Boletín - 26 de mayo de 2014
  India: Narendra Modi llega al poder empapado en sangre

Narendra Modi siempre ha negado cualquier irregularidad en la masacre en 2002 de más de mil musulmanes en el estado de Gujarat, India. Nunca ha expresado pesar por los asesinados. Por años fue considerado un paria por mucha gente y hasta por gobiernos de todo el mundo que lo responsabilizaban de los ataques genocidas contra musulmanes.

Hoy Modi es el nuevo primer ministro de India. Aunque el gobierno de Reino Unido rompió contactos con él en la última década, en 2013 los líderes del Partido Conservador y del Partido Laborista lo invitaron a dar un discurso en la Cámara de los Comunes. También fue invitado a asistir al Parlamento Europeo en 2013. En febrero de 2014, la embajadora estadounidense en India Nancy Powell sostuvo conversaciones con Modi, poniendo fin a un boicot de una década a Modi por parte de EEUU. Estas movidas de las potencias extranjeras con poderosa influencia sobre los asuntos indios indicaban que la “comunidad internacional” había decidido que Modi era aceptable, y esa era una señal para el consumo indio. Después del triunfo de Modi, Obama llamó a felicitarlo y lo invitó a la Casa Blanca. Hace unos años el gobierno de Estados Unidos le negó incluso la entrada al país.

Modi, quien alguna vez fue un chai-wala (vendedor de té), ofrece una retórica populista que combina apelaciones al chovinismo hindú y al disgusto del pueblo con la corrupción que permea al gobierno indio tras de un largo dominio dinástico del Partido del Congreso dirigido por la familia de Indira Gandhi. A la creciente clase media india le promete desarrollo económico y una administración eficiente, y a las castas hindús pobres y bajas el consuelo de que por lo menos pueden estar orgullosos de ser hindúes (Hinduvata —la superioridad de la supuesta “raza” hindú). Para la minoría musulmana de India, él es sinónimo de exclusión y peor.

Cualesquiera que sean sus humildes orígenes, Modi tiene una larga y sucia historia. A temprana edad se hizo miembro de la Rashtriya Swayamsevak Sangh [“Asociación de voluntarios nacionales”] (RSS), un grupo de ultraderecha nacional-chovinista hindú que considera al nacional-socialismo de Hitler como un modelo para construir unidad entre el pueblo y una nación poderosa. (Durante la Segunda Guerra Mundial los nacionalistas indios se dividieron entre los aliados de los colonialistas británicos y los aliados de las potencias del Eje). Las aspiraciones de la RSS de construir un régimen hindú y unir a la mayoría de India sobre la base de la religión y tradición hindú con frecuencia han resultado en violentos ataques a otras comunidades religiosas. Por ejemplo, consideran que los musulmanes no son “verdaderos” indios y quieren deshacerse de ellos. La ideología de la RSS ha sido llamada fascismo hindú. Para 1970 Modi se había convertido en un propagandista de tiempo completo de la RSS y luego fue asignado para unirse al Bharatiya Janata Party [Partido Popular Indio] (BJP). Con la victoria electoral del partido en Gujarat, se convirtió en el primer ministro de ese estado y gobernó por 12 años hasta hoy.

Algunos hindúes afirman que debajo de la mezquita Babri Masjid en la ciudad de Adodhya (construida en 1527) hay un templo hindú que fue el lugar de nacimiento del dios hindú Rama en el siglo XI. Durante años se vienen haciendo afirmaciones y contra-afirmaciones sobre el lugar entre diversas comunidades hindúes y musulmanas. En 1992, se realizó en el sitio de la mezquita una concentración de 150 mil hindúes. La turba fue incitada a abordar el asunto por mano propia y defender la superioridad del señor Rama derribando la mezquita. Los disturbios resultantes entre hindúes y musulmanes involucraron ciudades de toda India, llevando a la muerte de 2 mil personas.

Una década después, 59 peregrinos hindúes murieron quemados cuando su tren se incendió en el pueblo de Godhra, Gujarat. Modi, primer ministro de Gujarat, declaró que fue un ataque premeditado por terroristas, un término para referirse a los musulmanes. Algunos acusaron a Pakistán de organizarlo con ayuda de musulmanes locales. La prensa imprimió horrorosas y falsas historias de musulmanes que violaban mujeres. Al día siguiente empezaron ataques coordinados contra la comunidad musulmana.

Según un informe de Human Rights Watch publicado en abril del 2002, “Se ha denunciado que un importante ministro del estado se ha tomado una sala de control de la policía en Ahmedabad [la ciudad más grande de Gujarat] en el primer día de la masacre, dando órdenes de no rescatar a los musulmanes en peligro de ser asesinados… También se dice que se usaron listas de votantes para identificar y señalar como blanco a los miembros de la comunidad musulmana”.

Un puñado de personas fueron encontradas culpables de los asesinatos cometidos durante los disturbios. En agosto de 2012, una funcionaria elegida y miembro del BJP, Maya Kodnani, fue acusada de asesinato y conspiración para cometer asesinato por repartir espadas a hindúes y darles instrucciones de atacar musulmanes. En testimonios aceptados como parte del proceso judicial que finalmente llevó a su condena, las testigos dijeron: “Las mujeres pensamos en ir a la policía y decirles cómo en presencia de la policía estaban quemando las casas de los musulmanes, pero la policía nos dijo ‘vayan adentro, es el día del juicio final de los musulmanes’”. (http://sanhati.com/articles/9734/#sthash.Ry8KQU0Z.dpuf)

En 2007, sabiendo que ella estaba siendo investigada, Modi nombró a Kodnani como miembro de su gabinete, designándola como su ministra para el desarrollo de la mujer y la infancia. Modi y el BJP se distanciaron de ella solo después de su arrestó en 2009.

Uno de los actos finales de Modi antes de convertirse en primer ministro fue peregrinar a Varanasi (Benarés), una ciudad sagrada de gran importancia religiosa para los hindúes. Esto se entendió ampliamente como un mensaje de su continuo compromiso con la concepción Hindutva.

A continuación fragmentos de dos informes de Amnistía Internacional de 2007 y 2012 sobre las masacres en Gujarat.

“India: Cinco años después —la encarnizada y creciente lucha por la justicia en Gujarat” (2007)

“Desde antes pero en particular después de la violencia comunal en 2002, circularon volantes del gobernante BJP en colaboración con el Vishwa Hindu Parishad (VHP) [otra organización Hindutva] que llamaban a un sistemático boicot económico a los musulmanes. Los volantes distribuidos por el BJP y la VHP incitaban a los hindúes a no comprarles ni venderles a musulmanes, a no usar sus servicios de ningún tipo, a no emplearlos ni ser empleados de ellos, con el objetivo claramente explícito de sacarlos del estado”.

 “Las duras condiciones de los desplazados internos como resultado de la violencia es algo continuo. Hasta 5 mil familias están viviendo en ‘colonias de ayuda’ sin las comodidades básicas ni el reconocimiento oficial del gobierno de Gujarat. Sin embargo el gobierno de Gujarat sigue afirmando que todos los desplazados como resultado de la violencia han sido rehabilitados”.

“En el estado existe una continua práctica de boicot social y económico a las comunidades musulmanas”.

“A Amnistía Internacional le sigue preocupando que el gobierno de Gujarat no les ha proporcionado reparaciones totales o, en la mayoría de los casos, ninguna reparación a las víctimas y sus familias, incluyendo restitución, rehabilitación, compensación y garantías de no repetición, según las normas internacionales”.

“India: La justicia es víctima —el estado de Gujarat no protege a las mujeres de la violencia” (2012)

“A una década de los disturbios en Gujarat, una abrumadora mayoría de víctimas espera justicia en India”.

“Una década después del estallido de violencia de un mes que tuvo como resultado el asesinato de por lo menos 2 mil mujeres, hombres y niños, la mayoría musulmanes, y la violación de una cuantiosa cantidad de mujeres y niñas, en el occidental estado indio de Gujarat, las autoridades indias aún no han llevado justicia a la mayoría de las víctimas, dijo hoy Amnistía Internacional”.

“El hecho de que más de 2 mil personas pueden ser asesinadas y que pueden destrozar la vida de miles más en Gujarat y que solo una pequeña porción de los culpables sean llevados a la justicia es ofensivo para toda noción de justicia”.

“De hecho, las investigaciones y procesos judiciales han prosperado solo en un puñado de casos, incluyendo los seis casos más importantes de masacres que investiga un equipo especial bajo la dirección de la Corte Suprema de la India garantizando la protección de los testigos, señaló Amnistía Internacional, agregando que la Corte Suprema debe seguir monitoreando estos casos y garantizar justicia para las víctimas”.

“El equipo especial, que ha sido el único que ha examinado los denuncias de que el primer ministro de Gujarat, Narendra Modi perteneciente al Bharatiya Janata Party, jugó un papel clave en posibilitar los disturbios, calificó sus discursos como ‘agresivos y ofensivos’, pero citó la falta de pruebas para procesarlo”.

“Inmediatamente después de los disturbios, las autoridades de Gujarat citaron la falta de pruebas para cerrar 2.107 casos sin darles a las víctimas una oportunidad de testificar como señala la ley. Luego de esto, una investigación designada por la Corte Suprema, en febrero de 2006, condujo a las autoridades estatales a reabrir 1.594 de los casos; las víctimas interpusieron 13 quejas nuevas, y sucesivas investigaciones encontraron que 41 oficiales de la policía estuvieron involucrados en los disturbios, nombrando a más de 600 personas como acusados en diversos casos. Sin embargo las autoridades estaduales asignaron a miembros y partidarios de las organizaciones extremistas hindúes como fiscales públicos en una abrumadora mayoría de casos, muchos de los cuales no llevaron a condenas dado el sesgo comunal de los fiscales públicos y miembros de las instancias inferiores del poder judicial en Gujarat”.

“Se perpetró violación y violencia sexual contra grandes cantidades de mujeres y niñas: no existen cifras exactas sobre el grado de violencia de género, incluyendo violación y ataques sexuales porque muchos casos no fueron reportados a las autoridades. Teesta Setalvad del Centro de Justicia y Paz (CJP), quien ha estado pleiteando varios casos a nombre de las víctimas, le informó a Amnistía Internacional que muchas de esas víctimas que denunciaron violencia de género aún no han recibido justicia ni compensación. Una encuesta realizada por su organización también encontró que más de 19 mil personas cuyas casas fueron quemadas o demolidas durante los disturbios aún no han recibido compensación. Además, por lo menos 21 mil personas todavía permanecen en 19 campamentos temporales de asistencia esperado reubicación, pero las autoridades estaduales ahora estaban alegando que los terrenos en los que se establecieron los campamentos pertenecen al gobierno y que tendrían que desocupar los campamentos, poniéndolos en riesgo de desalojos forzados, le informó ella a Amnistía Internacional”.

“Para los familiares de las víctimas y los sobrevivientes, éste ha sido un proceso penosísimo en el que les han prometido justicia y ven que las instituciones indias rompen sus promesas una y otra vez, dijo Amnistía Internacional, agregando que todos los responsables de los asesinatos y la violencia de género incluida la violación deben ser llevados ante la justicia —sean líderes políticos, policías o funcionarios del gobierno. Amnistía Internacional llama a las autoridades a mejorar su respuesta a las víctimas de violencia de género, incluyendo la protección de testigos. Las autoridades deben refutar el estigma y el estereotipo que afecta a las mujeres y niñas sobrevivientes de violación. A estas mujeres y niñas, y a los familiares de los asesinados, se les debe proporcionar plena reparación: rehabilitación, restitución, compensación, reparación y garantías de no repetición…”

De “India: Five years on - the bitter and uphill struggle for justice in Gujarat’,’ Índice AI: ASA 20/007/2007, 8 de marzo de 2007, disponible en inglés en: http://www.amnesty.org/en/library/info/ASA20/007/2007/en

El informe ‘‘India: La justicia, víctima de Gujarat”, se puede encontrar en: https://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/la-justicia-victima-de-gujarat/