Boletín N° 90 - 29 de noviembre de 2004
  El delito de tener un libro

Las autoridades canadienses tienen preso a Mahmoud Namini, un ex preso político iraní, por tener un libro que se exhibe y se vende en muchas librerías y quioscos de Europa. Ahora es ciudadano holandés. Lleva más de un mes preso sin libertad a la vista. Aún no le han levantado cargos.

Una petición de libertad dice: “Detuvieron al Sr. Namini el 27 de octubre de 2004 en el aeropuerto Pearson de Toronto principalmente por supuestas inquietudes porque llevaba el libro Parandeh ye No Parvaz (El pájaro a punto de volar). El libro documenta un levantamiento contra el gobierno de la República Islámica de Irán. Mahmoud pasó cinco años en las mazmorras del gobierno. Ahora lo han arrestado en Canadá por tener en su equipaje una historia dela lucha del pueblo iraní contra el régimen dictatorial de ese país”.

Hace poco en Europa se publicó el libro, prohibido en el Irán de hoy, en el idioma persa. Contiene una larga entrevista a un camarada que participó en el histórico levantamiento de Amol y otros ensayos al respecto. El levantamiento lo organizó en enero de 1982 Sarbedarán, una organización que fundó y dirigió la Unión de Comunistas de Irán, miembro fundador del Movimiento Revolucionario Internacionalista. Dejó de existir en mayo de 2001 con motivo de la formación del Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista-Maoísta).

En 1979, el pueblo iraní tumbó a la monarquía del Cha, impuesta por Estados Unidos. En cosa de dos años, el ayatola Jomeini y su reaccionaria camarilla de mullas, con el apoyo de Estados Unidos, consolidó su poder y se puso a revocar con la violencia los logros de esa revolución. Los comunistas organizaron una lucha armada contra el gobierno. Durante el levantamiento de Amol, muchas personas se unieron con entusiasmo a Sarbedarán en plan de liberar al pueblo de Amol, en el norte del país, de manos del Pasdarán (los llamados Guardias Revolucionarios) y otros agentes de la República Islámica. Aunque Sarbedarán tuvo que retroceder, el levantamiento y otras actividades suyas de entonces dieron inicio a una nueva jornada de la historia del movimiento comunista del país. Por primera vez, los comunistas del país intentaron tomar el Poder por medio de las armas.

El libro resume esa experiencia y analiza las posiciones políticas e ideológicas de entonces y su manera de librar la guerra. Contiene una lista de los camaradas que asesinó el gobierno. El libro no tiene nada que ver con los grupos religiosos fundamentalistas que las potencias occidentales dicen que tienen en la mira.

La introducción del libro dice: “En junio de 1981, la contrarrevolución decidió acabar con el futuro de la revolución.No obstante, nuestra generación no está dispuesta a permitir que arruinen así no más los logros del pueblo. . . El 25 de enero de 1982 en Amol, se emprendió una gran batalla armada y se extendió rápidamente el entusiasmo. Amol presenció un día entero de fuertes combates militares. Corrió por doquier la noticia del valor y actos heroicos de Sarbedarán. El gobierno tuvo que concentrar una fuerza abrumadora y reprimir el levantamiento.

“Todo mundo quería saber precisamente lo que pasó y por qué la Unión de Comunistas de Irán organizó el levantamiento. Querían saber cómo se preparó el levantamiento y qué paso en esas jornadas. ¿Por qué, al final, fracasó este heroico levantamiento, que sacudió al país entero y sembró la semilla de esperanza en el corazón de la mayoría de los oprimidos? En este libro, encontrarás las respuestas en el relato de un camarada que participó en esa lucha”.

Mediante el arresto de Mahmoud, el gobierno canadiense coarta la idea de luchar, y de sacar lecciones de esa lucha, contra el régimen dictatorial de Irán.Va más allá de apoyar a un régimen dictatorial teocrático en Irán. Prohíbe un libro. El Comité para Liberar a Mahmoud señala que mediante el arresto, las autoridades canadienses quieren restringir la libertad de palabra y otros derechos civiles.

Con el pretexto del 11 de septiembre, muchos países occidentales aprobaron leyes para restringir los derechos civiles y darle mucho más poderes a la policía y otros organismos de represión. Por ejemplo, Bush nombró a un nuevo procurador general, Alberto Gonzales, un conocido defensor de la tortura; el gobierno de Tony Blair presentó un montón de proyectos de ley sobre el crimen y la seguridad; el gobierno holandés tomó nuevas medidas de seguridad. Pese a la oposición del gobierno canadiense a la invasión yanqui de Irak, ha tenido mucha unidad y cooperación con Estados Unidos en actividades antipopulares. Por ejemplo, Canadá es uno de los principales proveedores de tropas para la ocupación de Afganistán. Con Inglaterra, Australia y Nueva Zelanda, Canadá ha venido colaborando con Estados Unidos en la operación del tristemente célebre sistema de alta tecnología Echelon para espiar las telecomunicaciones del mundo.

Tiene otro motivo el arresto de Mahmoud Namini por llevar un libro que describe los crímenes del gobierno iraní y un levantamiento en su contra. Un comunicado del Comité para Liberar a Mahmoud dice: “Las íntimas relaciones [del gobierno canadiense] con el de la República Islámica constituyen un factor muy importante en este asunto, y sin duda debido a la misma relación cordial las autoridades canadienses dudaron y tardaron en objetar el brutal asesinato de Zahra Kazemi”.

En 2002, las autoridades iraníes arrestaron a Zahra Kazemi, una periodista canadiense-iraní, que elaboraba un reportaje sobre los presos en ese país. La torturaron brutalmente y la asesinaron. Las protestas de canadienses, iraníes y otras personas progresistas obligaron al gobierno canadiense a enviar una nota diplomática contra el asesinato de uno de sus propios ciudadanos. El gobierno iraní prometió investigar a sus propios esbirros: arrestó a un torturador de bajo nivel, lo encontró culpable de homicidio involuntario y lo puso en libertad. El gobierno canadiense no dijo ni mu.

El Comité para Liberar a Mahmoud dice: “Es importante señalar que Canadá es uno de los centros de recreo y escondites financieros del clan de Rafsanjani y otros rateros y peces gordos de las clases dominantes del gobierno de la República Islámica”. Akbar Rafsanjani, uno de los mullas de mayor peso en el gobierno iraní, fue presidente del país durante ocho años. Se dice que es uno de los capitalistas más acaudalados del país.

El arresto de Mahmoud también tiene que ver con el ambiente racista que fomentan los gobiernos occidentales contra los inmigrantes, sobre todo aquellos del Medio Oriente.

El comunicado del comité de defensa concluye: “Es alarmante esta acción de las autoridades canadienses. Así las grandes potencias ordenan: ‘¡No piensen!’, ‘¡No escriban!’, ‘¡No protesten!’. Quieren castigar y reprimir las luchas de los pueblos del mundo por ‘terroristas’. No se puede permitir. . . Convocamos a las personas progresistas de Canadá a tomar partido con los inmigrantes y la gente progresista del mundo y a decir ‘¡NO!’ a estos atropellos antes de que sea tarde”.

Para obtener más información y enviar protestas a las autoridades canadienses, comuníquense con: Comité para Liberar a Mahmoud: Freemah2004@yahoo.com.