Boletín N° 160 - 29 de mayo de 2006
  Colombia: Informe del 1º de Mayo

Cientos de miles de manifestantes marcharon este 1º de Mayo en las principales ciudades de Colombia. Si bien, debido a la cercanía de las elecciones presidenciales, el grueso de las marchas en todo el país estuvo caracterizado por el anti-uribismo [en referencia al consentido yanqui y actual presidente, Alvaro Uribe, que salió ganando] y el apoyo al candidato de la "izquierda" tradicional (Carlos Gaviria), no todo fue amarillo, el color del Polo Democrático Alternativo, el partido de Gaviria. El proletariado consciente de clase se hizo sentir en más de ocho ciudades grandes y pequeñas. Desde Bogotá, Medellín y Cali pasando por Bucaramanga, Cúcuta y Pereira, hasta Barrancabermeja y Sincelejo el bloque internacionalista y revolucionario tiñó de rojo el paisaje.

A pesar del ambiente de creciente fascistización, de control a las marchas con policías antimotines y ejército, de cámaras por doquier, docenas de antiimperialistas y revolucionarios, incluidos los maoístas marcharon llevando pancartas y agitando consignas contra la explotación, opresión y agresión militar imperialistas en todo el mundo, así como también en apoyo a las luchas populares en todo el mundo, principalmente a las guerras populares.

En Bogotá, Medellín y Pereira el bloque internacionalista y revolucionario, compuesto principalmente por jóvenes trabajadores, desempleados y estudiantes, entre ellos muchas mujeres, reunía a más de un centenar de personas en cada una de esas ciudades, portando pancartas del Movimiento de Resistencia de los Pueblos del Mundo [MRPM], las Brigadas Antiimperialistas, el Movimiento Revolucionario Internacionalista y, en el caso de Bogotá, un centenar de afiches del 1º de Mayo del Grupo Comunista Revolucionario.

En la mayoría de las ciudades, buena parte de los participantes en el bloque internacionalista y revolucionario vestían ya sea camisetas rojas con la hoz y el martillo o imágenes de Marx, Lenin y Mao, o camisetas con el símbolo del MRPM y de apoyo a la revolución nepalesa, que se ha popularizado muchísimo en medio de la actual gira latinoamericana de apoyo a la revolución en Nepal, que llegó en el mes de abril a algunas ciudades y zonas rurales de Venezuela y a finales de mayo estará en Bolivia.

En ciudades como Cúcuta [cerca de la frontera con Venezuela] y Barrancabermeja [una ciudad industrial en el valle de Medellín], de fuerte control por parte de los escuadrones de la muerte paramilitares, las masas participantes en las pequeñas marchas (entre 1.000 y 1.500 personas) valoraron y animaron la aparición relámpago de destacamentos de maoístas que difundían los volantes del Movimiento Revolucionario Internacionalista y del Grupo Comunista Revolucionario.

Decenas de miles de volantes se repartieron en todo el país no sólo durante las marchas sino en los eventos preparatorios llevados a cabo en las barriadas y universidades.