Boletín N° 99 - 21 de febrero de 2005
  Calamidad natural, desastre hecho por el hombre: La militarización de la "ayuda" tras el tsunami surasiático

A continuación presentamos pasajes de un artículo de Arvind aparecido en el número de febrero de la publicación mensual maoísta india People's March.

Nunca antes la "ayuda" haya asumido un carácter tan militarizado como en la tragedia del tsunami, sobre todo de parte de los imperialistas estadounidenses y los expansionistas indios. Los gobiernos de Sri Lanka e Indonesia también han usado sus fuerzas armadas para repartir la "ayuda" a fin de subvertir los movimientos de liberación nacional que los pueblos tamil y aceh han venido librando durante tres décadas. Desgraciadamente, estos dos pueblos padecieron más los efectos del maremoto.

So pretexto del sufrimiento, los reaccionarios rápidamente convirtieron la "ayuda" en arma de infiltración, desestabilización y capitulación. Estados Unidos tomó la delantera formado el llamado "Grupo Núcleo" de cuatro países (Estados Unidos, Australia, India, Japón) para lanzar una intervención geopolítica concertada en la región apuntada específicamente a Aceh en Indonesia y al norte y oriente de Sri Lanka. El "grupo", si bien tuvo que suspender el plan a una semana de su formación debido a la crítica general, pretendió pasar por alto la ONU que en circunstancias normales, sería el coordinador principal del trabajo de socorro en los doce países afectados. O sea, era otra versión de la "coalición de los dispuestos" estadounidense en Irak, pero en este caso para Asia.

Pero a cada paso de la intervención militar en la región, so pretexto de la ayuda, el "grupo" se topó con oposición, hasta de países serviles como Inglaterra (ni hablar de Alemania, Francia y otros). Los gobernantes indios, en el afán de ser socio menor de la hegemonía yanqui en el mar Índico, se apuntó de inmediato tras un llamamiento del gran jefe Bush al primer ministro indio. Australia y Japón (que tienen 134 bases yanquis en sus territorios) ya son parte de la alianza militar yanqui, hasta en la guerra contra Irak. India era el recién llegado.

Primero, veamos a Estados Unidos. Si bien tardó exageradamente en ofrecer socorro a los damnificados, se apresuró a trasladar fuerzas militares a la región. Primero habló de dar 15 millones de dólares; tras una crítica generalizada del mundo, aumentó la oferta a 35 millones; cuando eso también era objeto de ridículo por todo el mundo (por ejemplo, los periodistas decían que los yanquis gastan esa cantidad a diario en la guerra contra Irak. . . después del desayuno), ofreció 350 millones, cantidad que desde luego jamás desembolsará.

Justo después del maremoto, trasladó 13 mil soldados, 21 buques y 75 aviones al mar Índico. Con los infantes de marina y buques de guerra, el secre de Estado Colin Powell, el gobernador de Florida (y hermano de Bush) Jeb Bush y otros altos funcionarios yanquis fueron a Aceh. Hasta las fuerzas armadas indonesias que realizan operaciones de contrainsurgencia en Aceh se sorprendieron cuando el gobierno suspendió la prohibición de extranjeros y permitió que las fuerzas armadas estadounidenses realizaran operaciones de socorro. Anclaron el portaaviones yanqui Abraham Lincoln cerca de la provincia de Aceh, en la isla de Sumatra. India envió de inmediato dos buques de guerra a Aceh: uno con suministros y otro convertido en hospital, y apostó ahí 220 oficiales y elementos de su armada. Las fuerzas armadas australianas, que siempre han tenido un importante papel en las operaciones de contrainsurgencia en Indonesia, merodean por Aceh. Los tres países coordinan la intervención militar en teleconferencias.

En Sri Lanka, sobre todo en las zonas bajo el control de los Tigres de Liberación de Tamil Eelam (LTTE), intervinieron fuerzas estadounidenses e indias: 1.500 infantes de marina, un miniportaaviones con dos helicópteros y dos buques de posicionamiento. India envió once buques de su armada con siete helicópteros, muchas lanchas patrulleras, seis aviones Mi-17 y un IL, y mil soldados. Como el maremoto destruyó una buena parte de los Tigres Marítimos de los LTTE, los reaccionarios están sacando provecho. Los LTTE se oponen fuertemente a que bajo el pretexto de la "ayuda", las fuerzas armadas de Sri Lanka vuelvan a Jaffna y otras zonas bajo su control.

So pretexto de la "ayuda" y de la mano con Estados Unidos, el gobierno indio ejerce su expansionismo. Su armada ya ha participado en varios ejercicios conjuntos con Estados Unidos por la costa de Malabar y escoltado a buques de guerra yanquis por el estrecho de Malaca, en su mayor papel jamás en tiempos de paz. Con 32 buques, 21 helicópteros y ocho aviones Dornier, la ONU estableció un Comando de Socorro en Puerto Blair para coordinar cinco centros: la operación Olas del Mar en las islas Andamans y Nicobar [de India, cerca de Indonesia, y sede de una gran base de la armada india], operación Madat en la costa oriental de India, operación Arcoiris en Sri Lanka y operación Gambhir en Indonesia. Con una pose de gran potencia y fuerza, el primer ministro indio rechazó la ayuda de otros países (aunque sí se canalizó por las organizaciones no gubernamentales y otros organismos) y envió sus fuerzas armadas a la región. Sin duda el gobierno indio recuperará los dineros de socorro que ha dado a otros países recortando los subsidios y aumentando los impuestos en detrimento de las clases pobres y medias. Después de casi cada tsunami, el gobierno indio ha redactado un informe que recomienda fuertes recortes de subsidios, sobre todo de alimentos, y la eliminación en los hechos del sistema de garantías de precios.

Bajo al patrocinio de Estados Unidos, el "Grupo Núcleo" utiliza la tragedia en beneficio de sus planes geopolíticos en general y en particular para fines de contrainsurgencia contra los movimientos de liberación nacional de los pueblos tamil y aceh. Las poses de gran potencia del gobierno indio han recibido impulso de Estados Unidos, que quiere usarlo como baluarte militar en el sur y sureste de Asia, cosa que tendrá consecuencias muy peligrosas para los pueblos del sur de Asia y para la población india. Los países sudasiáticos presenciarán mayor dominación del gobierno indio; India caerá más y más en las garras de los imperialistas estadounidenses y las fuerzas armadas indias servirán como carne de cañón en los planes estadounidenses. Los pueblos de la región deben exigir que se retiren todas las fuerzas militares estadounidenses e indias de las labores de socorro y que sólo haya ayuda civil.