Boletín N° 126 - 19 de septiembre de 2005
  Maoístas denuncian elecciones en Afganistán

Los informes iniciales sobre las elecciones parlamentarias y municipales celebradas en Afganistán el 18 de septiembre indican un revés en los esfuerzos de los Estados Unidos para legitimar su ocupación en los comicios.

Funcionarios afganos dicen que aproximadamente un 50 por ciento de los votantes registrados no asistieron, una gran caída desde la elección del año pasado en la que se aseguró la asistencia de casi un 75 por ciento de los electores, y que transformó mágicamente al designado por Estados Unidos Hamid Karzai en algo distinto que un títere norteamericano. Periodistas extranjeros indican un rechazo aún mayor en las nuevas elecciones. "Varios centros de votación en la capital, Kabul, y las áreas rurales al sur de la ciudad estaban casi desiertas hacia el mediodía", señaló el Washington Post . Uno de los centros más grandes de Kabul vio sólo a mil votantes de una asistencia esperada de 6.000, dijo la BBC, e incluso algunos no fueron visitados por un solo votante. Reporteros describieron escenas similares en otras ciudades y pueblos.

En la víspera de la elección, tanto el gobierno de Karzai como la prensa extranjera, aseveraron que la seguridad sería el principal factor que afectaría la concurrencia. No obstante, las fuerzas del Talibán que aún siguen combatiendo habían declarado una tregua el día de las elecciones, lo que no es sorprendente, dado que varios líderes y miembros del Talibán eran candidatos. Ellos incluyen a Maulvi Qalamuddin, alguna vez director del tristemente célebre Departamento Talibán para la Prevención del Vicio y la Promoción de la Virtud, a cargo de azotar a las mujeres por no cubrirse a sí mismas de la cabeza a los pies y de las ejecuciones públicas por lapidación. Como muchos otros, Qalamuddin fue favorecido por un programa de amnistía auspiciado por el propio Karzai diseñado para atraer el Talibán al nuevo gobierno. Otros candidatos talibanes incluían al anterior ministro de inteligencia, ministro de relaciones exteriores y comandantes militares. Estos hombres restaron peso a sus viles antecedentes poniendo énfasis en sus carreras anteriores como jihadis, combatientes en la guerra santa fundamentalista respaldada por Estados Unidos contra la ocupación soviética que terminó en 1990. Irónicamente, se les han unido prominentes miembros de aquellos gobiernos pro-soviéticos en la competencia por puestos en el régimen de Karzai, el más reciente gobierno de ocupación en Afganistán.

"No estoy votando esta vez", un vendedor de un puesto de comida dijo a la BBC. "Todos ellos son señores de la guerra". Un reporte para la radioemisora británica informó que muchas personas rechazaron a los candidatos con una frase que significaba "todos tienen sangre en las manos".

Los resultados finales de esta elección se harán públicos el 22 de octubre.

Partidarios del Partido Comunista de Afganistán (Maoísta) distribuyeron un volante en Kabul y varias áreas provinciales en el período anterior a la elección.

Comienza: "El régimen títere consiste de traidores y de sirvientes del ocupante imperialista, no importa que forma éste adquiera. Este régimen representa la sección principal de los feudales y de los compradores. Los administradores de este régimen son elementos criminales, bandidos y ladrones los cuáles directa o indirectamente han jugado un rol importante en la destrucción del país y en dejar sin hogar a miles de personas".

El volante concluye: "Considerando todos estos hechos claros y obvios, el PCA (M) hace un llamado al completo boicot de esta comedia, de este engaño organizado por los imperialistas y los reaccionarios locales que se han denominado elecciones al parlamento y a los consejos locales. Llamamos a todas las fuerzas revolucionarias, nacionalistas y democráticas y a las personalidades y masas avanzadas a unirse activamente en la campaña por el boicot de esta elección reaccionaria e imperialista".

De acuerdo a informes, el volante fue bien recibido, especialmente por los estudiantes que fueron los primeros en obtenerlo y más ansiosos por discutir sus puntos. También puso al régimen y sus esbirros furiosos.

Lo siguiente está extractado de un artículo mucho más largo que apareció en la entrega de agosto (#8) de la publicación Shole del PCA (M).

Un gran número de criminales de guerra talibanes y jihadis, poderosos bandidos locales, mullahs reaccionarios, criminales ex khalqi y parchamis [Khalq y Parcham eran los dos partidos revisionistas pro-soviéticos en el poder durante la ocupación soviética de Afganistán], traidores burócratas y tecnócratas de Zahir Shah y Daoud Khan [los últimos dos gobernantes de Afganistán anteriores a la invasión soviética] y ex falsos izquierdistas y verdaderos capitulacionistas han hecho fila para ingresar en el parlamento central y los consejos locales del régimen títere.

Han anunciado su voluntad de participar en el engañoso show de elección imperialista-reaccionaria y de servir en último término a los Estados Unidos, a los británicos y otros ocupantes. Todas estas distintas fuerzas se sintieron atraídas por tomar parte en el juego de elección presidencial del año pasado y las actuales elecciones al parlamento y los consejos locales a causa de los incentivos y el dinero mostrados por los Estados Unidos y ocupantes imperialistas. Mientras tanto, el pueblo está siendo inundado por una masa de falsas promesas de proyectos económicos, educacionales, de salud, agrícolas y otros por los imperialistas y otros reaccionarios extranjeros.

Estas elecciones representan un mercado pero la compra y venta no refleja el mercado típico de los países capitalistas sino más bien un mercado colonial y semifeudal. Los juegos eleccionarios en un país como Afganistán sólo son un delgado velo para cubrir el feo rostro del gobierno despótico semifeudal y comprador [grandes hombres de negocios dependientes del capital extranjero] porque la estructura socio-económica de su sociedad no permite el desarrollo de la democracia, ni siquiera de una democracia burguesa [donde los capitalistas gobiernan a través de las elecciones]. La burguesía nacional es en general demasiado débil para crear el terreno para la realización de la democracia. La destrucción de la prevaleciente estructura socioeconómica y una lucha continua a lo largo de este camino es esencial para la creación y desarrollo de la democracia en estos países. Esta tarea sólo puede ser conducida por el proletariado. En otras palabras, la democracia en los países oprimidos sólo puede ser realizada por la revolución de nueva democracia, una revolución democrática nacional bajo la dirección del proletariado que pueda conducir el país al socialismo y no al capitalismo.

Las actuales elecciones al parlamento y de los consejos locales del régimen títere es el último eslabón en la cadena que formó al régimen títere, una cadena que comenzó con la conferencia de traidores nacionales en Bonn y continuó con la transferencia del poder a Karzai, el títere de los invasores de Estados Unidos y sus aliados. Desde entonces, con el apoyo militar, político y financiero directo de los invasores, inventaron la Loya Jirga de Emergencia (Consejo) y la Loya Jirga Constitucional de manera que el régimen títere pudiese tener un jefe "elegido" y una "constitución". Entonces, Karzai, el líder elegido en la conferencia de Bonn y la Loya Jirga de Emergencia, fue "elegido" con el apoyo militar, político y financiero directo de los ocupantes. Desde entonces el ejército, la seguridad y las instituciones civiles del régimen títere han tomado más o menos forma con la ayuda directa de los ocupantes. Pero todas estas medidas de ocupación de los imperialistas no han conducido a un régimen estable y fuerte en Afganistán. Un régimen títere es por naturaleza superficial y vacío y no puede tener poder real. Tal régimen es como un parásito dependiente y sostenido por sus señores extranjeros. No puede respirar ni existir sin la ayuda de los ocupantes imperialistas.

Se supone que las elecciones para el parlamento nacional y de los consejos provinciales del gobierno títere creen la rama legislativa de este régimen y completen oficialmente su formación. Después de eso, Afganistán supuestamente tendrá las tres ramas del gobierno, un sistema judicial, una asamblea legislativa y órganos ejecutivos tales como un "ejército nacional", una "policía nacional" y un "presidente elegido". De este modo no habría problema en que el "poder gobernante electo" estuviera en condiciones de controlar el país. Si esto fuese verdad, no habría necesidad de fuerzas extranjeras ocupantes en Afganistán. Estos oficiales y soldados "invitados" podrían irse felizmente a casa. Pero éste no es el caso y no puede ser así. Completar la formación de este régimen es completar la formación de un régimen títere, y la naturaleza y el carácter de este régimen no pueden cambiar de este modo. El régimen títere sólo puede continuar gobernando apoyándose en las fuerzas ocupantes imperialistas y su apoyo político y financiero directo, así que la situación colonial se mantiene intacta.

Las tareas del nuevo parlamento

El acuerdo conjunto de Estados Unidos y Afganistán firmado por Bush y Karzai el 24 de mayo de 2005 en la Casa Blanca oficializó la situación colonial del país. El parlamento que se está formando, al tiempo que se llama representante del pueblo, tiene como tarea ratificar el acuerdo ya aprobado y firmado y darle legitimidad. El acuerdo conjunto exigió la cooperación militar en nombre de la "seguridad" y las "operaciones antiterrorismo". La libertad de acción para los Estados Unidos y su "coalición internacional" está puesta explícitamente. Después de formales y vacías referencias a "asesorías y planes concertados", la declaración entregó el aeródromo de Bagram y otras bases militares a las fuerzas ocupantes lideradas por Estados Unidos.

Es claro que los ejércitos de ocupación son la principal fuerza combatiente en Afganistán. Las fuerzas armadas del régimen títere no han jugado un rol central en la guerra en el pasado y aún no lo hacen. El "acuerdo conjunto" hace aún más claro lo que puede ser más fácilmente visto de otro modo, de que las fuerzas armadas del régimen títere no tendrán un rol central en un largo tiempo por venir. El "acuerdo conjunto" concede licencia para la ocupación continua de Afganistán.

Además, la tarea del parlamento central y de los consejos locales, de acuerdo con la constitución de la República Islámica de Afganistán, es defender y proteger el status semifeudal del país. Este parlamento y los consejos locales tienen que actuar dentro del marco de la constitución de la República Islámica de Afganistán y la voluntad de la mayoría de sus miembros. A estas alturas es obvio que los ex jihadis, ex talibanes, mullahs reaccionarios y poderosos comandantes y bandidos locales formarán la abrumadora mayoría del parlamento y de los consejos locales. Por esta razón la rama "legislativa" del régimen títere tenderá, desde un punto de vista socioeconómico, a fortalecer las relaciones semifeudales. En el frente político, se esforzarán por la consolidación de la República Islámica y en el frente cultural, lucharán por la cultura semifeudal dominante. Los criminales ex parchami y ex khalqi, los burócratas y tecnócratas de Zahir Sha y Daoud Khan, y los ex "izquierdistas" capitulacionistas formarán una pequeña minoría comparada con la abrumadora mayoría del parlamento. Como las experiencias de la Loya Jirga han mostrado y las elecciones al parlamento y los consejos locales ya están indicando, esta minoría seguirá a la mayoría, ya sea por convicción o por temor. Si hay casos en que no se someten, la mayoría no tendrá problema en seguir adelante de cualquier modo, y por eso la formación de la rama "legislativa" fortalecerá la tendencia feudal.

Cierto número de curules en el parlamento y en los consejos locales han sido reservados para mujeres. Estas mujeres tendrán que actuar en acuerdo y concordancia con los dictados de la atmósfera islámica dominante. No estarán en condiciones de detener leyes anti-mujeres ni aprobar una ley contra el chovinismo patriarcal imperante.

No obstante, este sector minoritario con una naturaleza compradora dependiente de diferentes países imperialistas, principalmente Estados Unidos, tendrá cierto rol que jugar en el marco de la rama legislativa del régimen. Aquellos que no sigan las tendencias feudales obedecerán su propia naturaleza compradora burguesa. De este modo, el "cuerpo legislativo" del régimen consiste de representantes feudales y burgueses compradores, y ninguna otra tendencia será representada.

Considerando lo que se ha dicho, es la responsabilidad de todos los revolucionarios, demócratas y patriotas boicotear resueltamente las elecciones parlamentarias de este régimen títere. No deben votar, y es más, deben alentar a otras personas para que no lo hagan en este engañoso juego imperialista-reaccionario. Esto es lo mínimo que se requiere para la lucha por la independencia del país y por la libertad del pueblo del país en este momento.