Boletín N° 121 - 25 de julio de 2005
  . Inglaterra: Más represión a nombre de la "seguridad"

Ofrecen un vil trato a la ciudadanía británica: olvidarse de las causas mayores de los dos bombazos en Londres, dicen Blair y sus ministros, pues lo que importa ahora es más seguridad para ti y para lo tuyo, y que la única manera de obtenerla es reforzando a la policía. Las mismas fuerzas que en pos de sus propios fines antes promovían a reaccionarios fanáticos tal como Osama bin Laden y que han lanzado una guerra injusta por petróleo e imperio que todo mundo sabía tendría repercusiones en el frente interno, ahora quieren presentarse como "protector del pueblo".

Blair denunció a los "terroristas" por usar "la matanza de gente inocente" para sus propios fines, pero él y sus ministros usaron los bombazos cínicamente como pretexto para más guerra, más matanza en el exterior y más represión en el frente interno. Veamos los hechos: ¿han traído más seguridad para la ciudadanía las medidas "de seguridad" que el gobierno tomó (miles de nuevos agentes del M15, armas para más policías, ahora el 10% de todos los policías del país, el Acta Contra el Terrorismo y mucho más), o las han usado principalmente para reprimir la justa resistencia contra el gobierno y para acercar al país más hacia un Estado policial? De los 700 detenidos bajo el Acta Contra el Terrorismo antes de los recientes bombazos, solamente han encontrado culpable a una persona de un crimen relacionado con el "terrorismo", pero en el mismo lapso han usado la sección 60 del Acta cientos de veces para hostigar a manifestantes que no tenían nada que ver con el terrorismo. Hace poco, la usaron contra cientos de manifestantes contra el G8. ¿No es el objetivo fundamental de la propuesta identificación de alta tecnología y otras medidas "antiterroristas" imponer un control más fuerte tipo Gran Hermano sobre la ciudadanía?

Entre las medidas que ahora están en vía rápida a aprobarse en el parlamento figuran:

-- Amplios poderes nuevos para tener preso a un sindicado de ser "terrorista" tres meses sin cargos, en lugar del actual plazo de 14 días. Eso haría mucho para reestablecer las medidas de "internación" usadas contra la insurgencia irlandesa.

-- Poderes para cerrar páginas web y los nuevos delitos de usar la Internet para preparar actos de terrorismo, como parte de "reprimir el uso indebido de la Internet ". En la lista de personas vetadas en Inglaterra figurarían personas que escriben artículos impresos o electrónicos o que colocan información en la Internet que el gobierno británico considera no aceptables.

-- Establecer el delito de "negarse a cooperar" con la policía para tener acceso absoluto a archivos con contraseña. Aunque la policía no ha probado en ningún caso que se haya usado un archivo con contraseña para cometer un ataque terrorista, por lo común los activistas de derechos humanos y muchos individuos y empresas, al igual que los revolucionarios de todo el mundo, protegen su información con contraseñas porque no quieren que otra gente lea su correo.

El 17 de julio, el ministro del Interior Charles Clarke dijo que, aparte de la aprobación de vía rápida de la identificación obligatoria, el gobierno iba a estipular el crimen de "incitación indirecta de actos terroristas". Para despejar cualquier confusión sobre si esta medida fuera un paso importante hacia un Estado policial, el Lord Falconer, jefe del ministerio de asuntos jurídicos, explicó que quiere decir "atacar a valores occidentales". Los comentaristas laboristas de los medios informativos dicen que la medida sin duda llevaría a deportar a "clérigos islámicos radicales" a países donde podrían ir a dar a la cárcel y hasta sufrir tortura, pero que es algo "con que tenemos que acostumbrarnos". Se supone que la tortura es uno de los "valores comunes" que Blair considera que la ciudadanía británica debería abrazar abiertamente (pues Estados Unidos e Inglaterra la han practicado desde hace muchísimo tiempo en sus Estados clientelares, pero hasta ahora se ha ocultado en parte a los ojos de la ciudadanía).

Aprobar una ley que estipula el crimen de "atacar a valores occidentales" también ilustra cuán ampliamente el gobierno propone tender las redes de la policía. Es importante recordar que el gobierno de Thatcher consideraba como "terrorista" al movimiento de resistencia del Congreso Nacional Africano de Nelson Mandela, principalmente porque luchaba contra un gobierno apoyado por Inglaterra: el régimen de apartheid de Sudáfrica. Hay mucha evidencia que señala que tarde o temprano, o con mucha probabilidad más temprano, el gobierno británico usaría tales actos para criminalizar el apoyo a los auténticos movimientos de liberación nacional y a las luchas revolucionarias en el mundo.