Boletín N° 115 - 13 de junio de 2005
  Afganistán: ¿qué traen las protestas estudiantiles?

La semana pasada, unos estudiantes que coreaban "Muera Estados Unidos" y quemaban monigotes de George Bush protestaron en muchas ciudades y pueblos de Afganistán. Los soldados yanquis y gobierno de Hamid Karzai impuesto por los mismos respondieron con fuego de armas y dejaron 16 muertos. Brotó de una manera que no se ha visto el odio latente de las masas a la ocupación.

Las protestas comenzaron el 10 de mayo en la escuela de medicina de la universidad de Nangarhar, en las afueras de Jalalabad, a 130 km al oriente de la capital. Dos mil estudiantes protestaron por el tratamiento de los presos en Guantánamo; en esta cárcel, 530 personas, entre ellas muchas de Afganistán, llevan hasta tres años presas en condiciones brutales. La chispa que prendió las protestas fue el artículo del 9 de mayo de la revista Newsweek que revela que los interrogadores yanquis echaron un ejemplar del Corán al inodoro en plan de quebrar la resistencia de los presos religiosos. Las acciones rápidamente se convirtieron en protestas contra la ocupación y el gobierno títere.

De inmediato, intervinieron soldados yanquis y policías títeres, pero los recibió una lluvia de piedras. Abrieron fuego, mataron a dos estudiantes e hirieron a muchos más. Los manifestantes se enfurecieron con violencia: prendieron fuego a automóviles, atacaron a la misión diplomática india y prendieron fuego a la casa del cónsul paquistaní.

El jefe de inteligencia Sardar Shah describió la escena a un reportero de Associated Press: "Están muy encabronados y se mueven por toda la ciudad. . . La policía, ejército y norteamericanos disparan al aire. . . Intentamos controlar la situación, pero a mi parecer es imposible".

Los estudiantes apedrearon a un grupo de vehículos militares norteamericanos. Los yanquis abrieron fuego y huyeron. Se integraron más estudiantes, que apedrearon edificios y oficinas del gobierno y arrancaron carteles de Karzai. Según el Ministerio del Interior, los estudiantes prendieron fuego a unos 20 edificios gubernamentales y no gubernamentales, entre ellos una mezquita. El primer día se llevaron a cabo protestas en otras partes del país, tales como Wardak, Khost y Laghman en el sur.

El 12 de mayo, las protestas se extendieron a otras ciudades y poblados. Tres personas murieron en el distrito Nangarhar, Khogiani y el distrito Chak de la provincia de Wardak al oeste de Nangarhar. Esa mañana, estallaron protestas en varios barrios de Kabul; en la mayor de ellas, estudiantes politécnicos y universitarios corearon "muera Estados Unidos". Guardias de seguridad bloquearon los caminos alrededor de la universidad para impedir que llegara más gente, pero un grupo de estudiantes logró trepar a la azotea de un edificio y quemar una bandera yanqui. En el oeste de la capital, prendieron fuego a una bodega de municiones de la policía. Según las autoridades, murió una persona.

En un pequeño pueblo a 60 km al sur de Kabul, atacaron edificios del gobierno y de otro tipo y tumbaron una torre de comunicaciones. Se dieron protestas similares en la provincia de Kandhar en el sur, y para el 13 de mayo, se habían extendido a la provincia noreste de Badakhshan y el sureste del país.

Rápidamente, el gobierno yanqui criticó a la revista Newsweek, y ésta se retractó con igual rapidez. El director retractó el argumento de que el incidente del Corán estaba documentado en un informe de una investigación oficial clasificado del gobierno, pero confirmó que la información era de un funcionario anónimo del gobierno. Unos documentos obtenidos por la Unión Americana de Derechos Civiles que salieron el 25 de mayo revelan que según los presos entrevistados por la FBI , ha sido común este trato del Corán en Guantánamo. El FBI dijo que al parecer la práctica cuenta con el aval de "niveles superiores" como forma de presión psicológica, de la mano con golpizas, abusos sexuales, amenazas de ahogamiento y otras torturas físicas. El Comité Internacional de la Cruz Roja ha hecho repetidamente en público estas acusaciones.

En cuanto al perjuicio que los informes causaron a la "imagen" del gobierno yanqui, la represión patrocinado por el mismo que dio muerte a 16 personas en las protestas puso más al desnudo lo que están haciendo los invasores yanquis en Afganistán.

¿Quiénes impulsan las protestas?

Al parecer, el trato deliberadamente provocador yanqui del Corán fue solamente una pequeña parte de lo que enfureció a los estudiantes. Por ejemplo, éstos no tardaron en quemar banderas yanquis y corear consignas contra los allanamientos de casas por los yanquis y los títeres y la construcción de bases militares permanentes yanquis. Fue la primera vez desde el fin de la ocupación soviética hace 16 años que se quemara la bandera yanqui en el país. Se manifestó de manera más abierta y fuerte desde la invasión la oposición a la ocupación y el gobierno títere. Si fuera verdad el comunicado del Ministerio del Interior de que los estudiantes prendieron fuego a una mezquita, eso confirmaría que el incidente del Corán era un punto de partida con que los estudiantes manifestaran su odio a los ocupantes yanquis y sus acciones neocoloniales y criminales contra los pueblos de Afganistán y otros países oprimidos.

Es muy importante ver que los estudiantes atacaron la casa del cónsul de Pakistán, un país musulmán cuyo gobierno denunció enérgicamente el incidente del Corán en Guantánamo. Aunque Pakistán ha sido y sigue siendo el principal defensor del Talibán en la región, no se salvó de la furia de las masas. Lo importante para los estudiantes es que Pakistán, su actual camarilla gobernante y sus clases dominantes son aliados estratégicos del imperialismo estadounidense y sirven a los planes del mismo para la región.

Aunque el gobierno de Karzai le echó la culpa a los "enemigos de la estabilidad y democracia en Afganistán" por los disturbios, no podía  lanzar acusaciones concretas. El gobierno no tiene el valor de culpar directamente al Talibán. El Talibán tampoco apoyó las protestas. Abdul Latif Hakimi, el vocero del Talibán citado con frecuencia en los medios informativos, dijo que su organización no tenía que ver con las protestas. La propagación  de las protestas hacia el norte del país donde el Talibán es más débil, sobre todo en Badakhshan en el noreste donde el Talibán nunca logró imponerse, es otra prueba de que principalmente las protestas eran una respuesta espontánea a los ocupantes y el gobierno títere.

De otro lado, tal vez con las palabras "enemigos de la estabilidad" se refieran a los señores de la guerra. Existe una lucha entre las fuerzas que se unieron con los invasores. Si bien no existe ninguna diferencia fundamental entre las facciones, pues todas dependen del apoyo de los imperialistas y las atrasadas relaciones sociales con que enjaulan a las masas, unas cuentas fuerzas, sobre todo comandantes de rango medio, no se han sometido del todo a Karzai, el mayor señor de la guerra de todos. Las protestas se iniciaron en las zonas que no son plazas fuertes de los señores de la guerra que se rivalizan con Karzai ni se extendieron a esas zonas. Estos tipos tienen peso principalmente en las regiones no pashtas del norte y centro del país. Las protestas se prendieron sobre todo en las regiones pashtas en el sur y este y se extendieron a unas partes del norte.

El problema básico

Una reciente campaña para crear opinión pública a favor de la presencia de largo plazo de Estados Unidos en Afganistán ha suscitado oposición de varios sectores, entre ellos estudiantes, y los ha hecho muy sensibles al tema.

La idea no es nueva para Estados Unidos, que invadió en primer lugar en plan de establecer una base militar en pos de sus ambiciones regionales, pero hasta hace poco no la había propagado públicamente en Afganistán, sino que fingía una presencia temporal.

Sholeh, el órgano del Partido Comunista de Afganistán (Maoísta), dijo en el número de marzo: "El senador John McCain pidió el establecimiento de bases permanentes de las fuerzas estadounidenses en Afganistán. Fue a Afganistán como jefe de una delegación en que participó Hillary Clinton. Tras entrevistarse con Karzai, afirmó esta propuesta. El vocero del gobierno títere, Javid Laudin, le dio la bienvenida al plan de bases permanentes y dijo que para que esta propuesta llegara a ser la posición oficial del gobierno, la tendría que aprobar el futuro parlamento. La tarea más importante y urgente. . . del parlamento del gobierno títere es 'formalizar' la presencia permanente de las fuerzas estadounidenses en Afganistán".

Desde hace un tiempo, el tema ha acaparado las primeras planas de la mayoría de las publicaciones del país, sobre todo desde que Karzai propuso formalmente una "sociedad estratégica" con Estados Unidos el 8 de mayo ante una asamblea de mil conocidos personajes regionales y nacionales que se convocó para legitimar la "sociedad". Mucha gente argumentaba que la decisión definitiva debería quedar en manos del parlamento que tiene elecciones programadas para septiembre. Las protestas estudiantiles estallaron dos días después.

Poco después, Karzai fue a entrevistarse con Bush en Estados Unidos. Por la situación de las protestas, los dos tipos no tenían el valor de mencionar abiertamente la "sociedad estratégica" en el comunicado conjunto, pero destacaron la necesidad de que las fuerzas aliadas bajo el mando yanqui continuaran la guerra contra los "grupos terroristas", que es una forma de decir "continuar la ocupación".

En lugar de Newsweek y los "enemigos de la estabilidad de Afganistán", la chispa de las protestas es la ocupación y comportamiento de los neocolonialistas y el gobierno títere. Mucha gente está harta de las mentiras sobre el plan yanqui de traer democracia y reconstrucción. Los manifestantes denunciaron correctamente la brutalidad de los ocupantes y exigieron un fin a la ocupación y al gobierno títere. Es cierto que en las protestas estudiantiles había cierta influencia de la misma ideología religiosa que ha causado tanto sufrimiento. Es cierto que tal vez el Talibán tenga cierta influencia en los estudiantes universitarios, sobre todo en Kabul. Es posible que otros reaccionarios tengan cierta influencia en la resistencia popular. El propio imperialismo yanqui traficó con los reaccionarios grupos islámicos y se alió con esta ideología para influir en la resistencia contra la invasión soviética. Hoy, el fanático religioso Bush cuenta con el fundamentalista islámico Karzai y sus hermanos señores de la guerra. Pero las protestas representan una férrea lucha contra los invasores y una demanda popular que Estados Unidos no puede apoyar. Signaron un avance de la conciencia de las masas y de la oposición a lo que Estados Unidos y el gobierno títere están haciendo y preparando.