline informó que después de diez días de estas operaciones, las autoridades no habían reportado ningún resultado de importancia.

Dos días antes del asalto a la cárcel de Jehanabad, el EGP atacó un Centro de Entrenamiento de Guardias del Interior de Giridih, del estado vecino de Jharkhand, en que capturó 185 armas de fuego. Se dio la alerta a Jehanabad de que podría caer bajo ataque. Más tarde, las autoridades se preguntaban cómo se pudo reunir semejante contingente del EGP por la autopista nacional Patna-Gaya, donde hay muchos pueblos, sin que nadie les informara del hecho. El magistrado de distrito Rana Avadesh, que según los medios de comunicación recibió la alerta, estaba tan enojado que cuando fue a la cárcel el día después del ataque, personalmente agarró la lathi [cachiporra] de un policía y comenzó a apalear a los periodistas reunidos. Se le sumaron otros policías. Algunos reporteros fueron golpeados tanto como tres veces en los días siguientes.