Boletín - 27 de octubre de 2014
  Egipto: El gobierno se ensaña de nuevo con "los hijos de la revolución"

Activistas que se manifestaron en junio pasado contra una ley que prohíbe las manifestaciones, han sido sentenciados a prisión por quebrantar esa ley. Las sentencias a tres años, acompañadas de multas y tres años bajo vigilancia policial, escandalizó incluso a otros activistas, lo cual puede haber sido el mensaje que pretendían. Una de las 23 personas enviadas a prisión fue un observador legal, no un participante en las manifestaciones de junio que tenían como blanco el juicio que se prosiguió contra otro grupo de activistas arrestados el año pasado por manifestase contra la misma ley.

Una de esos ahora condenados es Sanaa Seif de 20 años, hermana del conocido bloguero Alla Abdel-Fattah cuyo nombre es ampliamente asociado con los que se autodenominan “los jóvenes de la revolución”, el derrocamiento en 2011 del régimen de Hosni Mubarak respaldado por EEUU.

Al día siguiente a este veredicto, el 27 de octubre Abdel-Fattah, quien junto con Seif fueron liberados para asistir al funeral de su padre, fue puesto de nuevo en prisión, uniéndose a dos docenas de coacusados a esperar su juicio, programado para reiniciarse a mediados de noviembre. Este juicio actual es un nuevo juicio, después de apelar en un proceso judicial anterior en el que fueron sentenciados a 15 años de cárcel.

Ese mismo día se expidió una ley imponiendo que los estudiantes de colegio y los universitarios pueden ser juzgados por tribunales militares si son acusados de “sabotear edificios públicos” (por ejemplo, llevando a cabo una protesta dentro de un colegio o cerca de éste) o de bloquear el tráfico (la rebelión de la plaza Tahrir que llevó a la caída de Mubarak, bloqueó una de las principales vías de la capital).