Boletín N° 132 - 24 de octubre de 2005
  Inglaterra: Más terrorismo del Partido Laborista

Aquellos que dormitaban mientras los políticos del Partido Laborista chachareaban en su conferencia anual en Brighton, Inglaterra, se despertaron a sacudidas cuando se armó camote al fondo del salón.

Jack Straw, ministro del Exterior, defendía el papel del gobierno inglés en la guerra de Irak y decía que Inglaterra y Estados Unidos "llevaban democracia y justicia a Irak", cuando una voz solitaria del fondo del salón gritó: "Tonterías". Bueno, es cierto que el discurso de Straw constaba de puras tonterías, pero todo mundo sabe que millones de ingleses comparten profundamente esa opinión. Los espectadores observaban, incrédulos, mientras que un par de guardias de seguridad fortachones se apresuraron a levantar en vilo al ofensor, Walter Wolfgang, un pensionado de 82 años, y a sacarlo del salón. También expulsaron a un joven miembro del Partido Laborista, que por casualidad estaba sentado cerca y que objetó el maltrato del pensionado.

Como si eso no fuera tan indignante, cuando después el pensionado intentó volver a entrar al salón, ¡lo detuvieron los peces gordos del Partido Laborista y la policía que decían que lo arrestarían bajo el Acta de Prevención del Terrorismo!

Wolfgang no se arrepiente. En una entrevista, declaró: "Nuestra presencia actual en Irak es parte del problema. No puede ser parte de la solución. De niño, viví en Alemania, a fines de los años 1930, con algunos familiares que murieron en los campos de exterminio, que fueron tiempos muy aterradores. Pero la política del gobierno norteamericano también me aterra, al igual que lo hace la actitud del gobierno británico".

Desde hace algunos años los voceros del gobierno inglés han adoptado caras serias y jurado una y otra vez que no tenían ningún fundamento y que eran exageraciones descabelladas los argumentos de que las leyes antiterroristas y mayores medidas represivas concomitantes que adoptaba el gobierno se dirigirían contra el disentimiento y la oposición y que su único propósito era "proteger al pueblo inglés". Pero la policía ya ha apresado a muchos miles de personas bajo la sección 44 del Acta de Prevención de Terrorismo con que apresaron a Wolfgang, en su mayoría por participar en manifestaciones o marchas de protesta. Según la policía del distrito rural de North Hamptonshire, usaron esa sección 4.400 veces del julio a septiembre del presente. A diferencia de Wolfgang, llevaron a cabo esos arrestos ante los lentes de las televisoras a la hora de mayor público.

No obstante, hoy, con las nuevas medidas represivas, las autoridades han hecho que millones más de personas se pregunten: "Si ellos están dispuestos a hacer eso a un viejito de 82 años de edad, uno de los suyos, ante los medios informativos, por el mero delito de gritar una sola palabra, ¿qué más podremos esperar que hagan?"