A celebrar revolucionariamente el Primero de Mayo 2013

1° de mayo de 2013

El 1º de Mayo los explotados y oprimidos, y todos los que odian el mundo tal como está y que luchan por un mundo diferente, celebran su fiesta revolucionaria e internacionalista.

Desde hace más de 120 años se escogió esta fecha, que rememora una importante batalla de la lucha de clases pero que no es una simple conmemoración de ésta, como ocasión para recalcar el hecho de que el trabajo es el que mueve a la sociedad y se necesita la lucha verdaderamente revolucionaria para acabar con el mundo de explotación opresión y oprobio en el que una ínfima minoría se ceba del trabajo y sacrificio de la inmensa mayoría.

Con la nueva oleada de globalización de las últimas décadas, el imperialismo ha extendido sus tentáculos hasta cada rincón del planeta. El afán de ganancias del imperialismo obliga a la gente a vivir y morir en la pobreza y la miseria (las recientes y recurrentes muertes en las fábricas de Bangladesh son una muestra de eso)… miles de niños son secuestrados y literalmente esclavizados… las guerras han dejado cientos de miles de muertos y desplazados… en todo tipo de países la mujer es maltratada, dominada y denigrada… nacionalidades enteras sufren una brutal opresión… el medio ambiente es destruido sin contemplación poniendo en riesgo la existencia misma de la vida sobre la Tierra.

En todos los continentes la gente se está levantando en luchas. Pero además de la justa rebelión y resistencia, el mundo necesita una verdadera revolución, que cree un mundo nuevo de verdad. Es posible un mundo en que una parte de la humanidad no denigre ni oprima a los demás. Es posible poner fin a la pesadilla actual y crear una sociedad en que todos contribuyan al progreso de la sociedad y en que todos se desarrollen en lo cultural, lo intelectual y en las relaciones mutuas. Pero, para crear todo eso, se necesita ¡una revolución — nada menos!

Se necesita una revolución total. Una revolución que no instaure nuevas formas del mismo poder de siempre o que no sea para que algunos individuos (así sean cantidades importantes) mejoren su situación y posición en la vieja sociedad y hasta tengan una oportunidad de dominar sobre los demás. Éstas son “soluciones” que solamente implican que el horror continúe sin parar. Necesitamos una revolución que desmantele el viejo poder y forje un nuevo poder estatal que pueda tomar medidas para eliminar toda la opresión y explotación y avanzar hacia un mundo comunista. Eso es posible.

La gente de todos los rincones del planeta está conectada y dependiente entre sí y eso recalca aún más que nuestra revolución tenga que ser una revolución en todo el mundo. Gracias al trabajo de varias décadas de Bob Avakian, presidente del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos y dirigente clave del proletariado internacional, se ha avanzado enormemente en sintetizar la experiencia positiva y negativa de la revolución comunista hasta ahora y de aprender de una amplia gama de experiencias de la humanidad. Se ha desarrollado una nueva síntesis del comunismo, existe una visión y estrategia viables para una sociedad y un mundo radicalmente nuevos y mucho mejores.

En Colombia, este 1º de Mayo se da en medio de unas “conversaciones de paz” que buscan llegar a acuerdos para “integrar” a las fuerzas guerrilleras tradicionales (Farc, ELN, y los residuos del EPL) al Establecimiento. Es una importante ocasión para que mucha más gente, y más seriamente, pueda comparar y contrastar la revolución que se necesita con los verdaderos objetivos de estas fuerzas que han buscado reformar el sistema por medios radicales (armados) pero que no tienen en verdad metas de veras radicales.

Los sacrificios, por grandes que sean, las intenciones, por buenas que sean, no son suficientes para lograr un país y un mundo realmente nuevos. No se puede caer en la trampa del maniqueísmo de la actual polarización en el país, que pretende hacer creer que el que no esté de acuerdo con la línea de la guerrilla tradicional está de parte del sistema. Quienes realmente tengan intenciones de transformar de verdad el podrido sistema de burgueses y terratenientes tendrán que unirse a las fuerzas que buscan repolarizar la sociedad y que se están organizando
en torno al comunismo revolucionario.

Con motivo del Primero de Mayo revolucionario, proclamamos nuestra resolución de luchar por un mundo realmente nuevo y por emancipar a toda la humanidad.