Boletín N° 88 - 15 de noviembre de 2004
  Gobierno israelí arresta de nuevo al buscador de la verdad Mordechai Vanunu

Mientras la muerte de Yasser Arafat absorbía la atención del mundo, el gobierno israelita mostró que no solamente trata con vileza a los palestinos. El 11 de noviembre,comandos policíacos fuertemente armados asaltaron el recinto de una iglesia para arrestar a Mordechai Vanunu. Mucha gente lo considera el primer rehén nuclear del mundo. Vanunu cumplió una sentencia de 18 años en prisiones israelíes (once y medio en encierro solitario) por divulgar el tamaño de las reservas de armas de destrucción masiva de Israel en la central nuclear de Dimona, donde trabajó durante nueve años. Su historia de la verdad apareció en el Sunday Times de Londres en 1986. Los científicos británicos concluyeron que Israel tiene la sexta reserva del mundo de armas nucleares, con centenares de ojivas. El gobierno israelí lo secuestró,lo regresó en secreto a Israel y lo metió a prisión. Todos sabemos que Mossad, la policía secreta israelí, lo secuestró, pero muchas personas piensan que el FBI, la CIA y otros organismos de la policía del Occidente jugaron un papel importante porque no quieren que se divulgue la participación de Estados Unidos en este proyecto de armas nucleares.

Vanunu quedó en libertad hace seis meses. Ordenaron que viviera en condiciones semejantes al arresto domiciliario, que no saliera país, que no concediera entrevistas a los periodistas y no viajara. Por todo el mundo, objetaron las organizaciones de derechos humanos, de la paz y de rechazo a las armas nucleares.

A pesar del gran riesgo personal que encerraba, siguió denunciando las armas de destrucciónmasiva en Dimona. Dice que no tiene más secretos que contar, pero continúa llamando a la comunidad internacional a tomar una posición firme contra las armas nucleares de Israel. Proclama osadamente que los países que tienen armas que pueden desatar un holocausto no tienen ningún derecho de hablar sobre el Holocausto. Dice que desea renunciar a la ciudadanía israelí y obtener otra, quizás la palestina. En una fotografía reciente este hombre, que conoce bien los muros de las prisiones israelíes, está parado, furioso, ante otro muro, el Muro que Israel ha construido para encerrar a los palestinos.

Mientras estaba preso, escribió poemas que llamaban a hacer lo que él ha hecho. He aquí un verso de Soy su espía:


Yo soy el empleado,
el técnico,
el mecánico,
el chofer.
Dijeron:
Haga esto, haga lo otro,
no mire a la izquierda ni a la derecha,
no lea el texto.
No mire la máquina entera.
Usted solo es responsable de este tornillo.
De este sello de goma.
Sólo eso le incumbe.
No se moleste con las cosas grandes.
No intente pensar por nosotros.
Adelante, muévase.
Siga adelante.
Sin parar.
...
He oído la voz de mi conciencia
y no tengo dónde esconderme.
...
Cumplo su misión.
Cumplo con mi deber.
Creánme.
...
Detengan el tren.
Bajen del tren.