La guerra popular en Nepal sigue cobrando fuerza tras una pujante nueva ofensiva de la guerrilla maoísta. El 23 de noviembre, el Ejército Popular de Liberación lanzó una serie de ataques en más de 20 de las 75 capitales de distritos del país. La ofensiva puso fin a un alto el fuego de cuatro meses, durante el cual se celebraron charlas entre el gobierno y el Partido Comunista de Nepal (PCN) (Maoísta).

El 26 de noviembre, el rey declaró estado de emergencia por primera vez y mandó al Ejército Real a combatir al ejército popular. Ha declarado que el PCN (Maoísta) es una organización "terrorista" como pretexto para despachar soldados a las montañas e imponer un montón de medidas represivas en todo el país.

¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo y el camino Prachanda!
BOLETÍN INFORMATIVO MAOÍSTA N° 1
[Boletín informativo ocasional del Partido Comunista de Nepal (Maoísta), dic-2001]

En este boletín...

El imperialismo mundial se jacta de que esta es la "era de la informática". Eso quiere decir que tiene mayor capacidad de manufacturar desinformación porque ejerce un monopolio de los medios de comunicación (la prensa y los medios electrónicos), en aras de la meta de obtener mayores ganancias. El imperialismo es el "capitalismo bélico", así que la desinformación es un arma central de la guerra injusta del imperialismo y sus lacayos por todo el mundo. Las clases dominantes reaccionarias de Nepal no son la excepción.

Desde que comenzó la guerra popular hace seis años, el arma escogida de los reaccionarios de Nepal es la desinformación, siguiendo la tradición del notorio Joseph Goebbels [1] . Ha sido central desde la declaración del estado de emergencia [2] el 26 de noviembre y la suspensión de todos los derechos fundamentales y cívicos (como el derecho a la información) amparados por la constitución. Mienten sobre la situación en el campo de batalla y exageran sus hazañas para tapar sus derrotas. Especialmente, calumnian desvergonzosamente a los combatientes del glorioso Ejército Popular de Liberación (EPL): dicen que decapitan a los héroes caídos para ocultar su identidad, y tratan de crear una brecha en la dirección del partido con el cuento de que hay un ala "dura" y otra "blanda". Como han cerrado todos los periódicos de inclinaciones revolucionarias, arrestado a los periodistas progresistas e impedido que los medios independientes publiquen la verdad, pueden someter al público a una dosis diaria de mentiras y medias verdades sin verificación.

La meta de este humilde boletín es proveer esa opción. Como la auténtica vanguardia revolucionaria del proletariado, no tenemos nada que esconder del público o las masas. Además, una indicación de la madurez del partido es que puede aprender de sus errores. Por eso, nos comprometemos a derrotar la campaña de desinformación del enemigo con la verdad, sea favorable a nuestro lado o no. Se espera que los demás combatientes revolucionarios y amantes de la verdad objetiva lo lean y hagan todo lo posible para diseminarlo lo más ampliamente posible.

¿QUIÉN ACABÓ LAS CHARLAS [3] Y POR QUÉ?

Han lanzado una campaña para echarle la culpa a los maoístas por acabar las charlas y violar el alto el fuego de cuatro meses. Fraguaron el mito de una supuesta lucha de dos líneas en el seno del partido como pretexto. ¿Pero cuáles son los hechos?

Primero, la camarilla del asesino [rey] Gyanendra aprovechó el alto el fuego para consolidar el poder y movilizar al Ejército Real, y frustró todo esfuerzo de nuestro lado por llegar a una solución política: un gobierno interino, una nueva constitución y una república. [El primer ministro] Deuba es un títere impotente en manos de las camarillas de Gyanendra y del [ex primer ministro] Girija. Durante las tres rondas de charlas, entre el 30 de agosto y el 13 de noviembre, el gobierno de Deuba no ofreció ni siquiera una sola propuesta para resolver los problemas del país; todo lo contrario, rechazó todas nuestras propuestas moderadas y prácticas. En la tercera ronda, rechazó nuestra propuesta de elegir una asamblea constituyente para resolver la cuestión del establecimiento de una república y no ofreció ninguna alternativa. Pues, ¿para qué continuar las charlas si no iban a resolver nada? Además, por su parte la camarilla de Gyanendra (que controla al Ejército Real y que por medio de él dio un golpe de estado en junio y masacró a la familia del rey Birendra) se movilizaba por todo el país para atacar las fuerzas revolucionarias. Desde el cuartel de Dang, preparaba una ofensiva contra las bases de apoyo revolucionarias en la zona de Rapti (o sea, los distritos de Rolpa, Rukum, Sallyan, etc.) [4] . Se hizo necesario bloquear esa embestida contrarrevolucionaria. Eso es lo que ocurrió el 23 de noviembre. Así que no cabe duda de quiénes acabaron el alto el fuego. Como dijo el presidente Prachanda en la entrevista que le hizo The Times of India (2 de noviembre), nuestro partido regresará a las charlas si se ofrece una solución política concreta a los problemas del país (es decir, la abolición de la monarquía y la institucionalización de una república).

Para tapar sus propias derrotas militares y sus propias riñas intestinas, los reaccionarios han creado el cuento de que hay divisiones entre la dirección política y militar del partido. Fingen saber quiénes son los dirigentes de los departamentos del partido y dicen que una supuesta ala militar dirigida por el camarada Badal (Ram Bahadur Thapa) presionó al partido a adoptar el camino que sigue actualmente [5]. Pero ese cuento salió por arte de magia de la imaginación de los reaccionarios, y es parte de la campaña de desinformación para confundir a las masas. La verdad es que nuestro partido ha forjado una dirección unificada y centralizada bajo el mando del presidente Prachanda, y ha tomado unánimemente todas las principales decisiones. Hay tres instrumentos de la revolución: el partido, el ejército y el frente único. Es bien sabido que el camarada Prachanda es el presidente del partido y comandante del Ejército Popular de Liberación, y que el camarada Baburam Bhattarai es el presidente del Consejo Popular Revolucionario Unido (CPRU) [6], recién formado. Por eso no debe haber confusión en cuanto a la dirección del partido. La revolución ha gestado muchos dirigentes distinguidos (como los camaradas Kiran, Diwakar y Badal) que cumplen sus deberes con honor. El camarada Badal no es el "jefe militar" que dicen los medios y de ninguna manera se opone a los planes ni a la política del partido.

FRACASO INICIAL DEL OPERATIVO DEL EJÉRCITO REAL

La declaración del estado de emergencia y la movilización del Ejército Real a partir del 26 de noviembre han sido un fracaso total. Los mandos regionales nos informan que el ejército está enjaulado en los cuarteles; hasta la fecha no ha entrado a las principales bases de apoyo revolucionarias y solo ha lanzado ataques esporádicos por helicóptero. Cuando bloqueamos los operativos iniciales con minas y emboscadas en Surkhet y Pyuthan, se batió en retirada y ahora está ideando otras estrategias contrarrevolucionarias.

En vez, ha lanzado una campaña de masacres de civiles desarmados en las zonas periféricas. El 27 de noviembre, masacró a 11 campesinos de la nacionalidad oprimida tharu en el distrito de Dang. Esos campesinos desarmados recogían arroz en los campos de un terrateniente cuando los mataron a balazos. Se debe notar que la Asociación de Todos los Campesinos de Nepal (Revolucionaria) recomienda adoptar el sistema tri-khandi (es decir, un tercio al terrateniente y dos tercios a los campesinos) y que los campesinos pobres, especialmente de las llanuras sureñas de Terai, han respondido muy positivamente.

Ese mismo día el Ejército Real atacó una gran multitud de personas que participaban en una feria tradicional en Sallayan, y mató a 13. Hemos recibido otros informes de ataques y masacres en Gorkha, Rupendehi, Syanja, Kalikot, Makwanpur, Dolakha y otros distritos.

Como no han podido localizar ni atacar al Ejército Popular de Liberación (EPL), los reaccionarios lanzaron una notoria guerra propagandística. Los medios repiten rumores infundados. Por ejemplo, anunciaron que mataron o capturaron a importantes dirigentes del partido, como el camarada Krishna Bahadur Mahara, el principal negociador. Pero es pura mentira. En realidad, capturaron un solo dirigente del nivel central o regional (el camarada Rabindra Shrestha, el 25 de noviembre) y no mataron a ninguno. Su estrategia es capturar o liquidar a la dirección central del partido, pero han fracasado y el partido está dispuesto a contrarrestarlos.

El enemigo ha arrestado a centenares de inocentes y a simpatizantes del partido en varias regiones. Además ha obligado, a punta de fusil, a unos miembros de los Comités Populares locales a firmar declaraciones de "rendición". Pero a pesar de la propaganda a esas acciones, la verdad es que el campo revolucionario está muy optimista, mientras que el campo reaccionario, y especialmente el Ejército Real, está alicaído. Sus angustiosas súplicas de ayuda militar a India son rotunda prueba de eso.

Al campo reaccionario también lo ha debilitado la oposición al estado de emergencia de los partidos parlamentarios y de la izquierda revisionista.

MENTIRAS SOBRE LAS BAJAS

Como no pudo aceptar la humillante derrota del Ejército Real el 23 de noviembre en Dang, el gobierno se puso a regar mentiras sobre otras batallas y a exagerar las bajas revolucionarias.

Un ejemplo es que el EPL supuestamente sufrió 200 bajas el 25 de noviembre en Salleri. Como no pueden comprobar esa ridícula mentira, el Ministerio de Defensa inventó otra: que decapitamos o mutilamos a nuestros camaradas caídos para tapar su identidad. Nadie que tenga una pizca de sentido común la crearía. Pero diez días después, varias agencias noticieras nacionales e internacionales lo repitieron como si fuera verdad.

La verdad es que en Salleri sufrimos 17 bajas y el enemigo 33 (27 policías, cuatro soldados y dos burócratas). El 23 de noviembre en Dang cayeron tres combatientes nuestros y murieron cuatro más heridos, mientras que el enemigo perdió 25 (14 soldados y 11 policías) y docenas más resultaron heridos. El mismo día en Syangja, murieron 14 policías sin bajas de nuestro lado. Los observadores independientes pueden verificar esos hechos. ¿Por qué vamos a mentir sobre nuestros héroes caídos? Además, ¿por qué vamos a cometer un crimen tan vil como decapitar o mutilar a nuestros camaradas? Todo mundo sabe que respetamos y honramos a nuestros mártires revolucionarios, quienes son para nosotros motivo de orgullo.

No es difícil refutar las afirmaciones de que infligieron grandes bajas desde los helicópteros artillados. Cuando le pidieron que las comprobara, un vocero reaccionario respondió que no podía por el mal tiempo que prevalece en la zona de combate. Pero todo mundo sabe que es la mejor temporada del año en esa zona. La pregunta debe ser: si el tiempo impide contar las bajas, ¿cómo permitió encontrar los blancos? ¡Qué cosa tan ridícula!

CARTA A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL

Mientras el viejo gobierno busca ayuda militar y de otra clase de las potencias extranjeras para salvarse el pellejo, el PCN (Maoísta), el Ejército Popular de Liberación y el Consejo Popular Revolucionario Unido han pedido en una carta a la comunidad internacional (la ONU, India, China, Estados Unidos y la Unión Europea) que no intervengan en la situación interna de Nepal y que permitan que el pueblo nepalés forje su propio futuro político. La carta la firmaron el camarada Prachanda, en nombre del partido y del EPL, y el camarada Baburam Bhattarai en nombre del CPRU, el 3 de diciembre de 2001. [El texto completo de la carta se puede pedir.]

"BANDH" CELEBRADO EL 7 DE DICIEMBRE DE 2001

El 7 de diciembre el CPRU convocó un "bandh" (paro) para protestar contra el estado de emergencia y exigir "Todo el poder al CPRU". Fue un gran éxito. Los informes iniciales indican que hubo un paro general político por todo el país a pesar de la intimidación del gobierno y las fuerzas armadas.

Traducción del Obrero Revolucionario, periódico semanal del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos, participante en el Movimiento Revolucionario Internacionalista. Reproducido por el Grupo Comunista Revolucionario de Colombia, también participante en el MRI.



[1] Joseph Goebbels fue ministro de Propaganda nazi de 1933 a 1945.

[2] Véase el artículo "Represión en Katmandú" en la página 11 del OR

[3] Tras la masacre del 1º de junio (en que el hijo del rey mató al rey Birendra y a otros ocho miembros de la familia real) el ejército popular redobló la lucha. El 6 de julio, atacó puestos policiales en tres distritos; mató a 41 policías e hirió a muchos más. El 12 de julio, celebró un exitoso bandh (paro) por todo el país. Ese mismo día la guerrilla maoísta atacó el puesto policial de Holleri (distrito de Rolpa, en la Región Occidental) y capturó a 70 policías. Eso provocó una crisis gubernamental y el primer ministro Girija tuvo que renunciar. El nuevo primer ministro, Sher Bahadur Deuba, anunció un alto el fuego unilateral y negociaciones con los maoístas. El PCN (Maoísta) respondió suspendiendo las acciones ofensivas. Los maoístas reclamaron: un gobierno interino, una asamblea constituyente, una nueva constitución y una república. También reclamaron la libertad de camaradas presos (y varios revolucionarios y dirigentes maoístas salieron de la cárcel). El 21 de noviembre, el presidente del PCN (Maoísta) anunció el retiro de las charlas porque el gobierno rechazó sus demandas. A los dos días, el ejército popular lanzó la ofensiva.

[4] Los distritos de Rolpa, Rukum y Sallyan se encuentran en la Región Occidental y son plazas fuertes de la guerra popular. Se han establecido bases de apoyo revolucionarias en esos distritos; bajo la dirección del PCN (Maoísta), millones de personas ejercen el nuevo poder popular revolucionario

[5] Los medios de comunicación nepaleses repiten las mentiras del gobierno, como por ejemplo que hay una gran escisión en el PCN (Maoísta) sobre las charlas con el gobierno.

[6] El 23 de noviembre, en medio de la nueva ofensiva, el PCN (Maoísta) anunció la formación de un nuevo "Consejo Popular" de 37 miembros. Un website [sitio en Internet] que apoya la guerra popular dice: "El consejo se formó en una conferencia de representantes del ejército de liberación popular, de varios frentes de liberación nacionales y regionales, de varias organizaciones de masas y de los comités populares unidos distritales. El consejo es una asamblea popular unida provisional y transicional, que se encargará de las funciones administrativas, legislativas y militares en las zonas liberadas y dirigirá los comités populares unidos. Es la alternativa a la monarquía y se esforzará por crear la República Popular de Nepal".