Boletín N° 129 - 3 de octubre de 2005
  El futuro de Israel

Tal y como analizó la semana pasada la primera parte de este artículo, la evacuación israelí de los asentamientos sionistas en Gaza y Cisjordania no se llevó a cabo para liberar a parte de Palestina, sino para encerrarla en un ataúd. Israel tiene la intención de usar a Gaza como un campamento al aire libre para prisioneros, bajo su control militar, político y económico. Desde entonces esto se ha visto de manera dramática, ya que aviones israelíes llevaron a cabo ataques con misiles en Gaza durante casi una semana después de que las organizaciones armadas palestinas, a quienes se acusa de disparar varios cohetes simbólicos desde Gaza, anunciaron una tregua. Fuentes del gobierno israelí aclararon que los ataques tenían fines políticos, principalmente para demostrar su fuerza. Además del puente, la escuela y demás edificios destrozados por los helicópteros que dispararon mísiles, a la población de casi millón y medio de habitantes de esta estrecha franja se les ha sometido repetidamente a sobrevuelos de aviones militares israelíes a baja altitud, cuyos estruendos sónicos tenían como fin aterrorizar a la población y demostrar su vulnerabilidad.

Israel ha detenido a más de 400 activistas palestinos en Cisjordania. A la mayoría de estos líderes, cuadros y miembros de Hamás y otros partidos políticos palestinos no se les perseguía por participar en actividades guerrilleras, sino por estar preparándose para las elecciones locales del 29 de septiembre.

Aunque estas medidas mostraron que Israel tiene la intención de mantener el control absoluto sobre Gaza y Cisjordania en cualquier circunstancia, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, declaró hipócritamente: "Sólo hay un plan, y es la hoja de ruta". Como Sharon, Estados Unidos y Europa han alabado la "hoja de ruta" como la vía a la soberanía palestina, aunque las acciones de Israel, y algunas de sus palabras, han hecho más evidente que nunca que el Estado sionista no tiene intención alguna de que los palestinos tengan nada de autodeterminación. (Segunda de dos partes.)

Varios comentaristas partidarios del sionismo defienden la redistribución y reconfiguración de Israel que motivan la retirada de Gaza como la última oportunidad para una solución "democrática" al "problema israelí-palestino". Con la inmigración sionista a Israel a un nivel bajo histórico , se espera que los palestinos tengan mayor población que los judíos en los territorios entre el río Jordán y el Mediterráneo en la próxima década. Si esa zona se hace formalmente parte de Israel, los judíos estarían en minoría allí, e Israel tendría que "elegir entre ser judío o ser democrático", tal y como lo han señalado con preocupación por escrito muchos sionistas. Al declarar Gaza y parte de Cisjordania no parte de Israel sino de un Estado palestino actual o futuro, según el argumento, Israel puede mantener tanto una cosa como otra.

Sharon dijo en la ONU: "No queremos gobernar a los palestinos". Uri Dromi (el director del Instituto de la Democracia de Israel en el Jerusalén ocupado) escribió al respecto: "Israel se ha liberado del yugo de tener que gobernar a más de un millón de palestinos" en Gaza y que ahora debería "retirarse a territorios en que no tiene que gobernar a tantos árabes" en Cisjordania.

Esta frase es tan hipócrita como cualquiera pronunciada jamás. Los recientes ataques de mísiles en Gaza tenían como fin mostrar que la franja está al alcance de los aviones israelíes. Israel mantiene concentraciones de tropas y artillería a lo largo de la frontera de Gaza para una posible invasión futura por tierra. En cuanto a Cisjordania, no hay ninguna propuesta para la retirada del ejército israelí. Las tropas israelíes hacen redadas y detienen como siempre, cuando quieran, donde quieran. El gobierno israelí ha reafirmado que la redistribución no quiere decir que ha acabado con su política de "asesinatos selectivos" de palestinos donde sea. El ejército sionista es uno de los más poderosos del mundo, pero Israel ha dicho que no tolerará la existencia de un ejército de verdad en Palestina.

El monopolio de la violencia que busca Israel: ¿No es eso la esencia de su gobierno?

Israel ilustra muy claramente por qué las elecciones y el "gobierno de la mayoría" no son la esencia de la democracia y que pueden esconder desigualdades y un dominio represivo. El que los judíos sean mayoría en Israel en un momento dado y el que Sharon y otros partidos ganen una mayoría en el parlamento, ¿qué tiene de democrático el aplastamiento de un pueblo por otro? Y, aunque se estableciera un mini-Estado palestino en Gaza y parte de Cisjordania (cosa que en teoría significaría que habría dos Estados iguales) y que tuviesen lugar en Palestina unas elecciones, eso no cambiaría las contradicciones entre Israel y Palestina, ni mucho menos traería justicia. La independencia e igualdad formales para Palestina enmascararían una dominación estructural permanente.

Hoy, los judíos son mayoría en la tierra histórica de Palestina porque obligaron a marcharse a tantos palestinos. La tradicional exigencia de los palestinos para el "derecho de regreso" de los millones de palestinos desterrados a los países vecinos y otros lugares (y sus descendientes) es anatema para los sionistas, aunque éstos reclaman ese derecho para los descendientes de los judíos que se fueron de Palestina no hace medio siglo, sino hace 17 siglos. La mayor parte de la Palestina histórica e incluso del Israel moderno tiene pocos habitantes. Más de las tres cuartas partes de los israelíes viven en el 15 por ciento del territorio de Israel. O sea, el problema no es una falta de espacio para todos. El problema nunca ha sido que los judíos y los palestinos no pueden "llevarse bien", sino que el sionismo siempre ha buscado un Estado exclusivamente judío. Por definición, un Estado religioso, un Estado para un solo pueblo, no puede ser democrático, y las elecciones en Israel no pueden cambiar eso.

Tampoco es justificación para nada la "seguridad" de Israel. Tal y como lo señalan los palestinos, la construcción del muro de "seguridad" por Israel significa robar tierra para defender tierra ya robada. La existencia del Estado de Israel sobre lo que incluso sus partidarios reconocen como "tierra confiscada" significa que su existencia está basada en la opresión de los palestinos y que siempre lo requerirá.

Mini-Estado, macro-sionismo

Los líderes de la Autoridad Palestina han expresado enorme frustración con la situación post-Gaza porque el futuro para un Estado palestino nunca se ha visto tan poco halagador. El mini-Estado que consigan no tendrá nada que ver con lo que esperan, si es que lo consiguen siquiera. Los políticos palestinos de diferentes tendencias llaman al mini-Estado una primera etapa en la liberación de Palestina. Sin embargo, aceptar un mini-Estado dependiente de la buena voluntad de Israel y de Estados Unidos es el camino que los ha llevado a la actual situación sin salida.

Pero, a pesar de sus muchos compromisos con el sionismo, es posible que estos políticos no reciba nada.

Se supone que tendrían lugar en enero próximo unas elecciones para el parlamento palestino, y se espera que el movimiento fundamentalista islámico Hamás salga bien librado, a costa de la ahora dominante Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Algunos líderes de Hamás han indicado que están dispuestos a hacer su propio trato con Israel, y algunos elementos del Departamento del Estado estadounidense están dispuestos a aceptarlo, basándose en el modelo de "coexistencia" que está evolucionando entre Israel y Hezbolá en el Líbano. La política religiosa fundamentalista es menos peligrosa para el proyecto sionista que la exigencia apoyada en un momento por la OLP por una Palestina democrática y laica para todos. Anteriormente, las fuerzas de seguridad de Israel impulsaron el avance de Hamás contra el OLP. Pero por ahora, al menos, el gobierno israelí ya ha amenazado de que es posible que no "permita" elecciones si Hamás postula candidatos, al igual que no aceptó a Yaser Arafat como legítimo representante del pueblo palestino aun después de que ganó las elecciones por una aplastante mayoría como dirigente de la Autoridad Palestina. Israel acaba de nombrar a dos dirigentes de Hamás como candidatos para un "asesinato selectivo." Con o sin elecciones, ¿qué poder político pueden tener los palestinos si Israel puede asesinar a quien quiera? Al igual que en todas las elecciones que tienen lugar bajo un gobierno opresivo, lo único que pueden hacer los votos palestinos es aprobar lo que los verdaderos gobernantes permitan.

Por qué, por ahora, existe Israel

Puede parecer irónico que en el momento en que esté en su cenit el poder de Israel para mangonear a los palestinos, un ambiente de desanimación se está imponiendo entre muchos israelíes y sionistas en otros lugares. Los elementos que permitieron que algunas tendencias sionistas llevasen una máscara humanista e idealista se están evaporando. Por ejemplo, hoy una gran parte de la población de Israel es gente que emigró por motivos económicos, y no ideológicos. Es más, la realidad del conflicto con los palestinos ha polarizado a muchos israelíes entre los sionistas de línea dura y los que están profundamente perturbados por la situación. El movimiento colonial desencadenado por Sharon, cuyo núcleo es una o dos generaciones que se han criado en las comunidades religiosas fundamentalistas aisladas, militarizadas y extremistas que se establecieron deliberadamente en confrontación con los palestinos, tiene un componente fuertemente fascista en relación con los palestinos y con otros israelíes que pueden aceptar el sionismo pero que desearían que no fuera tan descaradamente parecido a los nazis.

Los colonos de Gaza lanzaron calumnias, inmundicias e incluso ácido contra los soldados israelíes que organizaban la evacuación. El ejército israelí reaccionó con amabilidad frente a actos que hubieran llevado a un baño de sangre si los hubiera cometido los palestinos. Las escenas televisadas de estos enfrentamientos enajenaron a muchos israelíes, pero seguramente animaron a los fanáticos acérrimos a continuar la marcha hacia el Gran Israel. Gaza tiene menos peso en la ideología sionista que Cisjordania, que se considera el corazón de la milenaria civilización judía. Sharon no se ha enfrentado con estos colonos, como dice alguna gente. Simplemente los han redistribuido.

La lucha palestina se enfrenta a grandes dificultades. Pero también el sionismo. La crisis histórica del partido Likud de Sharon, una agria disputa entre su plan y los sionistas que se oponen a toda "concesión" a los palestinos, refleja el hecho de que es posible que ninguna de estas tácticas logre aplastar a los palestinos. La situación de Israel se ha convertido en una fuente de graves preocupaciones para la clase dominante estadounidense.

Hoy, Israel existe por una sola razón: es la piedra angular de la dominación estadounidense del Medio Oriente. Por eso, y no la exagerada influencia del "lobby judío" norteamericano, Estados Unidos respaldó la creación de Israel y lo ha apoyado con hasta $5 mil millones al año de ayuda y préstamos durante los últimos 25 años. La insoportable arrogancia de gente como Sharon y sus rivales sionistas es la arrogancia de animales cuya capacidad de reinar o sobrevivir depende cien por cien de los intereses y la política del imperialismo estadounidense. Sin basarse en este análisis, ninguna estrategia política con su consiguiente estrategia militar para liberar a Palestina puede tener ninguna posibilidad de éxito.

Esto significa que Israel representa una debilidad clave para Estados Unidos porque está fundada sobre una injusticia básica y descarada a que odian y se oponen de alma y corazón millones de palestinos y los pueblos del Medio Oriente y del mundo entero. Por ejemplo, veamos a Irak: Estados Unidos quisiera transformarlo en otro pilar de dominación del Medio Oriente como su propia colonia, y la resistencia está ligada al ejemplo de Palestina por mil hilos. La actual cruzada estadounidense de subyugar directa y completamente al Medio Oriente, como elemento integral de su hegemonía sobre los pueblos oprimidos y sus rivales imperialistas, es el contexto en el cual Israel lleva a cabo sus planes actuales. Pero esto representa una potencial ventaja estratégica para la liberación de Palestina, si lo reconocen y toman en cuenta los revolucionarios que pueden ver más allá que la religión y el nacionalismo a los intereses comunes de la gran mayoría de los pueblos del mundo: de crear un mundo nuevo.